Aunque un poco tarde, os informo de que el próximo sábado 26 de febrero se celebrarán en Zaragoza las IV Jornadas de la Asociación Aragonesa de Traductores e Intérpretes (ASATI) con el título “El futuro de la traducción”. Un servidor estará allí junto a Olli Carreira de La paradoja de Chomsky para hablar sobre redes sociales y blogs de traducción, aquí os pongo el cartel:
- Blogs y redes sociales: por Olli Carreira y un servidor.

- Revistas del sector: cómo estar al día de las últimas novedades: por María Barberó, directora de La Linterna del Traductor.
- Postedición de traducción automática: por Antonio Martín, presidente de UniCo y director de Cálamo & Cran.
- Problemática actual del sector de la traducción y la interpretación: por Margaret Clark, presidenta de Asetrad.
- Mesa redonda entre todos los ponentes.
El precio es de 20 € para socios de ASATI/ASOCESP y 15 € para estudiantes. Tenéis más información en la web de la ASATI.
¡Allí nos vemos si queréis! ![]()
Desde luego, esta semana la cosa va de saraos.
Hace ya tiempo de esto, pero en diciembre de 2010 fui a la I International Conference on Translation and Accessibility in Video Games and Virtual Worlds que se celebró en la Universidad Autónoma de Barcelona y di una ponencia con el (largo) título de Integrating Real Projects into Video Game Localisation Courses: An Innovative and Non-technical Way to Teach Video Game Localisation. Para resumir, básicamente diré que mi presentación trataba sobre un enfoque innovador para enseñar localización de videojuegos que consiste en localizar un videojuego antiguo mediante editores específicos muy fáciles de usar (no sé que es peor, si el título o la descripción de la presentación). ![]()
No os voy a hacer un resumen de lo que sucedió allí porque ya lo han hecho sobradamente Curri Barceló, Ana Ramírez, Olli Carreira y Álvaro García, pero bueno, por si os interesa, os dejo con las diapositivas de mi presentación y con el vídeo que retransmitimos en streaming (¡gracias por grabar, Olli!), aunque no tiene mucha calidad (tuve que usar el plan de datos del móvil en vez de usar WiFi). Eso sí, tengo claro que en 2012 tengo una nueva cita en la segunda edición de este congreso (que no conferencia, cuyo calco se está extendiendo) porque me lo pasé de escándalo, y eso que me perdí el primer día por diversos motivos (salvo la cena, que fue lo mejor). ![]()
Ayer Curri Barceló (apoyada por Eugenia Arrés y Jennifer Vela) tuvo una idea que me parece estupenda, y es que dada la cantidad de acontecimientos para traductores que hay en España y en el extranjero, cuesta saber cuántos “saraos” se organizan, sobre qué temática, cuánto cuestan y, sobre todo, quién va. Así pues, se ha creado una lista de conferencias y actividades para traductores, intérpretes y lingüistas en un documento de Google Docs en el que todo el mundo puede añadir lo que estime oportuno y apuntar su nombre en caso de asistir a un evento. Como con tantas cosas puede ser un poco descontrol enterarse de los cambios, he estado hablando con Curri y parece que cada 15 días o cada mes irá actualizando el archivo para resaltar los cambios (tampoco sabemos el sistema definitivo por ahora) en su Twitter y Facebook del blog.
A mí me parece una iniciativa estupenda, así que ya sabéis, ¡a hacer mucho networking siempre que el bolsillo lo permita! ![]()
La semana pasada, Asetrad, la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes, anunció que celebrará unas jornadas en Valencia del 1 al 3 de abril de 2011. Como actividades destacadas, el viernes por la tarde habrá un taller de Word para traductores y correctores impartido por Xosé Castro (si te apuntas ahora, cuesta 45 € para miembros de alguna asociación y 60 € para el resto), y el sábado se celebrará la jornada “Traducción, corrección, interpretación: ¿camino de industrializarse?” (inscripción gratuita). El domingo habrá una visita al Oceanogràfic de Valencia.
Yo ya me he apuntado (¡bendito AVE desde Madrid!) y ya conozco a algunas personas que han hecho lo mismo. Puede ser una buena oportunidad para aprender, conocer a gente y desvirtualizar a otras. Si vas a asistir, sería genial que dejaras un comentario para ver cuántos vamos a asistir. ![]()
A la hora de elegir un ordenador para trabajar, estoy seguro de que muchos de vosotros primero os planteasteis si era mejor comprar un ordenador portátil o uno de sobremesa. Y es que claro, los portátiles te dan mucha libertad para trabajar en el sentido de que te los puedes llevar a donde quieras, pero tienen el inconveniente de que suelen ser más caros y que no son tan potentes como un ordenador de sobremesa. Por el contrario, si decidimos adquirir un ordenador de sobremesa, quedará anclado a un único lugar y muy pocas veces lo moveremos de sitio por lo engorroso que es. Entonces… ¿cuál es la mejor elección?
