Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

Traducir sin la letra ‘e’

A raíz de una conversación con un compañero de facultad sobre 253, me he equipado con mis mejores armas para seguir hablando sobre traducción subordinada en el mundo de la literatura y el valor pedagógico que conlleva este tipo de traducción.

Al escribir, tenemos total libertad para decir lo que nos pasa por la cabeza con total libertad de estilo; otra cosa es que éste resulte fácil o pesado de leer. Pero además, podemos redactar de forma que captemos la atención de ciertos lectores de una manera especial, ya que no todos serán conscientes del porqué de nuestro estilo. Es más que probable que si alguien lee —yo me incluyo— una novela como 253 ni siquiera se percate de que cada ficha de los viajeros del metro consta exactamente de 253 palabras.

Como ya comenté, el traductor ha de superar felizmente los retos que plantea una traducción subordinada. Por tanto, ¿qué mejor manera de tener un primer contacto de traducción subordinada en la Universidad?

En la asignatura de Traducción Literaria y Divulgativa del inglés al español de la Universidad de Granada se plantea a los alumnos un ejercicio muy creativo: traducir en dos semanas un cuento de unas 3.500 palabras de forma individual… sin usar la letra ‘e’. A mí la verdad es que me pareció una labor ciclópea desde un principio, porque… ¿cómo demonios escribo sin usar la preposición ‘de’? ¿Y cómo utilizo verbos reflexivos? ¿Sabéis que hasta aquí he utilizado la letra ‘e’ unas 146 veces?

Pues sí, es posible. Y no lo digo sólo por mí, sino por el resto de compañeros que también lo lograron. Unos con mejor fortuna que otros —no es mi caso—, pero lo logramos.

Creo que es un ejercicio muy bueno de creatividad, pues todo el texto es en sí un problema de traducción impuesto por el encargo. Yo mismo pensé que se trataba de una tontería, pero ahora que ha pasado la tormenta y además he visto que hay casos parecidos de traducción subordinada, agradezco que se me haya brindado tal oportunidad.

Ahora bien, no fue nada fácil, especialmente los primeros párrafos en los que no sabía si tirar el ordenador por la ventana o darme cabezazos contra la pared. Ni que decir tiene la cara que se me ponía cuando creía que había conseguido traducir un párrafo sin la ‘e’ y el procesador de textos me decía que había encontrado dos veces la letra ‘e’.

Pero poco a poco, en vez de desesperarme y armado de diccionarios de sinónimos como el de WordReference, logré traducir cada vez más rápido (dentro de lo que cabe) y darle solución antes a los problemas de expresión a los que me enfrentaba, y sin comerlo ni beberlo me topé con que había traducido un cuento sin usar la condenada letra. Obviamente, había cosas que podrían expresarse mejor.

En su momento pensé que el principal valor pedagógico de este ejercicio era potenciar la creatividad. Así lo sigo pensando, pero ahora que ha pasado el tiempo lo que creo es que es un verdadero ejercicio de saber ser buen traductor, de no desmoronarse ante una adversidad, y de darle solución a tantos problemas como nos encontremos aunque todo sea en sí un problema. Y si bien unos habrán resuelto mejor o peor esta gran complicación, lo importante es que han sido capaces de resolver los inconvenientes encontrados. Éste es, mi opinión, uno de los valores más importantes que se deben transmitir en una facultad de Traducción e Interpretación.

¡Comparte esta entrada! 🙂
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0
Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
Pablo Muñoz Sánchez
Pablo Muñoz Sánchez

¡Suscríbete al blog!

¿Te ha gustado lo que has leído?
Recibe nuevas entradas en tu correo e información exclusiva para suscriptores.

¡Apúntate gratis al curso online «Herramientas para la localización y la traducción audiovisual» de Traduversia!

Herramientas para la localización y la traducción audiovisual

Esto es lo que obtendrás si te apuntas:

  • Acceso gratuito e inmediato al curso online de Traduversia
  • 5 minicursos gratuitos por correo sobre localización, productividad, etc.
  • Cupones de descuento para matricularte en cursos de Traduversia a precio reducido

 

Y además, aprovecha este cupón exclusivo para lectores de Algo más que traducir. ;)

Cupón Algo más que traducir

21 comentarios

  1. Me ha parecido muy interesante el ejercicio. Ojalá hubiese más asignaturas como esa en la carrera. Hasta hoy no tenía ni idea de lo que era la traducción subordinada.

