Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

Sobre Twitter en español, sus fallos de traducción y el crowdsourcing

Twitter en españolTwitter, el servicio de microblogging de moda, ha anunciado hoy que ya está disponible en español. Muchos blogs se han hecho eco de la noticia, como el blog de Enrique Dans y Alt1040. Al igual que ocurrió en su momento con Facebook, Twitter ha adoptado el modelo de crowdsoucing, o traducción colaborativa en este caso, para traducir sus textos a diferentes idiomas. Como el tema del crowdsourcing me interesa mucho y soy un usuario activo de Twitter, he decidido ver cuál era el resultado y… bueno, digamos que no es el más satisfactorio. Elizabeth ya ha reflexionado sobre el asunto en inglés en El taller del traductor, pero ahora me gustaría hacerlo a mí en español, ya que, al fin y al cabo, es el idioma del que puedo hablar con respecto a la calidad de traducción, aunque sería interesante conocer la situación en otros idiomas.

En mi cuenta de Twitter podéis ver tanto mis reacciones como las de diferentes traductores con respecto a la traducción: todas ellas son relativas a calcos de traducción, faltas de ortografía, incoherencias, etc. Sin embargo, la cuestión aquí no está en ser quejicas, sino en que no podemos hacer nada para remediarlo inmediatamente como sucede con otras plataformas como la Wikipedia. Yo le escribí esta misma mañana a la cuenta @twitter_es preguntando cómo podía colaborar con las correcciones, pero desgraciadamente aún no he obtenido respuesta.

Y ahí está la clave: ¿no se supone que la filosofía de Twitter es compartir tus opiniones, enlaces, lo que sea, justo ahora? ¿Por qué nadie ha sabido responderme? ¿Por qué nadie ha respondido al resto de gente que preguntaba cómo hacerlo? Pero es más: si la traducción es “colaborativa”, ¿por qué nadie puede hacer nuevas sugerencias para corregir errores? No digo que tenga la misma libertad que Wikipedia para modificar texto (es normal que se supervisen esas cosas), pero al menos debería tener posibilidad de decir: “Oye, esto está mal por estos motivos. ¿No crees que es mejor arreglarlo?”. Pues no, parece que no existe esa posibilidad, o al menos yo no me he enterado. Mientras se han twitteado (¿o tuiteado?) miles de tuits (¿o twitts?) desde que pregunté amablemente cómo podía colaborar, nadie me ha respondido.

Si habéis leído hasta aquí, puede que penséis que soy un enemigo de traducir gratis y que el modelo crowdsourcing me parece un disparate y que degrada la profesión del traductor. De eso ya ha hablado Eneko en su artículo No traduzcas gratis para Twitter o cualquier otra empresa. Sin embargo, yo discrepo en parte, ya que soy el primero que ha estado muchos años traduciendo videojuegos antiguos por amor al arte, y es una de las cosas por las que actualmente trabajo en Nintendo como traductor profesional. Hasta estuve una temporada colaborando con un fansub y traduje dos series. De nuevo, todo por al amor arte. Cada uno puede hacer lo que le dé la gana con su tiempo. De hecho, y a pesar de que me gano la vida traduciendo, recientemente me ofrecí voluntario para traducir al español los contenidos de ECoLoMedia, un proyecto sin ánimo de lucro para ofrecer cursos de localización autodidactas por el simple hecho de que me gustaría contribuir en algo así.

Hace poco, uno de los traductores de Twitter exponía sus razones para traducir dicho servicio y hablaba de por qué tenía derecho a ello en ¿Por qué no puedo traducir Twitter?. Pues bien, ahora lanzo yo otra pregunta que no es retórica: ¿por qué yo, que soy traductor profesional y hago lo que me da la gana con mi tiempo, no puedo traducir Twitter o revisar la traducción en mi tiempo libre? Ese es el fallo que veo en todo lo que ha ocurrido: hay traductores profesionales que también tienen ganas de colaborar en un proyecto así, porque también son usuarios de él. Así pues, ¿cuál ha sido entonces el criterio para elegir a los traductores?

Quizás se ha obviado una cosa muy importante, y es que hay muchísimos estudiantes de Traducción e Interpretación en España que seguro que habrían estado interesados en traducir Twitter, y no me creo que muchos de ellos, con lo jóvenes que son, no tengan tanto conocimiento de Twitter como los traductores elegidos. No digo que sean traductores “profesionales” del todo, pero desde luego tienen conciencia lingüística y no van a traducir collect information por “coleccionar información” (en el último párrafo de la política de privacidad de Twitter). Que esa es otra: mal asunto que cualquier usuario pueda traducir información legal como las condiciones de uso o la política de privacidad de un servicio, porque seguro que los que redactaron esa información en inglés no eran simples informáticos.

