Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

¿Qué habrás aprendido dentro de 10 años además de traducir?

¿Qué habrás aprendido dentro de 10 años además de traducir?

Dicen que más sabe el diablo por viejo que por diablo. El traductor que lleva 10 años traduciendo algo de traducir sabrá, pero ¿qué más será capaz de hacer?

Sí, sabrá cómo manejar ciertos programas de traducción asistida como SDL Trados o memoQ (que curiosamente apenas existían hace 10 años… ¡ja!). Probablemente también sepa cómo documentarse ante problemas habituales de traducción. Espero que haya aprendido a escribir medianamente rápido con el teclado y no teclee con dos dedos. Ah, y que también sepa mimar a los clientes aportando valor en la medida de lo posible.

Todo esto está muy bien, pero… ¿acaso 10 años traduciendo no dan para más en la vida?

¿Te ves dentro de 10 años traduciendo lo mismo?

Cuando terminé la carrera en 2007 (ejem), ni siquiera existían aplicaciones móviles que tanto trabajo me dan hoy. Traducía videojuegos, sí, pero incluso el sector ha cambiado radicalmente y ahora hay muchísimos juegos de desarrolladores independientes o contenidos descargables que te obligan (para bien) traducir «más de lo mismo» durante años.

Pero no solo eso, sino que en el camino he realizado todo tipo de traducciones técnicas (el petróleo me ha perseguido varias veces), he realizado encargos hasta surrealistas (como rescribir una traducción oficial cuyos derechos no se podían —o querían— ceder), he trabajado en diferentes empresas tanto nacionales como internacionales con equipos multiculturales, y hasta he pasado más tiempo programando que traduciendo durante mi jornada laboral.

Asimismo, he acabado dando clase en varios másteres de España, y hasta he creado junto con Rafael López una plataforma específica sobre cursos para traductores llamada Traduversia.

Pero… ¿y qué hay más allá de la traducción?

Me encanta mi profesión y todo lo que hago, pero el paso del tiempo ha hecho que me centre en otras cosas. Hoy en día es realmente sencillo comprar libros en inglés que muchas veces no están traducidos al español y aprender sobre todo tipo de cosas. Y, si no, existen miles de sitios web donde realizar cursos o formarte por tu cuenta.

Y es que el Pablo de 21 años no tiene nada que ver con el Pablo de 31 años de ahora. Veamos algunos ejemplos a continuación.

He aprendido a programar de todo un poco

Siempre he hecho mis pinitos con la programación y de hecho es una habilidad que me ha permitido automatizar muchas tareas en diferentes momentos de mi carrera profesional, pero el año pasado, para la primera actividad del ALUCINANTE curso CS50: Introduction to Computer Science de la Universidad de Harvard, hice esto:

¿Quieres ver el código que hace todo eso y que tuve que aprender? Aquí lo tienes:

Scratch juego Traduversia 1

juego-traduversia-scratch-01

Por cierto, menuda mala idea eso de traducir las instrucciones de programación aunque sea un lenguaje para niños…

He hecho que el deporte sea un pilar de mi vida… ¡y como nunca esperaba!

La verdad es que siempre me ha gustado salir a correr, nadar en la playa o la piscina, echar una «pachanga» al fútbol con los amigos y todo eso, pero siempre aborrecí la idea de ir a un gimnasio. Y, sin embargo, ahora voy tres veces a la semana a realizar un entrenamiento de fuerza que me encanta siguiendo el método Starting Strength.

No sé cómo demonios llegué a conocer el método, pero el caso es que me leí los libros Starting Strength y Practical Programming, que son bastantes extensos y de algún modo complejos (joder, ¡¡80 páginas sobre las sentadillas!!), y ahora soy fan de las sentadillas, el peso muerto, el press de banca y el press sobre la cabeza (militar), justo los ejercicios que casi nunca ves hacer (si te dedicas a «hacer máquinas» no sabes lo que te estás perdiendo). Por cierto, que los vídeos que enlazo son de Mark Rippetoe, el autor de los libros que menciono (es decir: el puto amo).

