Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

Ten claros tus objetivos y revísalos constantemente

Propósitos planificar

Cuando se acaba un año, es muy probable que muchos de nosotros hagamos la típica lista de propósitos de Año Nuevo. Lo malo es que solemos revisar nuestros logros y nuestros fracasos al final del año siguiente, por lo que quizás no tengamos muy claro por qué hemos conseguido algo que queríamos mejorar o hacer y, sobre todo, por qué no hemos cumplido los objetivos que nos marcamos. Por eso, en lugar de proponer propósitos de Año Nuevo y revisarlos un año más tarde, ¿por qué no hacerlo al final y al principio de cada mes?

Escribe tus objetivos y tenlos bien visibles

Si no tienes tus objetivos por escrito, no existen más allá de tu cabeza, y el problema es que tu mente tiene muchas cosas en las que entretenerse a lo largo del año. Sé que da pereza y que puede parecer una tontería, pero créeme que si los escribes y los pones en un lugar visible, los tendrás más presentes y querrás completarlos. En serio, haz la prueba. Inténtalo.

No hace falta que sea en papel: yo uso un gestor de tareas llamado Todoist y siempre tengo un widget en mi teléfono que ocupa la pantalla entera. Además, en el navegador siempre una pestaña abierta con Todoist. Hablaré de la gestión de tareas en otra entrada que estoy preparando, pero vamos, que me cuesta no ver cada día las tareas relacionadas con mis objetivos.

Sé preciso y realista al definir tus objetivos

Está muy bien eso de decir «Este año haré más ejercicio» (mens sana in translatore sano —toma invención—), pero se trata de un objetivo demasiado amplio. Además, tiene el inconveniente de que puede que salgas a correr de vez en cuando o incluso vayas al gimnasio uno o dos meses, pero hacer ejercicio durante dos meses no significa que de verdad hayas superado el reto de hacer más ejercicio. Para poder medir los resultados, tienes que ser mucho más específico. Plantea mejor algo más concreto y realista como «Conseguir un cliente en el sector tecnológico» o «Hacer ejercicio durante una hora tres días a la semana en el mes X».

Por desgracia, por concreto que seas, el mes tiene muchos días, así que tienes que hacer una cosa fundamental para lograr lo que te propones: planificar.

Planifica cada mes como traductor

Planifica cada mes, cada semana y cada día

Ahora que ya tienes claro que quieres poner por escrito tus objetivos y definirlos bien, puede que esta idea te abrume demasiado. Sin embargo, la experiencia me ha demostrado que si simplemente actúo en piloto automático, mi tiempo de procrastinación aumenta considerablemente cuando hay días en los que no me llega mucho trabajo. Sin embargo, si cada día sé lo que tengo que hacer, dejo de perder el tiempo por la vía rápida.

La idea está en que todas las tareas de cada día y de cada semana estén relacionadas con los objetivos que te hayas marcado para cada mes. Si uno de tus objetivos es buscar nuevos clientes, tienes que elegir en qué semana o semanas quieres dedicarle tiempo a las tareas que te lleven a cumplir ese objetivo. Por supuesto, tendrás que dedicar más o menos tiempo a cada tarea u objetivo en función de tu situación, ya que un traductor recién licenciado probablemente pase más tiempo buscando clientes que traduciendo.

Prioriza, sé flexible y no te inventes excusas

Planificar con días de antelación tiene un gran inconveniente, y es que si te llega un encargo de traducción grande, la planificación se va al carajo. Pero a menos que sea algo megaurgente de vida o muerte (que a veces pasa), no debes cambiar tus objetivos de la noche a la mañana así como así. Si te has propuesto ir al gimnasio una hora al día, la jornada tiene suficientes horas para traducir y luego hacer deporte. Si te centras, es posible, de verdad.

La clave está en dejar de hacer cosas prescindibles en tu horario de trabajo. Tu objetivo no es consultar qué dicen tus amigos en Facebook cada hora: tu objetivo es cumplir tus objetivos. Ya tendrás tiempo luego de Facebook o cualquier otra actividad.

Mide tus resultados constantemente y reflexiona

Al final de cada semana, sería ideal que repasaras todo lo que has hecho esos días para ver qué ha estado bien y qué se podría mejorar. Hacer esta revisión semanal es la única manera de saber si vamos por el buen camino o si debemos cambiar algo. ¿Estás más cerca de tus objetivos o más lejos?

