Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

Productividad y velocidad de traducción

Reloj arenaPor mucho que nos cueste reconocerlo, la traducción, además de un arte, es una forma de vivir. Y para ello, hay que producir, ya sea de forma autónoma o en una empresa. Pero producir más no significa ser buen traductor, al menos desde el punto de vista de la calidad del texto meta.

Es normal que si traducimos rápido cometamos fallos que no se originarían si fuéramos a un ritmo más lento, pero desgraciadamente hoy en día los clientes suelen apretarnos bastante las tuercas y no hay tiempo para comprobar todo como a nosotros nos gustaría. Sin embargo, lejos de que esto repercuta considerablemente en la calidad de nuestro texto, lo que tiene que hacernos es ponernos las pilas y aumentar nuestra agilidad mental.

Me explico. Durante la carrera de Traducción e Interpretación nos malacostumbran con encargos en grupo que no superan las 1.000 palabras (más bien rondan las 500) y, aunque los textos breves son útiles para usarlos como herramienta pedagógica para adquirir destrezas de traducción, en último curso el nivel de exigencia debería aumentar para que los alumnos sepan enfrentarse al mercado laboral.

De nada sirve preguntarse si es mejor decir «Para saber más sobre» o «Para saber más acerca de» si con ello perdemos tiempo (a menos que el cliente sea Microsoft, que tiene una bonita guía de estilo sobre cómo se deben traducir ciertas expresiones). Al fin y al cabo, ¿no quiere decir lo mismo? Por ejemplo, hace tiempo se comentaba que un grupo de estudiantes de traducción había tardado unas 20 horas en traducir unas 850 palabras. Como digo, en clases introductorias es normal que se tarde mucho tiempo si se trabaja en grupo, pero es una perspectiva poco realista.

Palabras¿Cuál es, pues, la velocidad media de palabras traducidas por hora? Es algo indudablemente difícil de explicar y entran en juego muchas variables. Por ejemplo, un traductor con dos años de experiencia tendrá mucho camino recorrido y tardará menos en traducir un texto que un traductor novel. También, un traductor experto en la materia necesitará documentarse menos que alguien que no sea muy ducho en el tema.

Ni que decir tiene que cuanto más hayamos traducido del documento, más fácil nos resultará —al menos en principio— traducir velozmente dada la mayor familiaridad que tendremos con el tema del que trate el texto. Por ello, y sobre todo si traducimos en grupo, es importante hacer uso de herramientas de traducción asistida para crear glosarios y reaprovechar oraciones ya traducidas.

Por lo que he podido observar, parece que lo normal es traducir de 2.500 a 3.000 palabras diarias con calidad en unas buenas condiciones, pero si el tema es muy complejo la cifra desciende, y seguramente aumente conforme pasan los días si se trata de un proyecto de gran volumen. Yo, por ejemplo, hace una semana llegué a traducir… ¡hasta unas 4.000 palabras!

Para adquirir una buena velocidad de traducción, lo importante es encontrarse a gusto en el lugar de trabajo y mecanizar ciertos procesos. Por ejemplo, hay quien gusta de trabajar con música y haciendo breves descansos, mientras que otros se concentran mucho mejor sin ningún tipo de ruido. Aunque, ¡cuidado!, parece que algunos estudios demuestran que es mejor concentrarse en una tarea y no abarcar varias en poco tiempo.

En resumen, hay que traducir rápido, pero sin que ello afecte en exceso a la calidad. Por ello, prima optimizar el tiempo que uno pasa frente al ordenador. Si queréis más información sobre el tema, el Vademécum del traductor de Ricard Lozano expone una serie de consejos útiles para aumentar la productividad, y el profesor Ricardo Muñoz discute en un artículo la velocidad idónea para traducir a caballo entre la Universidad y el mercado laboral.

¡Comparte esta entrada! 🙂
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+4Share on LinkedIn7
Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
Pablo Muñoz Sánchez
Pablo Muñoz Sánchez

¡Suscríbete al blog!

¿Te ha gustado lo que has leído?
Recibe nuevas entradas en tu correo e información exclusiva para suscriptores.

¡Apúntate gratis al curso online «Herramientas para la localización y la traducción audiovisual» de Traduversia!

Herramientas para la localización y la traducción audiovisual

Esto es lo que obtendrás si te apuntas:

  • Acceso gratuito e inmediato al curso online de Traduversia
  • 5 minicursos gratuitos por correo sobre localización, productividad, etc.
  • Cupones de descuento para matricularte en cursos de Traduversia a precio reducido

 

Y además, aprovecha este cupón exclusivo para lectores de Algo más que traducir. ;)

Cupón Algo más que traducir

5 comentarios

  1. Por supuesto mi experiencia laboral es muchísimo más reducida que la tuya (hasta el momento, sólo dos proyectos 🙂 ). Pero por lo que puedo contar, he llegado a traducir hasta 7000 palabras al día. Por supuesto no es lo recomendable, y ojalá siempre tuviera que 3000 por día o menos. Pero creo que podemos estar de acuerdo en que cuando hay plazos de entrega de por medio, a veces hacemos burradas sin nombre 😀

  2. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Bueno, que tampoco llevo trabajando toda la vida 😛

    Dios, ¿cómo puedes traducir tanto en un día? ¿Fueron 8 horas? Yo hoy he traducido casi 4.000 palabras con interrupciones y estoy contento, pero veo difícil llegar a esa cifra :O

  3. La verdad que fueron 16 horas seguidas (lo se, una barbaridad, pero se me echaba el plazo encima y había que entregarlo, y antes muerto que incumplir el plazo :D)

  4. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Ya decía yo xD

    Puf, eso es inhumano… Aunque yo soy igual que tú, prefiero sacrificarme lo que sea cuando se trata de una entrega. Eso sí, luego voy a la cama de cabeza 😛

  5. Mi máximo hasta ahora: 6000 palabras en 8 horas, sin TM, hace unas cuantas semanas. Por lo general hago entre 2000 y 3000 en jornadas de 6-8 horas, aquello fue un día que me pilló productiva, por lo visto. En ningún caso cojo un encargo en el que vaya a tener que hacer 4000 palabras diarias para cumplir el plazo, es completamente contraproducente para mí: prefiero pedir dos días para 4000 palabras y entregarlas con un día de antelación por habérmelas ventilado en menos tiempo que meterme una jornada de quince horas seguidas, porque a partir de la octava hora en el ordenador sin parar ya no soy persona.

Deja un comentario