Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

El mejor feedback para un traductor: que te vuelvan a llamar

Feedback traductor freelance

Cuando un traductor autónomo le entrega un proyecto a un cliente nuevo, siempre tiene la duda de si estará contento con su trabajo. «¿Lo habré hecho bien?», «¿les habré parecido caro?» o «¿valorarán mi trabajo?» seguramente sean dudas frecuentes sobre todo para los que empiezan.

Lo bueno de trabajar como traductor en plantilla es que recibes feedback (retroalimentación para los amigos) constantemente de tus compañeros (tanto bueno como no tan bueno), así que tú mismo puedes estar al corriente de tu desempeño como traductor y, sobre todo, de tu evolución a lo largo de los meses. Además, siempre que las condiciones lo permitan, si estás en prácticas y te renuevan aun cuando te devuelven informes con errores de tu traducción, por algo será, ya que nadie regala el trabajo si no se hace medianamente bien.

Sin embargo, en el caso de los traductores autónomos, la situación es bastante diferente, pues muchas veces tu traducción se envía tal cual al cliente o bien la agencia no se encarga de darte feedback de sus revisiones internas (cosa que no debería pasar, pero pasa). Entonces, ¿cómo podemos saber si lo hacemos bien?

Si lo haces bien y les interesas, te llaman; y si no, no te llaman

Tan básico como eso. Al principio hay que estar especialmente atento a las condiciones de trabajo de un cliente nuevo (guía de estilo, plazos, métodos de facturación, etc.), pero lo que está claro es que si demostramos que ofrecemos un buen servicio, nos volverán a llamar… incluso si trabajaban con otros traductores.

Hace ya varios años, trabajé en un proyecto bastante grande del que me pude encargar de muy poco volumen (digamos unas 20.000 palabras de 200.000). La agencia me había escrito porque necesitaban a varios traductores para diversos proyectos que tenían en curso. Yo entregué mi parte y listo. Cuál fue mi sorpresa cuando pasado un mes, me escriben para decirme que el cliente final se había quejado de una parte específica en español (que yo no había traducido) y que si podía echarle un vistazo. La verdad es que estaba hecho un desastre (era todo muy literal), pero lo arreglé, se lo envié y listo. A partir de ahí, me volvieron a llamar para futuros proyectos.

La cuestión es… ¿por qué me llamaron a mí y a no otros? Por precio no creo que fuera, y dudo mucho que en el resto del equipo no hubiera gente igual o aún más profesional. Nunca lo sabré porque el gestor de proyectos se fue de la empresa (pero sigo trabajando para ella). Solo traté de ser profesional, entregar a tiempo, hacer las preguntas que creía oportunas y «ya está». Sea como sea, al menos me llevé la impresión de que mal no lo haría.

Traducción excelente

¿Y cómo haces para que te vuelvan a llamar?

Esto ya lo he tratado en Cómo añadir valor a tus servicios de traducción y Tu relación con los clientes, así que no es que cuente nada nuevo, pero básicamente lo resumiría en:

  • Facilítale la vida a tu cliente: sé un «solucionador de problemas».
  • Entrega tu trabajo siempre a tiempo: avisa cuanto antes si no puedes.
  • Llévate bien con tu cliente: no todo es trabajo.
  • No te quejes cuando algo falle: di las cosas de buenas maneras.
  • Contesta siempre lo antes posible a un cliente: mi máxima n.º 1.
  • Cuando la cagues, no des largas: reconócelo.
  • Siempre que te sea posible, contrata a un revisor: da igual tu experiencia, tu trabajo siempre se puede mejorar.
  • Demuestra interés en los proyectos: si siempre dices “Yes, I confirm I can take it”, pareces una máquina.

Si quieres centrarte en agencias de traducción/localización, te recomiendo leer la entrada Lo que valora un gestor de proyectos de un traductor del blog Marketing para traductores.

