Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

Traduce como si cada proyecto fuera el proyecto de tu vida

El pasado fin de semana tuve la gran suerte de participar en una mesa redonda sobre localización de videojuegos y traducción audiovisual con motivo del Mangafest 2013, en la que estuve acompañado de Nieves Gamonal (traductora en Tumblr, entre otros), Eugenia Arrés (traductora y reportera de videojuegos, entre otros) e Ivars Barzdevics (traductor de… ¡Dragon Ball!). Tras la correspondiente presentación de cada uno, Ivars reunió una serie de palabras mágicas que resonaron en la cabeza de todos: «Traducid como si cada proyecto fuera el proyecto de vuestras vidas».

Básicamente, Ivars comentó que, cuando se enfrentó a la traducción de Dragon Ball, ni él ni los actores de doblaje imaginaron la enorme repercusión que tendría ese proyecto con los años y que, por tanto, quizás no le dieron la importancia que cabría esperar para una serie de culto. Desde luego, el doblaje y la traducción al español de Dragon Ball han dado mucho de que hablar (sobre todo comparado con la traducción al catalán o al gallego, por ejemplo), aunque como opinión personal, yo siempre disfruté de Goku y compañía en castellano y la traducción nunca me pareció rara. En cualquier caso, se aclaró la duda de que la famosa traducción de «Onda vital» en lugar del consagrado Kame Hame Ha no fue responsabilidad del traductor (como suele ser habitual).

Onda vital vs Kamehameha

No nos pagan por traducir: nos pagan por pensar

A veces vivimos obsesionados pensando en la productividad diaria, que si tal trabajo no es rentable por la tarifa o en que quién se va a leer ese rollo de manual que estamos traduciendo. Pero pocas veces reparamos en la repercusión que puede tener nuestra traducción por ir demasiado rápido o no ser profesionales. Sí, las tarifas y los plazos condicionan, pero eso no deberían ser excusas. Los destinatarios de la traducción no tienen la culpa. Estamos hablando de que los traductores deberíamos ser responsables. Imagina que te toca traducir Pokémon cuando no era tan archiconocido y optas por «Contador» en vez de «Contraataque» para Counter: eso podría perpetuarse en otros juegos de Pokémon, como así pasó (menos mal que se ha solventado ya en el Pokémon X e Y). Hay que pensar las cosas. Ya lo dije hace tiempo: pensar es gratis, pero a veces cuesta.

Pokémon Contador

Está claro que un traductor no puede saberlo todo y que todos hemos metido la pata más de una vez, pero siempre debemos poner todo el empeño posible en hacer un buen trabajo, sobre todo si es creativo. Sé que a veces no compensa por las condiciones, pero siempre está en nuestra mano rechazar un proyecto si de verdad no creemos que estamos capacitados o vemos que no nos va a ser rentable en proporción al esfuerzo (tanto en términos económicos como de tranquilidad mental). En definitiva, como dijo Ivars: «Un traductor no está obligado a saberlo todo, pero sí lo está a averiguarlo todo».

Un traductor se debe a los fans

Si tienes la suerte de dedicarte a un campo creativo de la traducción, como podría ser la traducción audiovisual, literaria o de videojuegos, es muy probable que muchos de los lectores (o espectadores en el caso de las series y películas) esperen mucho de lo que consumen y, por tanto, exijan un nivel acorde de traducción (en otras palabras: que ni sepan que están ante una traducción).

Seguro que cuando produjeron el episodio piloto de Breaking Bad, nadie del equipo imaginaba el éxito que tendría con el tiempo. Seguro que, cuando tradujeron el Final Fantasy VII, ni los desarrolladores ni los encargados de la traducción sabían que sería considerado uno de los mejores RPG de la historia y prácticamente el mejor Final Fantasy (aunque ahí discrepo). Y es que, aunque a veces tú no le des tanta importancia a la traducción que tienes entre manos, hay otras personas que sí se la van a dar.

Final Fantasy Allévoy

Una experiencia propia reciente: El hobbit

Hace poco me encargaron traducir una serie de preguntas relacionadas con El hobbit. He leído el libro, he visto las películas de El señor de los anillos y desde luego estoy familiarizado con la Tierra Media, pero, por supuesto, estoy seguro de que había otros traductores totalmente ultrafans de Tolkien que en principio podrían haberlo hecho mejor que yo. Es aquí donde convergen lo de que nos pagan por pensar y lo de que un traductor se debe a los fans: me documenté por todos lados para que cualquier fan de Tolkien disfrutara como un enano (de Moria). Aparte de entregar a tiempo un trabajo de calidad, me debía a los fans. De hecho, recuerdo que había una pregunta sobre la estatura de los hobbits que estaba mal en el original, así que en vez de traducir cifras y ya, se lo pregunté al cliente y al final se cambió. ¡Eso es añadir valor a una traducción!