Los traductores no solo nos estamos quejando de que haya errores, nos estamos quejando de que no podemos hacer nada para corregirlos. Hay gente muy capacitada que quiere colaborar, pero no puede. Hay información legal mal redactada, pero da igual. Me llegan correos de Twitter que me avisan de que X persona está “siguiendo a 135 persona siguiendo a 135 personas” (así, tal cual), pero, aunque no me paguen, no puedo cambiarlo para solucionarlo ahora. No puedo poner en Twitter “arreglando fallos de traducción ahora :)” ni “proponiendo soluciones para la traducción en español de Twitter ahora :)” porque Twitter no me deja. Creo que tenía una idea equivocada de lo que era el crowdsourcing.

Actualización: Para que veáis lo fácil que es solucionar algo en un momento para que no haya quejas, he corregido la mayúscula de Twitter (que sale unas cuantas veces en el artículo) en apenas dos minutos. A eso me refería. A actuar ahora.

¡Comparte esta entrada! 🙂
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0
Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
Pablo Muñoz Sánchez
Pablo Muñoz Sánchez

¡Suscríbete al blog!

¿Te ha gustado lo que has leído?
Recibe nuevas entradas en tu correo e información exclusiva para suscriptores.

¡Apúntate gratis al curso online «Herramientas para la localización y la traducción audiovisual» de Traduversia!

Herramientas para la localización y la traducción audiovisual

Esto es lo que obtendrás si te apuntas:

  • Acceso gratuito e inmediato al curso online de Traduversia
  • 5 minicursos gratuitos por correo sobre localización, productividad, etc.
  • Cupones de descuento para matricularte en cursos de Traduversia a precio reducido

 

Y además, aprovecha este cupón exclusivo para lectores de Algo más que traducir. ;)

Cupón Algo más que traducir

31 comentarios

  1. “… nos estamos quejando de que no podemos hacer para nada para corregirlos.”

    sería:

    “.. nos estamos quejando de que podemos hacer nada para corregirlos.”

    no? Y yo no soy ni traductor ni nada por el estilo, y evidentemente, en lo que comentas todos podríamos colaborar con depende que cosas. Las condiciones legales ya lo veo más complicado debido a que es más complicado que unas condiciones las traduzcas igual sin tener suficientes conocimientos de la lengua y sin saber que ciertas palabras son mejores en algunos casos que en otros.

    Buena reflexión.

  2. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Efectivamente, Shawe. Ya está corregido. ¡Muchas gracias! Eso es precisamente lo que me gustaría que tuviera Twitter, un sistema para corregir fallos evidentes como este en un periquete 😉

  3. Pablo, buenísima tu disertación… y tienes toda la razón, ojalá fuera tan fácil apra Twitter corregir los fallos en un momento… Lo que yo no entiendo es por qué una compañía, que aunque no sea rentable aún es una compañía con mucho capital por parte de inversores, no puede contratar a un profesional para hacer este trabajo. Saludos

  4. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Gracias por tus palabras, Manuel 🙂

    Personalmente, no creo que se deba al ahorro de costes, sino a que así se aporta el valor de la propia comunidad. El problema es que eso puedo tener efectivos negativos si no se supervisa adecuadamente. Además, como digo en la entrada, que la gran mayoría de usuarios no pueda contribuir para ayudar a mejorar es una gran desventaja y no veo que esté dentro del espíritu de “la web social”.

  5. Creo que, ahora mismo, tenemos una tendencia clara de ciertas empresas a ahorrarse todo tipo de costes. Y eso, por poco que nos guste, incluye las áreas de localización y traducción. Pablo, aunque no puedo estar más de acuerdo contigo, la respuesta que te darán estas empresas es que no les importa. A ellos les basta con que el producto “se entienda”. Así de claro. Y respecto al contrato sobre los términos del servicio, probablemente sepas que con incluir una cláusula que hace la versión inglesa la única válida, se cubren las espaldas.

    Por otro lado, está claro que los traductores vamos a tener que adaptarnos a los nuevos cambios en el modelo de negocio que supone la estrategia de crowdsourcing. Hace unos días, leía el newsletter de Jost Zetzsche y este comentaba un ejemplo magnífico de como podemos integrarnos: un proveedor de servicios lingüísticos que había adoptado este modelo con sus traductores freelance. Textos más pequeños y repartidos entre más profesionales, aunque a cambio se garantizaba un volumen de trabajo constante.

    Y ya para terminar, el espíritu de la web social es el que ha creado productos como la Wikipedia. Creo que existe cierto consenso en que todos podemos hacer lo que queramos con nuestro tiempo dentro de Internet, aunque aportándolo a proyectos que no lucren a nadie. Sería interesante iniciar un proceso de reflexión sobre cómo algunas empresas consiguen que millones de personas les hagan el trabajo gratis. Y encima, orgullosos de ello.