    Larga vida al blog. 🙂

  2. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    De hecho, en mi opinión es la optativa de traducción más completa de la carrera, porque hemos traducido de todo: desde una novela entera (Éxtasis, de Irvine Welsh) hasta una gigantesca página web de una ONG, pasando por, entre otras cosas, las letras del musical de Cabaret para ser cantadas. Eso sí, nos hemos hinchado de trabajar…

  3. Alberto dice:

    No asimilo la forma capaz para afrontar un fin con tal dificultad para muchos individuos.

    🙂

  4. Supongo que os citaron la novela “La disparition” de G. Pérec, traducida al español con el título “El secuestro”. Lo que había desaparecido en el original era precisamente la vocal “e”; en español, la lestra omitida en el libro es la “a”…

  5. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    ¡Vaya, pues no tenía ni idea, Laia! Sé que el año pasado en clase hicieron lo mismo pero sin la letra ‘a’, pero no sabía que había una traducción publicada con tal limitación. Muy interesante 🙂

  6. vito gonzaga dice:

    Atisbo no todos participan sin utilizar dicha vocal.

  7. Estimado compañero:

    Este post va a ser algo más largo de lo habitual, pero creo que tengo muchas cosas que contar, que abajo enumero.

    1. Soy Eugenia, traductora curiosa, moderadora de foros, creadora de blogs y demás historias. He llegado a tu blog gracias al enlace del blog “Tradublog” y ayer además recibí la recomendación de Olli, así que me haré lectora (y espero comentarista) asidua.

    2. Creo que esta iniciativa que nos propones va a ser muy fructífera y me siento muy orgullosa y agradecida de que se esté animando tanta gente a dar a conocer nuestros estudios y profesión, y cree además una noción de comunidad que hasta ahora parecía inexistente en Internet.

    3. Y ahora al grano 😉
    Unifico un poco el comentario que quería hacer ya que he visto que podía hacerlo tanto aquí como en la anterior entrada.
    “253” me parece un libro interesantísimo de traducir por el reto que supone. Conozco al dedillo la historia porque trabajaba en la editorial que lo publica gestionando sus derechos. Tuve la mala (¿o buena?) fortuna de dejar de trabajar con ellos cuando se iba a asignar la traducción y, al final, no pude traducirlo por un problema de negociación de tarifas… se ve que salía cara, una lástima.
    La verdad es que creo que merece la pena hacer un trabajo comparativo de este tipo de libros y de leer el original para ver qué estrategias de traducción sería capaz de desarrollar cada uno. Es un buen ejercicio para clase y para la vida profesional y personal de cada uno. En un mundo poco creativo como es habitualmente el de la traducción, imaginar es un placer.

    4. Como lectura de traducción subordinada (y bastante compleja) recomiendo otro libro que me quedé con las ganas de traducir: “Feersum Endjin” (http://en.wikipedia.org/wiki/Feersum_Endjinn).
    El interés de la lectura y posible traducción de la novela está en que está escrita en un inglés fonético, lo que supone un doble reto: el de la interpretación al inglés “normal” y el de la estrategia de traducción al castellano.
    Ahí os dejo el apunte para aquéllos a los que interesen estas curiosidades.

    Y ya me despido de este post, que ya he escrito un rato…

    ¡Un saludo, enhorabuena por la iniciativa y mucha suerte!

    Eugenia

    P.D.: Te añado a los enlaces de mi blog.

  8. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Hola Eugenia y bienvenida 🙂

    Muchas gracias por tus ánimos, espero seguir escribiendo con tantas ganas como le pongo ahora a mis posts 🙂 Lo malo es, como todo, el no disponer de tanto tiempo como uno quisiera…

    Me alegro de ver que hay gente muy interesada en este tema y que incluso han seguido muy de cerca la traducción de novelas un tanto difíciles de traducir por la manera en que están escritas. Como dices, sería muy interesante realizar un estudio comparativo entre el original y la traducción de novelas así para sacar estrategias de traducción.