Tener dos ordenadores no es siempre la mejor solución
Quizás algunos hayáis pensado que lo mejor es tener un ordenador de sobremesa para vuestra oficina o casa por un lado y luego un portátil para cuando tengáis que salir de viaje o ir a algún sitio específico (la casa de un compañero o una biblioteca donde haya muchos diccionarios de consulta). Sin embargo, esto conlleva varias desventajas desde mi punto de vista:
- El coste es elevado. Evidentemente, tendremos que invertir en dos ordenadores, lo cual encarecerá bastante los costes. Es posible que tengáis dinero de sobra y esto no os importe, y es una razón muy válida. Sin embargo, esta solución tampoco es la panacea como explico a continuación.
- Las licencias de algunos programas son válidas solo para un ordenador. Pues sí, esto es una putada con letras grandes porque no debería ser así, pero si queréis comprar una licencia de Alchemy Catalyst y usarla en dos ordenadores, no se puede, tienes que pagar dos licencias (corregidme si me equivoco). Pensaba que pasaba lo mismo con Trados, pero parece que se puede mientras no se use el programa a la vez en los dos ordenadores.
- Puede que se nos olvide sincronizar algunos archivos. Si somos un poco metódicos, es sencillo tener todos los archivos sincronizados entre un ordenador y otro. Sin embargo, siempre corremos el riesgo de crear algo rápido o en una carpeta que no esté sincronizada y puede que nos llevemos una desagradable sorpresa cuando queramos acceder a un archivo aparentemente de poca importancia a 3000 kilómetros de distancia de casa. Por supuesto, no hay nada como trabajar en la nube y usar Dropbox, pero claro, a veces no es posible (sobre todo por temas de confidencialidad).
- Hay que mantener al día dos ordenadores. Si bastante cuesta tener organizado un ordenador, imaginaos tener que duplicar esfuerzos por culpa de tener dos equipos. Sí, puede que tengáis tiempo. Sí, puede que tengáis dinero. Pero no todo el mundo dispone de estas dos cosas tan preciadas y, en cualquier caso, lo ideal es tratar de ser productivos para ahorrar tiempo y dinero, ¿no?
¿Mejor un portátil entonces?
Suponiendo que queremos flexibilidad y no queremos comprar dos ordenadores, y a menos que tengáis muy, muy claro que no vamos a usar el ordenador fuera de la oficina o casa, puede que os planteéis la solución de comprar un buen portátil por un precio medianamente razonable para que la inversión nos dure mucho tiempo. Eso es lo que yo pensaba y de hecho es lo que hice, pero me di cuenta de varias cosas:
- El teclado y el ratón de los portátiles son prácticos, pero no productivos. Para realizar cualquier actividad de ocio nos valen perfectamente y admito que se trabaja bastante bien con ellos. Sin embargo, si de verdad pasamos mucho tiempo trabajando, nos daremos cuenta de que no hay nada como usar un pedazo de pantalla, un teclado ergonómico de los buenos y un ratón “normal” para sacarle el máximo provecho al ordenador.
- Mejor huir de los portátiles todoterreno. Cuando barajé la posibilidad de comprar un portátil, vi que había ordenadores de 17 e incluso de 19 pulgadas que tenían hasta teclado numérico. Sin embargo, los descarté porque parecían un auténtico tanque, pues eran muy pesados y ocupaban mucho espacio. De algún modo, pueden ser una solución viable porque me dieron la impresión de ser ordenadores de sobremesa con opción de ser transportados con cierta facilidad de un sitio a otro en casos puntuales, pero entre el alto coste, que la portabilidad se ve mermada y que está el problema del teclado y el ratón, creo que hay una opción aún mejor.
- ¿Ultraportátiles? Puede… pero mejor no. Desde hace tiempo están de moda, son baratos y la verdad es que son una gozada usarlos. Tienen una batería más que generosa, son muy ligeros y ofrecen una movilidad sin igual. Sin embargo, te puedes dejar los ojos trabajando en una pantalla tan pequeña con el paso del tiempo, y más vale que no tengas que usar muchos programas a la vez, porque por ahora no son precisamente muy potentes (probad a usar Photoshop o cargar SDL Trados Studio). De algún modo son el complemento perfecto para un ordenador de sobremesa, pero no es la mejor solución por los inconvenientes de tener que estar pendiente de dos ordenadores y sus carencias.