  6. hay muchísimos estudiantes de Traducción e Interpretación en España que seguro que habrían estado interesados en traducir Twitter

    En primer lugar, también hay estudiantes de traducción e interpretación en Hispanoamérica. No un 90% del total, como corresponde al número de hablantes, pero me imagino que cerca del 50%.

    Olvidarse de Hispanoamérica puede provocar problemas. Facebook intentó hacer una versión “general” imponiendo terminología y gramática de España. En particular, la palabra “vosotros” y sus conjugaciones no son aceptables en Hispanoamérica, ya que el plural de “tú” (y de “usted”) a este lado del Atlántico es “ustedes”. Es difícil pero no imposible pensar que podría haber una solución de consenso, pero cuando nadie quería la versión genérica se crearon 5 versiones nuevas: España, México, Venezuela, Colombia y Chile. Obviamente los argentinos y uruguayos querrán tratar a sus usuarios de “vos”, por lo que no me extrañaría que aparecieran una o dos nuevas traducciones. Todo por olvidarse del 90% de los hispanohablantes.

  7. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    draedpd, espero que no me hayas entendido mal. Si he hablado de “muchos estudiantes de Traducción e Interpretación en España” es porque sé que hay muchas facultades de TeI en España, pero no conozco la situación en Hispanoamérica.

    No hay que olvidar que estamos hablando de localización: por tanto, ya que el sistema está basado en los usuarios, en principio no deberían faltar usuarios que adapten la traducción a su variante del español y que luego simplemente se dé la opción de elegir la variante más adecuada, como ocurre con la traducción de Firefox. Pero claro, no sé hasta qué punto tendrán eso en cuenta los de Twitter…

  8. Efectivamente creo que cada uno debe tener derecho a traducir si quiere y Twitter a proponerlo; y eso es lo que defendía en mi post. Lo que también es cierto y coincido plenamente contigo es que Twitter no permite la propuesta de corrección ni la participación de personas a las que no han invitado; y creo que ahí radica su fallo. Abren una propuesta colaborativa y luego resulta que no la completan. Este también es el motivo por el cual paré de traducir a la espera de ver más clara la salida de todo esto.

  9. Muy bueno el artículo; a propósito, un día estuve curioseando unos blogs y ya sabes cómo es esto: uno me llevó a otro, a otro y, finalmente, a uno de una chica en el que decía que había sido el propio Twitter quien se había puesto en contacto con ella para que colaborara en la traducción si quería, o sea, que parece ser que son ellos los que te elijen a ti (¿Matrix?), no tú a ellos.
    Cuando me enteré, les escribí para ofrecerles mis servicios (hace casi un mes, si no ha pasado) y, como tú, ni he obtenido respuesta. Quizá sea porque no tengo cuenta Twitter, quién sabe, pero vamos… que ellos se lo pierden!
    Un abrazo, SúperPablo! 🙂

  10. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    ¡Hola Patricia!

    Bueno, puedo comprender que prefieran coger a gente que conozca la interfaz, pero ¿sabes por casualidad por qué eligieron a aquella chica?

    También imagino que la cantidad de solicitudes habrá sido enorme y no sé cómo habrán sabido gestionar eso…

    ¿Por qué no te haces una cuenta de Twitter y lo pruebas? 😉

  11. Si me la hice, me la hice, pero parecía como si (sonará raro, lo sé) estuviera hablando sola xDDD El caso es que, después de cerrarla, la reabrí y la volví a cerrar en el mismo día porque tampoco le encontraba demasiado sentido (antes tampoco le encontraba sentido al Facebook y ya llevo más de un año…).
    Respecto a la chica, no, ni idea, sólo lo leí en el blog y ni me quedé con la dirección ni nada, pero si te interesa mucho puedo mirar a ver si lo tengo en el historial todavía!

  12. albagomez dice:

    Hola Pablo,

    Hace un tiempo que sigo tu blog y ahora también tu twitter. No puedo estar más de acuerdo con tu post. Yo también soy traductora-localizadora y me hice voluntaria de twitter para catalán, por si algún día animan. La verdad es que cuando se anunció que la traducción la harían los propios usuarios, tuve mis dudas. Por una parte creo que está bien que sean sus usuarios los que hagan las propuestas, pero me da la sensación que baja la calidad de los resultados y, en parte, devalúa la profesión, por aquello de “cualquiera puede traducir”. También creo que se deberían poder hacer sugerencias y correcciones “ahora”, ¿no se trata de una traducción colaborativa?
    ¡Espero que se pueda solucionar pronto!