    En la misma asignatura que comento (sin duda, la más completa en cuanto a diversidad de ejercicios propuestos) hemos traducido la novela Ectasy, de Irvine Welsh (http://en.wikipedia.org/wiki/Ecstasy:_Three_Tales_of_Chemical_Romance). La novela tenía mucha miga, y una de las cosas más interesantes desde el punto de vista de la traducción es que la manera de hablar de ciertos personajes se recogen tal cual al escribir lo que dicen, es decir, que sus diálogos están escritos más o menos con inglés fonético con acento escocés. Por ejemplo: “Ah’d get a whip-round, man, thegiter n pey fir a hoor tae dae the business oan the cunt, if it helped tae sort his heid oot, Ally said”.

    Estuvimos discutiendo mucho sobre qué hacer con estos diálogos, y lo que hicimos fue utilizar un español coloquial pero sin tanto acento como el original, claro. Esto se veía compensado en otros diálogos o bien se le añadía una marca característica al habla del personaje. Tengo el PDF por aquí por si te interesa (además de unos cuantos ejemplares impresos :)), aunque debería pedir permiso a la gente que ha participado antes de distribuir nada…

    Ahora agrego tu blog a la lista de enlaces 🙂

  9. ¡Me parece fantástico, Pablo!
    Cualquier estrategia de traducción, siempre que esté en su justa medida, nos puede
    servir para coger ideas para futuros retos de traducción.

    Me parece estupenda la opción que elegísteis en vuestra traducción. Como comentas, el recurso de la compensación es muy útil en estos casos. Se utiliza mucho en estilos de texto donde se permite una mayor creatividad como es el campo de la traducción literaria o el cine. No siempre podemos hacer que una frase adquiera el tono cómico o informal que trasmite el idioma original, pero se puede compensar en secuencias anteriores y posteriores, y el lector/espectador captará la emoción transmitida perfectamente.

    Sí que me gustaría echarle un vistazo en algún momento al PDF, pero a) es verdad que la gente que ha participado debía dar permiso y b) estoy hipersaturada de trabajo y demás cosas que me enganchan 😉

    Por cierto, ¿el profe de la asignatura es Ricardo?

    Besos.
    Eu

  10. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Sí, el profe es Ricardo. Nos hemos hinchado de trabajar (aunque la científica y técnica es mil veces más dura con él), pero bueno, merece la pena y ves recompensados tus esfuerzos.

    Me alegro de que te guste nuestra estrategia (si bien reconozco que sólo fui un peón más de la clase), aunque tuvimos que madurarla. Fíjate que hasta se pensó en traducir esos diálogos conflictivos con acento andaluz…

    También fue una tarea interesante porque siempre nos revisaban y teníamos que defender nuestra postura. Por supuesto, también tuvimos que reconocer muchas veces los aciertos del revisor. Además, aprendimos a no usar jergas propias de nuestra zona. Recuerdo que una compañera madrileña puso “mazo chungo”, lo que denotaba claramente de dónde era la traductora 😛

    Y sí, te comprendo. Ojalá el día tuviera 48 horas…

  11. La verdad es que es muy complicada la adaptación en muchos casos porque se pierden matices muy importantes.
    Utilizar el andaluz daría un tono y unas connotaciones al texto que no tiene en el origen, porque este dialecto nos evoca unas sensaciones que nada tendrían que ver con el original inglés. Es bastante arriesgado, sí.
    También es importante, como apuntas, distinguir los localismos en las jergas y saber adaptarlas también según sexo, grupo de edad, profesión y demás.
    ¡Es un ejercicio súper completo!
    Espero que os haya servido de mucho, que seguro que sí 😉

  12. Hola! ¿No podemos ver en algún sitio ese relato corto traducido? De cualquier modo, enhorabuena por el reto conseguido.
    Saludos!

  13. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Dicho y hecho, Eva 🙂

  14. Iván Guarneros dice:

    Hola Pablo, te invito a leer un libro de Oscar de la Borbolla que se llama “Las vocales malditas”. Ahí el autor lleva el lipograma al extremo al escribir con tan sólo una vocal a lo largo de cada uno de los cinco cuentos que componen el libro (cada uno escrito con una vocal distinta). Es muy interesante ver la maestría con que escribe este hombre.

    Saludos desde México 😉

  15. Me parece una genial, genial idea.

    Challenge accepted.

Deja un comentario