Además, descubrí que el encargo guardaba relación con un material publicado hacía solo 2 semanas en España, así que, ni corto ni perezoso, me fui a la Casa del Libro y comprobé ciertas traducciones con ese material. Puede que no me saliera totalmente rentable si cuento el desplazamiento a la librería y demás, pero mi responsabilidad era hacer un buen trabajo y cumplir las expectativas de los fans.

Mi traducción Hobbit

En conclusión…

Amigos traductores, siempre debemos entregarnos al máximo. Siempre debemos actuar como si cada proyecto en el que trabajamos fuera el trabajo de nuestras vidas. Porque, aunque no siempre sea así, probablemente el cliente final y, sobre todo los destinatarios finales, sí que lo consideren.

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Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
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29 comentarios

  1. Monika Dingová dice:

    Hola Pablo:
    Me ha encantado tu post. Así deberíamos actuar siempre, en cualquier trabajo, en todo lo que hacemos, pero muchas veces nos da pereza y hasta nos gusta olvidarnos de que hay que esforzarse al máximo. Nunca viene mal recordarlo de vez en cuando.
    Un saludo, Monika

    • ¡Hola, Monika!

      Me alegro de que te haya gustado la entrada. Tienes toda la razón: sea trabajo o cualquier otra cosa, siempre deberíamos intentar hacerlo lo mejor posible. Por supuesto, la teoría siempre es mucho más fácil que la práctica… pero no por hay hay que tenerlo presente. 🙂

      Un saludo,

      Pablo

  2. Un post estupendo, me ha encantado. Tienes toda la razón, debemos esforzarnos en hacer nuestro trabajo lo mejor que podamos, y ya no sólo por las expectativas que pueda tener el consumidor final, sino también por el esfuerzo y la ilusión que habrá puesto el autor al crearlo. 🙂

    • ¡Hola, Katia!

      Je, je, ¡anda que no! No siempre será así, pero yo creo que hay proyectos ciertamente complejos en los que el autor ha disfrutado mucho. 🙂 Está claro que en las ramas creativas esto será más habitual, pero nunca sabemos si alguien que escribe sobre una perforadora lo hace con ilusión también. Por si acaso, mejor hacerlo también lo mejor posible sin menospreciar su utilidad. 😉

      Un saludo,

      Pablo

  3. ¡Hola, Pablo!

    Cuánta razón tienes. En la mayoría de los casos un traductor no sabe que tiene un «bombazo» entre manos (el próximo best seller del que se venderán miles y miles de copias, una serie de TV que, aunque parece imposible que pasara del piloto, puede llegar a las 7 u 8 temporadas…) hasta que ya es demasiado tarde, así que mejor no tener que lamentar haber hecho un trabajo mediocre pensando que nadie lo leería o vería.

    ¡Ah! Y me ha encantado la reflexión sobre los fans :-), a los que tanto afectan los cambios de traductor en el caso de las sagas o la falta de interés de los mismos por lo que están haciendo.

    Un buen recordatorio para todos.

    Un saludo,

    Beatriz

    • ¡Hola, Beatriz!

      Creo que cualquier trabajo creativo puede ser un bombazo, así que mejor tomárselo en serio desde el principio… Lo malo es cuando parece no tener repercusión y luego, por algún motivo extraño, un libro salta a la fama después de muchos años. Como la traducción no esté a la altura porque “no tenía mucha importancia”, ya verás tú… 😛

      Un saludo,

      Pablo

  4. ¡Hola, Pablo!

    Un placer compartir mesa con vosotros. En general, nada de lo que contó Ivars tuvo desperdicio: ¡se notan los años de experiencia a sus espaldas! Me gustó muchísimo tener la oportunidad de conocerle, creo que aportó grandes lecciones. Está claro que no siempre las condiciones son idóneas, pero yo me quedo con que hay que tener una cierta actitud y toda la curiosidad que el tiempo nos deje.

    Como ya comenté en mi charla del sábado, igual que pasó en Pokémon con el tema del «ataque contador» (no sé si llegué a mencionar otros ejemplos míticos que rondaban, creo que por Alfa Beta Juega, como «portazo», que ha pasado a ser «atizar»), hay muchísimas otras sagas donde la terminología usada en un principio ha causado problemas en títulos posteriores. Javi Pérez Alarcón también habló del tema en su charla de Traduemprende el viernes, y creo que es algo que la industria va corrigiendo con los años. Antes había más reticencia a solventar errores terminológicos, porque algunos estaban ya arraigadísimos entre los fans, pero creo que todos nos estamos volviendo un poco más abiertos con estas cosas.