Ya sabes: mima a un cliente como si fuera tu único cliente

Y es que no hay nada como crear una sólida relación entre tus clientes para que, aunque haya muchos como tú, tú les resultes imprescindible. Llegar a trabajar con un cliente no es nada fácil, sobre todo si estás empezando; pero cuando lo hagas, mímalo y cuídalo como si fuera de la familia. Si te vuelve a llamar para otro proyecto, podrás saber que lo hiciste bien: ese será tu mejor feedback.

¡Comparte esta entrada! 🙂
Share on Facebook28Tweet about this on TwitterShare on Google+1Share on LinkedIn4
Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
Pablo Muñoz Sánchez
Pablo Muñoz Sánchez

¡Suscríbete al blog!

¿Te ha gustado lo que has leído?
Recibe nuevas entradas en tu correo e información exclusiva para suscriptores.

¡Apúntate gratis al curso online «Herramientas para la localización y la traducción audiovisual» de Traduversia!

Herramientas para la localización y la traducción audiovisual

Esto es lo que obtendrás si te apuntas:

  • Acceso gratuito e inmediato al curso online de Traduversia
  • 5 minicursos gratuitos por correo sobre localización, productividad, etc.
  • Cupones de descuento para matricularte en cursos de Traduversia a precio reducido

 

Y además, aprovecha este cupón exclusivo para lectores de Algo más que traducir. ;)

Cupón Algo más que traducir

16 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo, Pablo. Precisamente intenté hacer hincapié en esto en mi última entrada: todo nuestro objetivo como autónomos es que el cliente repita. Y, si bien desde el lado positivo, cuando el cliente vuelve a recurrir a nosotros es una forma (quizá la única) de saber que estamos yendo por el buen camino, por el otro lado tenemos la incertidumbre del cliente que no nos vuelve a llamar: puede que sea porque no tiene más encargos en nuestras lenguas y especialidad, pero mi negatividad siempre me impulsa a pensar que es que he hecho algo mal y ya no quieren mis servicios. ¡Ah, la incertidumbre del autónomo para absolutamente todo!

    • ¡Hola, Sara!

      Interesante eso que planteas sobre por qué no nos vuelven a llamar… Supongo que depende de las circunstancias, ya que si es un cliente habitual y de repente en 3 meses no te mandan nada, algo pasa. No sé si fue casualidad, pero precisamente con el cliente que menciono en la entrada me pasó algo parecido, así que les pregunté sin cortarme y me dijeron que había descendido mucho el trabajo. A las dos semanas ya me enviaron otro proyecto y ya fue todo con normalidad. Eso es lo bueno de llevarte bien con el cliente, que puedes preguntarle sin que te dé demasiado corte. Imagino que, si hubieras hecho algo mal, te lo habrían dicho. 😛

      Un saludo,

      Pablo

  2. Es muy habitual, al menos en agencias de traducción como la mía, hacer todo lo contrario de lo que comentas en esta entrada. Así que muchas gracias por invitar, una vez más, a trabajar en la fidelización del cliente desde el primer momento. 😉
    Elena

  3. Excelentes consejos, Pablo. Suscribo todo lo dicho punto por punto. ¡Enhorabuena! 🙂

  4. Me encantan tus entradas, Pablo, siempre me motivan un montón 🙂 Todavía no he tenido ningún cliente como autónoma (solo tengo experiencia en una agencia, como traductora en plantilla), pero espero poder iniciarme en el mundo de los autónomos dentro de poco. Y ten por seguro que voy a seguir muchos de los consejos que siempre publicas por aquí.

    ¡Un abrazo!

  5. Je, je, ¡gracias, Anna! Si ya has trabajado en plantilla, ya tienes mucho camino recorrido. Yo por ejemplo lo de contestar lo antes posible para cuestiones de trabajo lo aprendí precisamente en plantilla, cuando sabía que alguien de mi oficina dependía de mi trabajo… y sabía que estaba ahí. 😛

    Un saludo,

    Pablo

  6. Hola Pablo
    No soy profesional ni estudiante de traducción, pero por afición traduzco software, algún que otro juego y documentación relacionada. Estoy totalmente de acuerdo con esta entrada, porque es muy reconfortante que la gente hable de mis traducciones ya sea para agradecérmelas o incluso preferirla, de existir varias de algo, frente a otras. Al respecto, también observé que los usuarios valoran mucho que de las nuevas versiones de un programa o guía el traductor sea el mismo, sobre todo si las traducciones se liberan a la par o próximas a las versiones originales.