    Saludos

  13. Muy de acuerdo en todo 🙂

  14. Judith Carrera dice:

    Hola a todos:
    Me ha parecido muy interesante la reflexión de Pablo sobre la traducción colaborativa de Twitter. De hecho, llevo un tiempo maquinando una actividad para mis futuros alumnos de traducción en la que tengan que hacer algo por el estilo. Me parece una actividad estupenda desde el punto de vista didáctico. Sin embargo, estoy de acuerdo con Olli que una cosa es ser voluntario en un proyecto sin ánimo de lucro y otra cosa bien distinta es que las empresas que disponen de recursos suficientes pongan a sus usuarios a traducir, como si de recoger la bandeja del McDonald’s cuando acabas de comer se tratara. Además, me parece fatal que no permitan hacer críticas al texto meta y creo que va un poco en contra del supuesto espíritu 2.0 😉

  15. Hm, creo que se asume del todo el concepto de crowdsourcing. Lo que más probablemente hayan hecho en Twitter es hacer un pool de sugerencias más frecuentes realizadas por los usuarios y en base a ello “deducir” qué traducción es la más natural de cada frase. Así, las sugerencias más frecuentes son las que han tenido éxito, y no por ello deben ser necesariamente las correctas lingüísticamente. Esto significa que la mayoría de colaboradores habrán sugerido esas dos palabras sin tilde.

    Estoy seguro de que entre esos colaboradores habría mucha gente preocupada por la correcta traducción de Twitter al español. El problema es que la mayoría sencillamente no lo eran. El crowdsourcing es exactamente opuesto a la idea de que una serie de expertos con mayor conocimiento sobre un tema decidan qué es lo correcto. No le importa el individuo, sino lo que una mayoría estadísticamente significativa de usuarios haya sugerido.

    El crowdsourcing funciona en muchos casos porque un grupo lo suficientemente amplio de gente con el incentivo apropiado se interesa en proponer una solución a un problema. Ambos requisitos, junto a una forma de llegar a una conclusión final, son necesarios. En este fallo ha fallado el incentivo en los textos más a mano, y el pool en los textos más complejos como las condiciones de uso.

  16. Basketca dice:

    El crowdsourcing es una idea bastante bonita, pero el hecho de que cualquiera pueda traducir hace que muchas veces las traducciones sean de risa. En la página subtitulos.es se traducen de esta manera subtítulos de series, y te puedes encontrar con que una frase está traducida de maravilla, y la siguiente no tiene ningún sentido.

    Y el Español Neutro puede que sea útil en algunos casos, pero en textos en los que se usa mucho el lenguaje coloquial o argot juvenil, creo yo que hacer distintas versiones es lo mejor. En España traducir “cheerleader” como “porrista” queda “raro”, es más, yo no sabía lo que significaba “porrista” hasta hace poco. Pero seguro que en lugares de Hispanoamérica “Que te f*llen” queda también raro.

    • Hola Basketca:

      Efectivamente, muy de acuerdo en todo. Si hay revisores profesionales que revisen el texto antes, el resultado puede ser bastante bueno. Yo estoy jugando ahora a una traducción no profesional del Chrono Triggerr para Nintendo DS y, aunque hay cosillas, en general está muy bien traducido.

      Respecto al español neutro, tienes toda la razón: básicamente, es imposible contentar a todos si nos vamos a un lenguaje muy coloquial, como el de las series de televisión o videojuegos…

      Saludos,

      Pablo
      .-= En el blog de Pablo Muñoz Sánchez: blog ..Tarifas- tarifas- tarifas… en traducción 88 =-.

  17. Llego un poco tarde a este post, pero parece que la estrategia de Twitter al respecto se reafirma estos días. Sinceramente, creo que la imagen que percibo como usuaria de este servicio empeora. Pablo, yo también me ofrecí voluntaria para traducir Ecolomedia (no recibí respuesta) y Spotify. En el segundo caso obtuve esta: “At this point we are covered when it comes to translation services, so we will have to pass on your offer for now”. Interesante, si tenemos en cuenta que el software sí se ha traducido pero las biografías de los grupos, precisamente lo que yo les proponía, no. ¿Perderá clientes Spotify por no localizar estos contenidos? Seguramente no, pero lo que yo percibo es desinterés a la hora de proporcionar un producto de calidad y aumento del interés por captar usuarios, dinero, suscriptores…

    • ¡Hola Playmobiles!

      Perdona que te conteste ahora. 😛

      Sí, ya leí la noticia… Creo que el problema aquí está en que las empresas no son conscientes de la importancia que tiene la localización para llegar a más personas y con buena calidad. Lo mismo ni siquiera pensaron que les proponías traducir otra cosa.

      Y bueno, piensa que ni Twitter misma sabe realmente cómo sacar beneficio de todo el “monstruo” que han creado… Es lo triste de muchas empresas: hay cosas que funcionan mal, pero como están en lo más alto, se lo pueden permitir.

Deja un comentario