    ¡Un saludo!

    Nieves

    • ¡Hola, Nieves!

      La verdad es que me sentí supercómodo en esa mesa y creo que todos aprendimos de todos. Sería genial reunirnos más a menudo y tener esos debates tan interesantes que tuvimos. Si encima conoces a nuevas personas del sector con tablas más que demostradas, como fue el caso de Ivars, ya ni te cuento. 😀

      A mí una cosa que me ha llamado la atención ahora que me he volcado con Tolkien es lo de traducir “goblins” por “trasgos”… No sé, para mí un goblin es un goblin, aunque ya he visto que es algo habitual en la literatura fantástica. Aquí hay un debate bastante interesante, la verdad: http://www.comunidadumbria.com/comunidad/foros/tema/21991?__Pg=1

      A veces lo de no cambiar la terminología se debe al empeño del cliente, pero sí, alguna vez he conseguido cambiar un término de una saga y la verdad es que me he sentido aliviado. Es como lo de no revisar los 100 % de una memoria: no está mal revisarlos pasado un tiempo por si se puede mejorar algo. Pero claro, díselo tú a todos los clientes que te dicen que los 100 % se quedarán así por los siglos de los siglos…

      Un saludo,

      Pablo

  5. Hola, Pablo

    Da gusto leer entradas inspiradoras como esta, pero yo añadiría un motivo más para dar lo máximo en cada proyecto: evitaremos caer en la desidia. Parece obvio y sé que es difícil (soy traductora técnica…), pero la satisfacción que da el trabajo bien hecho es algo que ni la tarifa más miserable nos puede arrebatar at the end of the day 🙂

    Un saludo

    • ¡Hola, Ana!

      Estoy completamente de acuerdo: no hay nada peor que traducir sea un trabajo rutinario y nada atractivo. ¡Por supuesto que no debe ser así! Hay que sentirse orgulloso de lo que uno hace siempre y no “traducir como churros” (no me refiero a la calidad, sino a que parezca que todo es cuestión de producir, producir y producir).

      Un saludo,

      Pablo

  6. Da gusto leer cosas como lo que has contado de Tolkien.

    Efectivamente, no siempre el encargo le cae al traductor más fan del producto, por así decirlo, pero la profesionalidad radica en esforzarse para suplir esas lagunas de conocimiento que hay al empezar el proyecto. Como decía Nieves, yo traté el tema de la coherencia en las sagas en mi charla del Traduemprende, y si bien algunas cosas son por cuestiones de marketing, hay otras que son mera falta de documentación, y eso es imperdonable…

    ¡Envidia por el Mangafest!

    • ¡Hola, Javi!

      No he podido ver nada aún del Traduemprende, pero a ver si en Navidad aprovecho para ver varias ponencias. Ya leí que tú enseñaste unos cuantos ejemplos de malas traducciones de videojuegos (entre otras cosas), así que tengo ganas de ver tu presentación. 🙂

      Como bien dices, quizás no siempre eres el traductor idóneo para un determinado proyecto en cuanto a conocimiento de la saga, pero siempre que se tenga un conocimiento mínimo, se pueden suplir esas lagunas. Si encima tenemos plazos generosos, ya ni te cuento, aunque por desgracia no suele ser así. 😛

      Un saludo,

      Pablo

  7. plasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplas…
    Aplaudo y no paro de aplaudir, me ha encantado leer este artículo, que suscribo punto por punto y que ahora mismo retuiteo para deleite de otros.
    ¡Muchas gracias, Pablo!

  8. ¡Muchas gracias, Margarita! Me alegro de que te haya gustado. 😀

    Acabo de ver tu web y está muy chula, enhorabuena. 🙂

  9. Xulikotony dice:

    ¡Hola Pablo!
    Me ha parecido una estupenda entrada.
    En el caso del Final Fantasy VII, han conservado algunas cosas de la traducción,
    el “allévoy” todavía no lo he visto, pero sí muchas cosas.
    Por ejemplo: Espada mortal, que es la primera espada sale en muchos juegos posteriores, y lo tradujeron como “Espada mortal”, cogieron la traducción del FF7 original para que
    los fans no se descuadraran.

    También el famoso límite “Omnilátigo”, que lo dejaron igual en otros FF posteriores, y también en Kigdom Hearts, no lo cambiaron debido a que los fans supieran que ese es el omnilátigo, si les cambia de nombre no lo entendería supongo, aunque en japonés es “超究武神覇斬”, significa “Corte supremo del dios de la guerra”.

    En el Crisis Core se puede ver muchas cosas que conservaron para los fans o familiarizados en el juego, como también la palabra “Suburbios”, que en inglés era “Slum”, traducido literalmente como “Barrio pobre”, pero el traductor de Crisis Core puso “Suburbios” como en el FF7 original, tampoco suena mal.