    A este respecto de las traducciones realizadas por usuarios, a menudo me encuentro con traducciones inadmisibles. No voy a ser yo quien te diga si traduzco bien o no pero, como me gustan tanto la tecnología como la lengua española, trato de evitar que se note que la traducción es de un usuario y para eso he de escribir correctamente, documentarme en ocasiones e, incluso, preguntar al autor por el contexto cuando es dudoso. Independientemente de que a veces reconozca pecar en la vida misma de preciosista del lenguaje, cuando traduzco pienso que el resultado final, a veces incluido en instaladores oficiales de los programas en cuestión, será usado por multitud de personas, con lo que mis equivocaciones, cuando no meramente estéticas u ortográfico-gramaticalmente menores, pueden ir en perjuicio de otros que entiendan algo distinto a lo pretendido.

    Más allá del ámbito tiflotécnico en el que para nuestro idioma lo que hacemos los propios usuarios es bastante significativo, de propósito general mantengo la traducción del programa de información del sistema AIDA64 desde diciembre de 2011. Evidentemente FinalWire y los usuarios de este software están conformes con el giro que empecé a darle a la traducción hallándose desmantenida y hecha según distintos criterios que unifiqué, porque no sólo no ha habido quejas respecto a la traducción al español en los medios donde se podrían formular, sino que después de dos años me han proporcionado licencias para continuar con dicha labor por al menos dos años más.

    ¡Un saludo y gracias por compartirnos tus reflexiones!

    • ¡Hola, Fernando!

      Efectivamente, no hay nada como sentir que los demás valoran tu trabajo y que además quieren que, idealmente, tú seas quien traduzca la versión siguiente de un programa o un juego. Eso significa que les ha gustado tu trabajo, porque ya habría que ser negativo para pensar que “más vale malo conocido que bueno por conocer”. 😉

      Por lo que cuentas, veo que eres muy detallista, que es una de las cualidades más importante cuando se trabaja en esto, sobre todo en el ámbito del control de calidad. Aunque soy consciente de que a mucha gente no le importa, es un horror cuando ejecutas el instalador de un programa y ves una traducción calcada del inglés… Lo malo es cuando el problema viene del instalador genérico y no del software que has traducido, por lo que a menos que te pongas en contacto con el desarrollador del instalador, poco se puede hacer. En otras palabras, que a veces directamente no puedes hacer nada porque lo que hay que cambiar es responsabilidad de otra persona a la que es difícil acceder. Pero bueno, ¡siempre se puede intentar!

      El programa AIDA64 lo usé hace mucho tiempo ya, no sabía que eras tú el que se encargaba de la traducción. Me alegro de que, por lo menos, te hayan recompensado con licencias, ¡es lo menos que podían hacer! Sé que es un programa bastante técnico, así que imagino que te habrá costado lo suyo. A ver si cuando tenga un hueco lo pruebo de nuevo para ver qué tal es la traducción. 😀

      Un saludo,

      Pablo

      • ¡Hola Pablo!

        Lo que comentas de instaladores mal traducidos por cuestiones del software que se usa para compilarlos lo he notado en programas de instalación realizados con el programa Smart Install Maker. Afortunadamente los otros tres creadores populares de instaladores para Windows (Microsoft Windows Installer, InstallShield e Inno Setup) no tienen problemas inherentes a este respecto.
        El dilema que más de una vez se me ha presentado cuando debo traducir textos personalizados que formarán parte de un instalador por lo demás construido con un creador de instaladores genérico y que por tanto tendrá sus textos, en el caso de programas que por su naturaleza de ocio o clientes para servicios en línea de carácter personal traduzco en tono informal (tuteando), es qué tono usar en los textos personalizados del instalador:

        Por ejemplo, el instalador de la extensión del shell SDExplorer (sin duda es el software que por mis conocimientos en aquella época que recién empezaba traduje peor y soy consciente de que requeriría un gran lavado de cara) está construido con Inno Setup y, como el archivo de idioma español de este creador de instaladores gratuito trata de usted, los diálogos convencionales del instalador (selección de idioma, bienvenida, aceptación de términos de licencia etc.) tratan al usuario de esta forma. Como el software es una extensión no oficial para acceder al almacenamiento de SkyDrive desde el Explorador de Windows y todos los servicios de Windows Live tutean, traduje la extensión tuteando.
        El dilema se me presentó cuando tuve que traducir una pantalla del instalador que, obra de los desarrolladores de SDExplorer y no de lo que incluye Inno Setup per se, recomienda al usuario permitir la comprobación automática de actualizaciones (con mi experiencia actual no hubiera puesto “comprobación” sino “búsqueda”) y ofrece una casilla de verificación para desactivar tal “comprobación” si así se desea. Es evidente que esta pantalla pertenece de alguna manera al programa, pero si se traduce tuteando desentona con el resto del instalador y, si se hace una excepción traduciendo con ustedeo, da la impresión que el programa fuera para otro tipo de público o, al menos, que dicho texto es propio del instalador. Finalmente terminé por traducir esta pantalla tuteando, pero aún hoy, después de tres años que a veces tengo que descargar e instalar actualizaciones del software, veo este paso de la instalación y ese tuteo que desentona, no llegando quizá a ser incorrecto, me hace ruido.

        Supongo que el tipo de dilema que describo te habrá sucedido muchas veces, sobre todo en videojuegos que sólo en muy raras excepciones tratan al jugador de usted. ¿No es en cada caso concreto tanto o más enigmático que ON y OFF?

        • ¡Hola, Fernando!

          Eso del tú/usted es una cuestión que me tenido que plantear muchas veces. Digamos que yo he pasado por un caso parecido en el que casi todos los productos de un cliente usan el tú, pero algunos muy específicos usan el usted. Mientras las cadenas estén separadas por proyectos, no hay problema, pero ¿qué pasa cuando se comparten las cadenas y los ingenieros no quieren crear cadenas diferentes porque son difíciles de mantener y no afecta a todos los idiomas?

          Hasta ahora, dentro de que sea factible y no suene muy forzado, intento usar frases neutrales, como podría ser “Contraseña” en vez de simplemente “Introduzca/Introduce la contraseña”. En ese sentido, desde luego que es un caso enigmático. 😛

          Lo verdaderamente difícil es cambiar un producto que estaba en usted a tú, cosa que ha pasado con Windows. A veces encuentro mensajes que tiene el tú y el usted mezclados (incluso en Windows 8.1) y está claro que no queda nada bien. Pero somos humanos, y es cierto que con la cantidad de mensajes que tiene Windows, es normal que se escape alguno, sobre todo si era un gasto imprevisto para la empresa, ya que “you” es “you”, pero “tú” no es “usted”. Díselo a las conjugaciones verbales. 🙂

          Un saludo,

          Pablo

          • ¡Hola Pablo!

            Por lo que comentas de tu cliente con productos muy específicos de usted y algunas cadenas reutilizadas, me alegro de saber que no es un dilema exclusivo de aficionados que hacemos esto por amor al arte o, a veces mejor dicho, por amor al software.
            En Windows se nota mucho el cambio; se ve que están adaptando la traducción a la concepción para uso personal de la pantalla Inicio y en general las aplicaciones Metro y lo relacionado con los Accesos, porque en las herramientas administrativas no han cambiado nada. Yo sin embargo tengo la mala impresión que no está siendo un cambio de aproximación como tal, porque el haber encontrado también hechas de usted algunas cosas totalmente renovadas como el Narrador de Windows me hace pensar que no está siendo una labor sistemática.
            En Office 2013 se nota incluso más: basta con mirar la información en pantalla de los elementos en la pestaña Revisar de cualquiera de los programas para toparse con opciones cuyos consejos tutean y otras que ustedean. No pienso en un proceso de cambio porque hay frases que no estaban en versiones anteriores y tratan de usted, por ejemplo cuando al terminar la ortografía dice «Ya está listo».. Pienso en la posibilidad que en Microsoft haya habido recambio de traductores, porque no se están respetando tanto la propia guía de estilo de Microsoft para el español que, por ejemplo, en aras de la neutralidad dispone que cuando a PC sea inevitable imprimirle un género se sustituya por equipo, a pesar de que en los hechos puede verse que en Outlook 2013 una carpeta «Fuentes RSS (sólo este PC)«.