Así que yo, que siempre he sido un auténtico enclenque, hago ahora 3 series de 5 sentadillas con 105 kg a mis espaldas o 3 series de 5 press de banca con 65 kg (peso unos 80 kg). ¡Y más que haré!

Pablo sentadillas

pablo-fuerte-02

Por cierto, que hasta estuve yendo una temporada a zumba… ¡Y me encantaba! Hay que probar de todo. 😉

He invertido en bolsa y me he conocido a mí mismo

Hasta hace unos años, jamás me había preocupado nunca por el mundo de las finanzas, pero de nuevo, mi curiosidad me llevó a hacer un curso sobre finanzas personales y empecé a estudiar todo tipo de sitios web (como Rankia) y algunos libros que, desgraciadamente, están solo en inglés o cuesta encontrarlos en español (como The Four Pillars of Investing, uno de los libros que más me ha gustado). De hecho, por eso me animé a escribir hace unos años la entrada Economía y finanzas para traductores autónomos.

He aprendido una barbaridad sobre este mundo y, sinceramente, creo que hasta me atrevería a traducir informes y fichas de fondos de inversión porque he leído bastantes tanto en inglés como en español. Es increíble como antes desconocía acrónimos como RV o RF o expresiones como «ponerse corto» o «ponerse largo» y ahora me son de lo más natural.

Además, la clave está en que es muy bonito leer, pero hasta que no estás en el mercado no sabes lo que vale un peine. Al principio tuve mis nerviosismos, la verdad, pero recuerdo que tuve unas pérdidas de unos 3000 € y estaba relativamente tranquilo (hombre, fastidia, pero sabes que hay que tener sangre fría y aguantar). Con el paso del tiempo, pasé de esas pérdidas a unas plusvalías de casi 11.000 €, y aunque por desgracia la cosa ha bajado hasta 4000 € ahora, ni me he inmutado viendo cuando todo no paraba de bajar y bajar desde abril de 2015 y comienzos de 2016.

Lo mejor es que mi estrategia es increíblemente sencilla: seguir una gestión pasiva para vagos y hacer DCA, es decir, aportaciones mensuales tanto si sube el mercado como si baja. Y, por supuesto, usar un dinero que no vas a tocar en años. La bolsa es todo psicología porque en realidad muchas veces es irracional, y tienes que tener muy claro si eres un especulador o un inversor a largo plazo (que es lo que soy yo y por eso no me preocupan las fluctuaciones). «Hasta que no vendes, ni ganas ni pierdes».

Invertir en bolsa

Si todo esto te suena a chino… ¡imagínate a mí hace unos años!

Y tú, ¿qué has aprendido o esperas aprender en 10 años?

Estos son solo unos cuantos ejemplos de cosas que he aprendido en mi tiempo libre a la par que traducía simplemente por ser curioso y querer aprender cosas nuevas. Jamás hubiera imaginado que haría todo esto.

Soy un ferviente enamorado del aprendizaje autodidacta, y sabiendo inglés puedes acceder a un montón de información que no siempre está disponible en nuestro idioma. Me identifico con Kintaro Oe, de la magnífica y corta serie anime Golden Boy. ¡Aprendo, aprendo, aprendo! Y tú también puedes, claro.

Cuéntame que has aprendido desde que empezaste la carrera o a traducir: ¡seguro que ahora sabes un montón de cosas curiosas que nunca pensabas que harías! 🙂
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Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
Pablo Muñoz Sánchez
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14 comentarios

  1. Pablo Das Pena dice:

    Leyendo este post queda claro que estás encantado de conocerte… Si tuvieras algo de talento tendría un pase, pero es que no eres más que un traductorcillo de tres al cuarto con un blog y un ego hipertrofiado. Te ruego que no pongas fotos tuyas levantando pesas: me ha dado una mezcla de asco y vergüenza ajena que casi vomito.

  2. Pablo NO das pena dice:

    Ni caso a los haters. Tú sigue con lo tuyo que bien que te lo curras. Muchos éxitos 🙂

    Un abrazo.

  3. ¡Enhorabuena, Pablo, que sigas siempre animado a aprender y a seguir compartiendo conocimiento! Y cuidado con las pesas, no te vayas a lesionar.
    Saludos

  4. Ni caso a ciertos comentarios destructivos. Pues sí, la verdad es que es importante echar la vista atrás de vez en cuando para ver lo que hemos logrado. Nos ayuda a ponerle un poco de perspectiva a nuestra vida.