    ¡Un saludo!

  10. Miriam Garrido Vallejo dice:

    Hola Pablo:
    He encontrado esta definición de “proofreading”: «proofreading: revision of the translation to correct typos and similar errors in the target language. Performed without reference to the source language». Entonces, ¿un revisor también podría ejercer de “proofreader”?

    Saludos

  11. Hola, Miriam:

    En realidad suele haber confusión con estos términos, y sinceramente para mí proofreader y reviewer es lo mismo. En teoría, “proofing” es solo mirar el texto de destino como bien dice esa definición, pero vaya, en español se usa “revisor” para todo. 🙂

    Un saludo,

    Pablo

  12. Salvantián dice:

    Me entero ahora de que el Dragon Ball no ha sido traducido del japonés. Pobres traductores de japo, a veces los ningunean de una manera… Si hace falta se inventan las traducciones, omo

    • Hola, Salvantián:

      Precisamente el traductor dijo que no se tradujo del japonés porque en aquella época era bastante difícil encontrar a uno disponible para ese trabajo… Piensa que no había Internet ni nada. Afortunadamente, los tiempos han cambiado. 🙂

      • Salvantián dice:

        Cierto. Me pregunto si sería el mismo caso el de Chicho Terremoto, que es lo que escribí en el comentario. Aquella traducción no tenía nada que ver con el original.

        De todas formas, hoy en día si hay internet y ya no quedan excusas para no traducir directamente del japonés. La única real es la del precio: es mejor pagar mucho menos y hacer una traducción de la traducción. Pese a que no lo comparto, comprendo que se haga así en muchos casos por el volumen de juegos y el hecho de que muchos provengan del país del sol naciente. Esta práctica es vox populi en los videojuegos, pero me pregunto si esto también se hará con películas japonesas :-/.

        • ¡Hola, Salvantián!

          Pues en el caso de Chicho Terremoto imagino que sería del inglés, ya que lo tradujo Xosé Castro y creo que japonés no sabe. 🙂

          Respecto al precio, seguramente aun así sea más barato, aunque también te digo que, por increíble que parece, hay clientes que me han dicho que no han encontrado a nadie disponible que traduzca videojuegos del inglés al español, así que ni imagino en el caso del japonés. Hay que estar en todos lados en la red y no tener problema en poner nuestro número de teléfono: nadie me ha llamado nunca para gastarme una broma y, sin embargo, sí que me han llamado varios clientes que tenían algo de prisa o preferían el teléfono como método de contacto. 🙂

          Un saludo,

          Pablo

  13. Siempre que busco asuntos interesantes relacionados con la traducción acabo en este blog. Estoy totalmente de acuerdo, todos tenemos un bombazo en las manos, pero pienso que un traductor, por ejemplo, de Square Enix está mejor preparado ahora que hace algunos años, ya que hasta 1997 Final Fantasy 7 era el primer Final Fantasy traducido oficialmente.

    Pero si hubiesen sabido el éxito que iba a ser ese juego, se lo habrían tomado más enserio. He visto traducciones no oficiales que son impecables.

    • ¡Hola, David!

      Desde luego, está claro que las cosas han cambiado mucho, y por suerte cualquier “proyecto” medianamente grande se toma en serio, aunque sigue habiendo excepciones. Tengamos siempre en mente pues todas esas enseñanzas para no volver a caer en los mismos errores. 🙂

      Un saludo,

      Pablo

  14. Andrea D'Oc dice:

    Excelente artículo. Como estudiante de traducción que vio y disfrutó Dragon Ball doblado al español latino (o mas bien mexicano), me gusta ver otras versiones para conocer otras formas de resolver los problemas de traducción. Creo que es una muy buena manera de aprender sobre nuestro rubro, y muy divertida, por cierto.

  15. Muy buen artículo Pablo, se que es antíguo, pero me estoy metiendo en el mundo de la traducción, y como bien cuentas hay que darle máxima prioridad y dedicación a cualquier trabajo que realizes, ya que no sabes la repercusión que puede llegar a tener.

    Muy buenos ejemplos además,
    Mucha suerte!

  16. Me quedo con esto: “A veces vivimos obsesionados pensando en la productividad diaria, que si tal trabajo no es rentable por la tarifa o en que quién se va a leer ese rollo de manual que estamos traduciendo. Pero pocas veces reparamos en la repercusión que puede tener nuestra traducción por ir demasiado rápido o no ser profesionales. Sí, las tarifas y los plazos condicionan, pero eso no deberían ser excusas.” Se puede aplicar a cualquier aspecto de la vida. Muy buena entrada!

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