Pero bueno, ¿entonces qué propones tú?
Pues es fácil y sencillo: lo que podéis ver en la siguiente imagen:

Sí, lo habéis adividado, es mi escritorio.
Como veis, la solución por la que opté tras comprar mi portátil Dell Studio 15 (color verde, que te quiero verde) fue adquirir también un monitor/TV LED de 23 pulgadas de LG. Sí, los LCD son más baratos y podría haber comprado un monitor de ordenador sin televisión, pero quería hacer una versión que me valiera para todo (si os fijáis, debajo de la mesa tengo la Xbox 360 y la Wii; los monitores LED consumen hasta un 50% menos de electricidad). El teclado y el ratón me costaron muy poco, así que, desde luego, os puedo asegurar que en conjunto sale más barato comprar un buen portátil con un buen monitor junto con teclado y ratón externos para que el portátil haga de ordenador de sobremesa. De esta forma, solo me tengo que preocupar de un ordenador y en cualquier momento puedo llevármelo a donde quiera sin preocuparme de si tengo tal o cual archivo.Se puede rizar el rizo comprando una base de acoplamiento para no tener ni que poner y quitar cables al llevarte el portátil, pero de momento, como me llevo el portátil pocas veces fuera de casa, aún no he hecho la inversión. Por otro lado, y aunque no me arrepiento, creo que lo ideal es que el portátil sea de unas 13-14 pulgadas para ahorrar batería y ser aún más transportable (el mío es de 15,6 pulgadas). Al fin y al cabo, lo que más usaremos será el monitor, y 13-14 pulgadas está bien para trabajar a ratos.
En fin, ¿qué os parece? ¿Os convence la solución? ¿Se os ocurre otra mejor?

Todos, incluidos los blogueros, necesitamos un descanso. Lo normal es que lleguen las vacaciones de verano o de Navidad para hacer un parón y avisar de que el blog permanecerá inactivo durante un tiempo. Sin embargo, en mi caso, me “marché” sin decir nada y aquí estoy, escribiendo de nuevo tras nada más y nada menos que unos tres meses y pico. Aunque he estado medianamente activo en Facebook y Twitter, el verdadero eje central de todo, el blog, ha estado abandonado. Mi ausencia no ha estado motivada por falta de ganas como suele ocurrir en estos casos, sino todo lo contrario: ha habido un montón de cambios en mi vida (no, no me he casado ni he tenido hijos) y simplemente he vivido como si mañana me fuera a morir, lo cual tiene sus ventajas e inconvenientes.
Desde mediados de noviembre de 2010 vivo en Madrid, donde trabajo a media jornada como revisor en una importante empresa de tecnología e Internet (¡y muy contento que estoy!). Precisamente por estar a media jornada pensaba que tendría tiempo suficiente para hacer otro tipo de cosas de forma relajada, pero no sé cómo, cada vez me surgían más cosas que hacer. Por las tardes he traducido varios videojuegos (no íntegramente, claro) y he traducido distintos tipos de textos con cada cliente nuevo que llegaba. ¡Hasta he tenido que rechazar trabajos o pasarle parte a otras personas de confianza! No es que me acostara tarde ni esas cosas (al fin y al cabo, tengo que estar fresco para darlo todo por la mañana), pero sí que he estado más ocupado de lo que pensaba (y, cuando no, me he ido por ahí en Madrid con amigos o incluso tuiteros).
A eso hay que unirle que he viajado, y mucho. En realidad, desde el 15 de noviembre, he estado en Madrid unos… dos fines de semana. Aprovechando que vivo en la capital y que hay conexiones a todos lados, he ido a Barcelona, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Frankfurt, Sevilla, Almería… Y mola. De lunes a viernes a mediodía no sales mucho de casa aparte de ir a la oficina, pero llega el fin de semana y desconectas totalmente. A veces cansa, y ayer por ejemplo rechacé un trabajillo porque todo pasa factura y tenía ganas de estar una tarde sin hacer “nada”, como la de hoy. Por eso, aunque ya tengo unos cuantos viajes preparados y varios proyectos en mente, espero tomarme las cosas con más calma y, por ejemplo, seguir actualizando el blog una o dos veces a la semana y ser algo más activo en Twitter (que no todo es poner enlaces, sino también conversar).
Ideas no me faltan, eso os lo puedo asegurar. Así pues, tras este largo parón, ¡que empiece el espectáculo! Estad atentos a vuestras pantallas durante los próximos meses. ![]()




Últimos comentarios