    A mí me fascina el mundo FOREX, se mueven cantidades ingentes de dinero, pero es mucho más arriesgado que invertir en bolsa.

    Y sí, estoy de acuerdo, a mí también me encanta el aprendizaje autodidacta. Hoy en día no es tan necesario la asistencia a clase si tienes la motivación y los materiales adecuados.

    ¡Un saludo!

  5. Je, je, ¡muchas gracias, crack! ^_^

    2014 fue un gran año para Forex porque el par EUR/USD estaba altísimo; ahora la cosa está más fastidiada porque el riesgo es bastante alto como dices. A veces esto de la bolsa y las divisas parece que es como jugar al casino, pero vaya, yo por eso compro el mercado entero con fondos índice baratos; la rentabilidad/riesgo creo que está bastante bien y me da tranquilidad de que no hay error humano posible más allá que el de las propias fluctuaciones del mercado. 😛

    Un saludo y me alegro de verte por aquí,

    Pablo

  6. amuxki@gmail.com dice:

    Querido Pablo
    Llevo en esto de la traducción profesional desde antes de que existieran los ordenadores, las primeras traducciones las hacía en una máquina de escribir que tenía una pequeña pantalla que guardaba unas cuantas palabras, en aquella época traducía muchas patentes de cerraduras y tenía que pedir prospectos a empresas españolas para familiarizarme con el vocabulario, después llegó el primer ordenata. Las traducciones de cien folios entraban en un disquette de plástico cuadrado blando y me cogía el coche para entregar la traducción en la empresa. Llegó Wordfast, Transit, Trados, ProZ, Google y yo ahí cogiendo todo al vuelo de forma autodidacta, igual que tú. En el camino, libros de recetas, un libro de historia, dos guiones de cine, muchos, muchos manuales técnicos, patentes, páginas webs. Lo más raro: una página web de vacaciones en Mallorca para hacerse operaciones de cirugía, una traducción a la que me negué traducir: una web para una organización de ideas neonazis.¿Qué espero aprender para los próximos 10 años? Espero aprender que el deporte, la pintura, el viajar, estar con la familia y los amigos, cocinar, pasear, dar clases a mis alumnos y descansar son importantes, y que ya está ahí la nueva generación a tope tomando el relevo.
    Tu post me ha hecho sonreír y me ha recordado a viejos tiempos de frenética actividad.
    Bis bald y alles Gute como dicen los alemanes.
    ana

    • ¡Hola, Ana!

      Muchas gracias por compartir tus experiencias aquí. A mí por lo menos me hace ver lo difícil que tendría que ser traducir antes sin Internet… ¡Uf! No ya por los conocimientos, sino por cómo se enviaban las cosas y en qué “formatos”, ja, ja.

      Hace nada estuve en un congreso de estudiantes de Traducción (el ENETI) y la verdad es que me encantó ver las ganas de comerse el mundo de las nuevas generaciones de traductores. 🙂