            Como profesional de la traducción, supongo te chocará mucho ver que en las listas u otros contextos en que los programas de Office 2013 mencionan idiomas de corrección, el idioma latín ahora está, y en extraño contraste con versiones anteriores, mal traducido como latina. Como resultado, se dan casos como la barra de estado diciendo «Este documento contiene texto en Latina que no se está revisando. Puede que haya herramientas de corrección para este idioma». ¿Será que algún traductor nuevo encargado de Office pensó que Latin estaba referido a una letra y aprovechó esa creencia para satisfacer su ego dejando su irresponsable huella?

            ¡Saludos y gracias por abrir a la reflexión de la forma que lo haces!

  7. Hola, Fernando:

    Por experiencia propia (no para Windows ;)), soy consciente de que este cambio de tú y usted es realmente difícil de llevar a cabo, principalmente porque seguro que se tuvo que hacer como tarea adicional al trabajo de localización del día a día, y es un poco frustrante cambiar tal cantidad de texto como si fueras una máquina. Yo a veces he tenido que cambiar sin exagerar 800 cadenas por esta cuestión u otra parecida y como no me ponga música y lo haga muy poquito a poquito, mi cerebro estalla, ya que parezco una máquina. Pero alguien tiene que hacerlo. 😛 Por es muy importante planificarlo con tiempo para no quemar al personal.

    En Microsoft trabaja mucha gente y hay que tener en cuenta que muchas traducciones se suelen externalizar, así que es posible que haya sido muy difícil mantener una coherencia entre tanta gente en medio de un cambio tan importante. Además, puede ser que simplemente se hayan olvidado revisar algunas cadenas porque es muy difícil identificarlas todas: no quiero ni imaginarme el volumen de texto que habrá en Windows por muy sencillo que parezca.

    Conclusión: si alguien de Microsoft lee esto, puede contar con Fernando y conmigo para intentar gestionar el proyecto del cambio de usted a tú, aunque sabemos que sea un esfuerzo titánico. 😀

    Un saludo,

    Pablo

    • Es verdad Pablo, lo pienso y es una tarea titánica. En el caso de Windows, por ejemplo, en las carpetas de idioma de System32 hay 1365 elementos, con más o menos cadenas en cada archivo; a esto súmale las ayudas de diversos formatos en la carpeta Windows\Help, los acuerdos de licencia, el arranque etc..
      Ahora, mi pregunta es la siguiente: ¿Quién dispone en empresas grandes como Microsoft cambios de este tipo que afectan sólo a un idioma, los propios desarrolladores o los localizadores? ¿Qué razones suelen esgrimir más allá de suposiciones que puedo hacer yo como que se desea adaptar el texto a áreas cuya concepción es para uso personal?

      • Hola, Fernando:

        Por experiencia, estoy bastante seguro que será cuestión de los localizadores y los gestores de proyectos. Bastante tienen los ingenieros como para ocuparse de 60 o más idiomas que no conocen. 😛 Pero bueno, me parece bien que sea así, je, je.

        Normalmente, tiene que haber un buen motivo para llevar a cabo un cambio como este… En este caso, me parece bien “modernizarse” y tratar al usuario de tú, que los ordenadores y las tablets se usan mucho para el ocio hoy en día, no solo para trabajar como quizás sucedía antes. 🙂

Deja un comentario