Repite lo mismo al final de cada mes y vuelve a reflexionar sobre tus logros y posibles mejoras. Por supuesto, hacerlo de forma mental es difícil y por eso es bueno tener los objetivos por escrito para tener datos concretos. Todoist incorpora gráficas de rendimiento: te muestro la de mis últimas 4 semanas (que es cuando empecé a utilizarlo). Creo que por ahora voy bien. Saludos al traductor, por cierto.

Productividad Todoist

¡No esperes al año que viene!

¿Qué te parece todo esto? ¿Revisas con frecuencia tus objetivos? ¿Se te da mal planificar? Pronto escribiré una entrada complementaria a esta sobre cómo gestionar tus tareas como traductor (GTD para traductores), pero mientras tanto, estaré encantado de escuchar tu opinión en los comentarios. 😉

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Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
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13 comentarios

  1. ¡Hola Pablo!

    Planificar, que se sugiere para la vida en general en numerosos materiales y cursos de metodología de estudio, es algo con cuya extensión a todos los aspectos de la vida nunca concordé. Sí estoy de acuerdo con que sea necesario para la salud el hecho de sacar aunque sea un tiempito para el ocio, porque es cierto que a veces mismo en horario de trabajo no resistimos la tentación de ver notificaciones en Facebook.
    Yo creo que mi problema pasa por la constancia, en el sentido que decir es fácil mas hacer no tanto, apareciendo siempre alguna excusa como el cansancio, el frío o el calor, entre cualquier otra.

    ¡Un saludo y aprovecho para fijarme de qué va Todoist, aunque seguro no tenga versión para Symbian!

    • ¡Hola, Fernando!

      Una cosa que aprendí estudiando la metodología GTD (Getting Things Done), de la que hablaré próximamente, es que hay que considerar muchas de nuestras tareas como “proyectos”. Normalmente asociamos “proyecto” con un encargo de traducción o similar, pero en realidad incluso hacer la compra o limpiar la casa son “proyectos”.

      Hay un montón de cosas que sabemos que tenemos que hacer y nunca la hacemos, pero por experiencia propia, si lo tenemos por escrito y lo vemos todos los días, me siento con la necesidad de marcarlo como completado sea como sea. Ya te digo, todo es cuestión de probar. 🙂

      Un saludo,

      Pablo

  2. Andrea dice:

    Ufff Pablo, leyendo todo esto a la 1 de la madrugada es como si me hablara la voz de mi conciencia, mi pepito grillo, jejeje. Desde hace unos meses que me hago un planificador semanal y esta semana aún no he tenido tiempo de hacerlo 🙁 Tras acabar los estudios me di cuenta de que nada de lo que había visto en la carrera me servía para lanzarme al mundo laboral, y como se suele decir, buscar trabajo es un trabajo a tiempo completo, y si sumas el deporte (que nadie me quite mi horita en el gym!), mi autoaprendizaje con las TAO, buscar info con el tema autónomos, ponerme con la web, seguir mejorando los idiomas… Pues qué te voy a contar. Mi consejo es: si sabes que pecas de desordenada y tienes mil cosas por hacer… Organízate y ve a por lo que aspiras, yendo cada día poco a poco, al final se conseguirá algo 🙂 (este consejo no todos los días vale… Si te levantas cruzado no hay manera jeje). Fíjate que aún tengo tu curso pendiente, con las ganas q le tengo. Gracias por tu positivismo y por lo de Todoist, le echaré un vistazo 😉

    • ¡Hola, Andrea!

      Has dado en el clavo con lo de que buscar trabajo es de hecho un trabajo a tiempo completo. Es lo que me decía un amigo que ha estado en paro alguna vez, pero que por suerte ha encontrado trabajos muy buenos a base de constancia en su búsqueda.

      Todo es muy fácil cuando nos mandan traducciones para toda una semana, pero cuando no es así, te sientes perdido. Yo siempre he confiado en mi cabeza para saber lo que tengo que hacer, pero desde que leí el libro Getting Things Done de David Allen (miento, el que leí es Makit It All Work, pero es más de lo mismo), he optado por forzarme a organizarme por escrito y por ahora la verdad es que me ha ido mucho mejor.

