Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

Traducir actualizaciones de un texto cuando no eres el traductor original

Hace unos días me ocurrió algo curioso. De vez en cuando, cuando tengo tiempo y ganas, hago proyectos en casa para sacarme un dinerillo extra y cambiar un poco el chip de traducir videojuegos.

El último proyecto que hice era de localización de software, y se trataba de traducir nuevas cadenas de una actualización de un programa, por lo que en principio se trataba de un trabajo fácil. Sin embargo, tras echarle un primer vistazo al resto de cadenas traducidas, me di cuenta de que había algunas erratas, así que intenté fidelizar al cliente aportando valor diciéndole que si quería que corrigiera las pequeñas erratas que había visto.

Pues bien, cuando me puse en serio a traducir y consultaba el texto traducido como referencia, me di cuenta de que el traductor anterior no sabía qué eran los acentos, porque básicamente no había ninguno. Eso por no hablar de que había respetado todas las mayúsculas del inglés, lo que daba una mala impresión. Todo esto me hizo desconfiar bastante de la traducción y vi hasta falsos sentidos graves.

Total, que ni corto ni perezoso, le puse unos cuantos ejemplos al cliente y le dije que convenía revisar la traducción de antes. Le ofrecí una tarifa y… ¡aceptó! Esto vuelve a demostrar que hay gente a la que le importa la calidad y que confía en ti cuando te contrata, así como que a veces puedes “mojarte” y ofrecer un servicio cuando nadie te lo había pedido en un principio.

Al final, todos ganamos: el cliente obtiene un producto de calidad y yo obtengo más beneficio del esperado. Así que ya sabéis: a veces hay que tener iniciativa cuando vemos que no todo está tan bien como el cliente esperaba.

Por supuesto, la tarea se complica si tratas con agencias, ya que no tratas directamente con el cliente. No obstante, yo creo que merece la pena intentarlo, ya que las buenas agencias deberían hacer todo lo posible por tener una comunicación fluida con el cliente, pues, de nuevo, todos saldrán beneficiados al fin de cuentas.

Tras esta breve entrada, solo me queda desearos unas felices vacaciones de Semana Santa.

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Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
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11 comentarios

  1. Hombre está claro que el no ya lo tienes, y en esto de freelanceo o si no eres un poco piratilla sólo puedes salir perdiendo.

  2. Al fin y al cabo, esto es como ligar. Como bien dices, el no ya lo tienes 🙂

  3. Jajajaja, no lo había pensado yo así, pero sí que es verdad. En el fondo se reduce a lo mismo: el que no apuesta no gana.

  4. Hola Pablo:

    Este es un tema del que hablamos a menudo mi compañera Fabienne y yo. Fabienne traduce del alemán y al alemán. Yo, en cambio, trabajo con el inglés y el español. Durante nuestros años de profesión, nos hemos topado con este problema -y dilema- en multitud de ocasiones. Como pudiste leer en mi humilde -también abandonado- blog, a veces nos toca trabajar con asuntos plagados de errores y uno nunca sabe si debe comentarlo o dejarlo pasar. En el caso de comentar lo que otra persona ha hecho mal, no simpre la impresión que se ofrece es la que uno desea. Quienes son perfeccionistas con su trabajo suelen tomar a bien nuestros comentarios y lo toman como una oportunidad para mejorar. Hay en cambio quienes lo ven como algo oportunista y nos tachan de sabelotodos o de oportunistas, que solo buscan desprestigiar al que trabajó anteriormente y aprovecharnos del hueco.

    Seguro que, como nosotros, te has encontrado en multitud de ocasiones ante el dilema de si hablar o callar. Tanto Fabienne como yo podríamos contarte muchas anécdotas al respecto. He aquí una que podríamos calificar de tragicómica. En una ocasión, tuvimos que traducir una importante web turística y nos llamó la atención que la persona encargada del texto sabía poco de ortografía. De gramática, ya no digamos. Ahora bien, como mínimo, entendíamos que debía haber pasado el corrector. El texto presentaba no errores, sino horrores ortográficos. Fabienne y yo lo comunicamos, pues una institución pública no debe jamás permitirse el lujo de presentar algo tan mal escrito y también porque consideramos que era nuestro deber como profesionales. Parece que quien recibió la corrección se molestó por nuestros comentarios, y eso que no pretendíamos cobrar por la corrección propuesta, sino por la traducción. A partir de ahí, recibimos presiones con respecto al tiempo de entrega y no nos trataron precisamente bien. No sabemos si se debió a que nuestros humildes comentarios dolieron o a algún otro motivo.