      Un saludo,

      Pablo

  7. Hola, tocayo.

    Muchas gracias por compartir tu experiencia como siempre. Creo que somos varios los que hemos aprendido diferentes cosas. Yo empecé a traducir profesionalmente en 2010, así que aún me falta para cumplir 10 años en el rubro, pero en este tiempo he podido aprender muchas cosas, tanto en el ámbito profesional como personal. En el ámbito profesional, sigo con la esperanza de poder traducir videojuegos. Sé que ha pasado mucho tiempo ya desde que egresé, pero igualmente espero adentrarme en ese campo algún día. Ahora bien, esa carencia la he suplido desempeñándome en otras áreas, como el sector financiera, contable, médico farmacéutico, jurídico-administrativo, e incluso ingeniería ferroviaria, la cual combina electricidad, telecomunicaciones e informática, todo en un una sola actividad. En el ámbito personal, hace ya más de un año que soy un hombre casado y a veces cuesta conciliar la vida profesional con la personal, como a todos los traductores les pasa. El tiempo efectivamente nos hace más sabios, aunque resulta contradictorio, a mi parecer, como este se hace cada vez más escaso. Al igual que varios traductores, como es tu caso, queremos aprender más cosas y emprender nuevos proyectos. Ya creé mi propia agencia, pero como trabajo media jornada, su consolidación va algo lento, pero con el tiempo iremos adjudicándonos clientes y creando redes. Espero que tú y Rafael estén satisfechos con sus cursos y que todos les vaya de maravilla. Espero poder tomar alguno con uds en algunos meses más idealmente.
    Por último, lamento no compartir tu gusto por el gimnasio y dudo mucho que cambie de opinión como tú. Si bien no me agrada pensar que soy “enclenque” como a muchos hombres, el tiempo es escaso como ya dije (además de que es un gasto y soy algo “mano guagua” [ávaro] como decimos por acá), y lo más importante aún, siempre he preferido lo aeróbico. Lo anaeróbico me aburre (Soy algo inquieto en ese aspecto). Ahora bien, eso no quiere decir que no haga ejercicio. Me vengo en bicicleta a mi trabajo (alrededor de 5,7 km en cada viaje, 11,4 km si sumamos ida y vuelta) todos la semana, salvo cuando llueve, en un lapso de 20-25 minutos. No es mucho, pero me vengo siempre rápido, así que siempre termino sudando la gota gorda.

    Un saludo desde Chile y gracias de nuevo por tus aportes.

    • ¡Hola, Pablo!

      No pierdas la esperanza de traducir videojuegos. El mercado se ha vuelto muy competitivo y quizás cuesta entrar más que antes, pero vaya, trabajo desde luego hay. Además, poco a poco se van traduciendo más videojuegos al español de Latinoamérica, así que espero que dentro de poco tengas la oportunidad. A veces las cosas llegan de rebote. 🙂

      En cualquier caso, lo importante es que mientras tanto te has desarrollado en otras áreas. Tal y como lo has contado, ¡has aprendido un montón! 😀 Y no te preocupes por cómo va la agencia: a mí me pasa lo mismo con Traduversia, ya que hago muchas cosas y tampoco puedo dedicarme a tiempo completo para desarrollar más la plataforma. Pero vaya, mientras no tengas prisa, pasito a pasito se van poniendo más ladrillos. 😉

      Como digo en la entrada, yo siempre he renegado del gimnasio (por falta de tiempo entre otras cosas), pero vaya, ahora es lo primero que hago al levantarme precisamente para que luego no me entre la pereza por la noche cuando he hecho mil cosas y estoy cansando. Ya me dirás dentro de 10 años cómo va la cosa. 😉 De todos modos, por lo que me comentas, parece que haces bastante actividad física con la bici, así que cumples más que de sobra con el objetivo de moverse.

      Bueno, ¡me alegro de saber de ti, como siempre!

      Un saludo,

      Pablo

  8. Milena Cattarozzi dice:

    Apenas estoy empezando pero me emociona muchísimo leer cosas como estas, súper interesante y nutritivo. Gracias por compartir éste tipo de cosas con nosotros, ¡de verdad! Cada vez estoy más segura de que elegí la carrera correcta, y sé que el cruzarme con personas como vos, tan deseosas de aprender y de mejorar me va a llenar el alma, si no es que ya lo hace.
    Y no sé si sabías, pero otra forma de llamar al press de banca es press de pecho, o banco plano. ¡Al menos así le llamamos acá! Y ¿conocés el press de nuca? Es muy bueno para la espalda, a mi me encanta.
    Saludos desde Argentina

    • ¡Muchas gracias, Milena! Me alegro de haberte inspirado aunque sea un poquitín. 🙂 Estar siempre deseoso de aprender es una auténtica genialidad que los seres humanos tenemos el placer de tener (bueno, no todos por desgracia, pero ya me entiendes…).

      Curioso eso del “press de pecho”, la verdad es que no conocía ese nombre. El press de nuca creo que es como el press militar, pero sentado, ¿no?

      Por cierto, un press cuyo nombre también es gracioso es el “press francés”… ¡también llamado “press rompecráneos”! Tiene su sentido, pruébalo. 😛

      Un saludo,

      Pablo

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