      Nada como el finde (el domingo, por ejemplo) para planificar todo lo que tienes que hacer la semana siguiente. Así luego ya no te da tanta pereza. 😉

      Un saludo,

      Pablo

  3. Pablo, qué gran post. Y cuánta razón tiene esta afirmación hablando de los objetivos “ […] si los escribes y los pones en un lugar visible, los tendrás más presentes y querrás completarlos”. Eso sí, yo prefiero escribirlos en papel. Sinceramente, estoy saturado de tanta pantalla: TV, móvil, ordenador, tablet… etc. Yo también era de los que tenía un widget que ocupaba toda la pantalla de teléfono, pero decidí desintoxicarme de tanta tecnología y llevar siempre encima una libretita de notas de las de toda la vida.

    Hace tiempo aprendí una buena práctica, que consiste en hacer un planning antes de dormir con todos mis objetivos y quehaceres para el día siguiente. Conforme los voy completando los marco con un tick. Al final de la hoja hay una gran casilla de verificación que dice algo así como “¿Completado?” o “¿Misión cumplida?” para que, una vez llegada la noche, sepamos si hemos sido productivos. Normalmente, las casillas que no se han marcado con un tick, son las primeras en la planificación para el día siguiente. Así evitamos el ir post poniendo las cosas eternamente (y funciona).

    Puede parecer una tontería, pero con esta técnica se consigue algo fundamental: Por un lado conseguir un sueño de mejor calidad, al liberar a la mente de todas las preocupaciones relativas a la organización del día siguiente y, por otro lado, evitar distracciones.

    ¡Un saludo para todos los lectores del blog!

    Jorge

    • ¡Hola, Jorge!

      Je, je, ¡me alegro de que te haya gustado la entrada! Yo por ahora vivo inmerso en el mundo de la tecnología y me gusta apuntar las cosas en el móvil cuando se me vienen a la cabeza (primera fase de GTD: recopilar). Pero vaya, que a veces lo más sencillo como el papel y el boli es lo mejor. 🙂

      Muy bueno tu sistema de planificación diario, yo también intento hacer lo mismo. Lo bueno de Todoist es que te pasa las tareas que no has cumplido en un día al día siguiente de forma automática, así que no te escapas. De hecho, el “karma” que mide tu productividad baja si las tareas se posponen, así que en ese sentido me encanta esa herramienta. 😛

      Y ahora que he contestado este comentario, voy a marcar con un tick la tarea de contestar comentarios por hoy… Hasta que aparezca un nuevo comentario, claro. 😛

      Un saludo,

      Pablo

  4. ¡Hola Pablo!

    ¡Muchas gracias por la entrada y por las que vendrán sobre este tema!

    A mí me cuesta mucho organizarme con listas, y eso que me he leído “How to Get Things Done”…empiezo bien algunos días y luego se me olvida, empiezo a procrastinar “proyectos” muy simples como llamadas o correos y luego se me acumula y no sé por dónde empezar.
    Voy a echar un vistazo a Todoist, me había bajado HighTrack (no sé si lo conoces) pero no me ha gustado mucho y he dejado de usarlo bastante pronto. A ver si con las gráficas y los resúmenes me animo más… 🙂

    Un saludo,

    • ¡Hola, Giulia!

      Si te digo la verdad, creo que GTD es especialmente eficaz para gente que siempre tiene mil cosas que hacer y con mucha responsabilidad, así que quizás es excesivamente complejo en algunos aspectos. Yo compaginé la lectura de GTD con el de Zen To Done (ZTD, http://zenhabits.net/zen-to-done-ztd-the-ultimate-simple-productivity-system/) y he intentado extraer lo mejor de cada metodología. Creo que hay simplificar en la medida de lo posible para no tener tantas cosas que hacer, y lo más importante de todo es poner una fecha límite a cada tarea, porque si no es muy fácil procastrinar. No he probado Hightrack, pero sí que es bastante conocido dentro del mundo GTD por ser del creador de ThinkWasabi si no recuerdo mal.