    Al tiempo, mi compañero y yo decidimos revisar la web, que acababa de publicarse, para confirmar que todo lo que habían colocado en la red estaba medianamente bien. En inglés, parece que solo hicieron copiar y pegar. Ahora bien, en alemán, alguien debió de creer que sabía más alemán que mi compañera Fabienne. Eso fue lo que dedujimos cuando vimos que alguien se había tomado las molestias de quitar todas las mayúsculas de los sustantivos alemanes -por si no lo saben, todos los sustantivos en alemán se escriben con mayúscula- y poner en su lugar minúsculas. Evidentemente, lo comunicamos de inmediato.

    Anécdota aparte, creo que nuestra intención es comunicarlo siempre. Siempre es bueno, a pesar de que no nos hagan caso. Algún día saltará y, si no se hizo caso, alguien se acordará de que ya lo dijimos en su día. Por ejemplo, nosotros lo hacemos incluso cuando trabajamos para agencias. Está claro que hay muchas agencias que, por miedo a que el cliente nos llame directamente a nosotros para futuros encargos, no dicen nada al respecto al cliente. En ese caso, dado que solemos explicar los problemas por correo electrónico, siempre quedará reflejado y registrado que en su momento hicimos observaciones sobre un proyecto concreto. Para nosotros, al menos, es una buena política.

    Un abrazo.

  5. ¡Hola Tenesor!

    Perdona por responder tan tarde, he estado de vacaciones…

    Por ahora no me ha pasado lo que tú comentas porque tampoco he hecho demasiados encargos fuera de Nintendo, pero es humano que alguien se moleste si se le intenta corregir. Sin embargo, yo creo que es mejor que quede constancia, porque si de verdad uno se mira más arriba de su ombligo, le importará que un texto suyo salga publicado de la mejor manera posible.

    Espero creer que tu caso es más una excepción que una norma y que nuestro deber es informar (con el mejor tacto posible, claro está) de este tipo de errores. Quiero creer que, al final, será lo mejor para todos.

  6. Inma Montero dice:

    Hola Pablo, me gustaría hacerte una pregunta que no tiene nada que ver con el post, pero no he visto ninguna dirección de e-mail a la que pueda escribirte. Me guataría saber si para realizar el máster que hiciste en Barcelona tuviste que “aprender” catalán… Yo soy Sevillana y me estaba planteando la posibilidad de cursar ese máster, pero lo del idioma me echa para detrás.

    Gracias

  7. Alberto Arias dice:

    Hola Inma, espero que te importe que te respona yo, ya que también estoy haciendo el Master en la UAB. La universidad tiene el español y el catalán como co-oficiales pero si miras bien en la web dice que el Master se imparte en español y te lo confirmo. Aunque muchos de los profesores son catalanes, todo el material y toda la comunicación entre profesores y alumnos se lleva a cabo en español. Sinceramente, me habría sorprendido MUCHO que no fuera así.

    Por cierto, sospecho que tu eres de la UPO como yo entonces, ¿no? 😉 te acabo de buscar en facebook y tenemos una amiga en común 🙂

  8. Sí, no te preocupes, todo es en español (salvo los módulos de investigación en caso de los que quieras hacer, que son en inglés).

  9. Rebeca dice:

    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices: “a veces hay que tener iniciativa cuando vemos que no todo está tan bien como el cliente esperaba.”
    Es esa actitud que a mucha gente le falta en cuanto a su trabajo o profesión. También es donde está la diferencia entre un trabajar normal y un profesional…

  10. Hola Rebeca:

    Efectivamente, a veces para aportar valor debemos ir un poquito más allá de lo que nos piden. Por supuesto, nuestras “ganas” también dependerán de la tarifa que nos paguen…

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