      A mí lo que más me gusta de Todoist es que puedes convertir un correo de Gmail en una tarea en un momento, que puedes asignar prioridades, que la interfaz es muy sencilla y elegante y que las tareas vencidas te las pasa al día siguiente, así que “no te escapas”. 😛

      ¡Ya hablaré más sobre el tema! 🙂

      Pablo

  5. Hola, Pablo:

    Me ha encantado tu entrada. Me ha dado tal inyección de fuerza que acabo de dedicar media hora a instalar la extensión de Todoist en Chrome y en el móvil y ya he planificado las tareas del lunes y el martes. 🙂 Muchas gracias por descubrirnos esta herramienta. Era justo lo que necesitaba, pues acabo de dar el salto a la vida de autónoma y me abruma la cantidad de proyectos que se me van acumulando: la temida fiscalidad, seguir buscando clientes, probar nuevas herramientas, leer entradas de blogs y actualizar el mío propio, estar al tanto de las redes sociales, no descuidar mi vida social, etc. Hay días en los que me pregunto: ¿he elegido el trabajo correcto?, ¿valgo para ser mi propia jefa?, ¿no me saldría más rentable trabajar por cuenta ajena? Al final siempre me acabo convenciendo de que este trabajo es tan bonito y gratificante que merece la pena seguir luchando por él, que con el tiempo iré mejorando en la gestión de mi tiempo y cada vez seré más efectiva. Y mientras tanto, entradas como la tuya son las que me ayudan a seguir avanzando hacia mi objetivo, por lo que muchas gracias.

    Estoy ansiosa por leer tus publicaciones sobre GTD. 🙂

    • ¡Hola, Alexandra!

      Je, je, ¡genial! Me alegro de que te haya picado la curiosidad. Ten cuidado, que es adictivo: cuanto más lo usas, más ganas tienes de hacer cosas y más satisfecho te sientes cuando ya has planificado todo. 😛 La idea es agruparlo todo en proyectos (aunque sea “Escribir correos pendientes”) y marcarse una fecha límite si la tienes más o menos claro, porque de lo contrario solamente planificas y nunca haces cosas. 😛

      Efectivamente, aunque ser autónomo tiene muchas cosas buenas, saber gestionar el tiempo y nuestra responsabilidad es algo que descubres cuando estás en plena faena, y lo cierto es que puede ser muy difícil de conseguir. Por eso siempre dedico un rato a la semana a probar cosas nueva que me permitan mejorar y acercarme a mis objetivos vitales y profesionales. Hoy por ejemplo reconozco que me ha dado algo de pereza ponerme a hacer algunas tareas “coñazo”, pero bueno, cuando he marcado el “tick” y han desaparecido de mi vista, me he quedado bastante a gusto. xD

      Poco a poco iremos mejorando. 🙂

  6. ¡Hola, Pablo!
    Una gran entrada, sin duda. No obstante, creo que el primer objetivo que se tiene que fijar uno es el de “ser capaz de cumplir los objetivos que me proponga”. Hay algunos más fáciles que otros y el ejemplo que pones,

    “Si te has propuesto ir al gimnasio una hora al día, la jornada tiene suficientes horas para traducir y luego hacer deporte. Si te centras, es posible, de verdad.”

    aunque tienes más razón que un santo, puede ser muy difícil de cumplir en ocasiones. A mí me gusta más marcarme objetivos a corto plazo; levantarme por la mañana y pensar: “bien, qué quiero hacer hoy”.
    De todas formas, voy a echarle un vistazo al Todoist (igual así empiezo a planificarme para todo el mes 🙂 ). ¿No tiene la opción de gritarte como el sargento de la chaqueta metálica? Eso ayudaría en ocasiones 🙂

    • ¡Hola, Miguel!

      Por supuesto, todo es mucho más fácil de decir que de hacer. La fuerza de voiuntad es lo más poderoso que hay, así que por mucho que veamos las tareas que tenemos que hacer, podemos pasar de ellas si no nos comprometemos de verdad. Pero bueno, ver la misma tarea ahí todos los días hace que te pongas a completarlas sí o sí para que no te sientas mal.

      El verdadero objetivo es que algo como hacer deporte se convierta en un hábito para que así no haya que apuntarlo en ningún lado. A veces viene bien hacer cosas “pesadas” lo primero de todo, como hacer deporte. Si lo dejas para las 10 de la noche, es muy fácil que te dé pereza, pero si haces un descanso a las 12 de la mañana para hacer deporte, es más fácil que lo cumplas. 🙂

      Seguro que hay programas que tienen la función de gritarte. xDDD

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