Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo Muñoz

Condiciones de uso

v3 2 contact us terms of us.thumbnail Condiciones de usoAlgo que nunca imaginé tras salir de la facultad y embarcarme en el mundo profesional de la traducción fue que tuviera que lidiar con tantos textos jurídicos. En primer lugar, porque en AbroadLink nos dedicamos principalmente a textos técnicos, y en segundo lugar, porque nunca me han gustado y pensaba que ya se encargarían otros de dicha tarea.

En solo tres meses ya he hecho mis pinitos con la traducción de las consabidas Condiciones de uso (Terms and Conditions en inglés), y hasta les he cogido el gustillo. Aunque cada texto es un mundo, hay muchas cosas que se suelen repetir, por lo que resulta útil tener una memoria de traducción de referencia sobre Condiciones de uso. Por supuesto, trabajar codo con codo con un licenciado en Derecho es lo ideal, ya que te permite aprender muchas cosas que no aparecen en los diccionarios.

Por ejemplo, una de las frases más habituales de este tipo de texto es including, but not limited to, cuya traducción literal (incluyendo, pero no limitándose a) plantea el problema de que en español no es aconsejable dejar una preposición sola. ¿Cuál es la solución que aplico siempre gracias al consejo de un especialista? Una muy sencilla: «incluyendo sin carácter restrictivo» (normalmente entre comas).

Cuando se adquiere experiencia en este tipo de textos, lo cierto es que se traducen con cierta velocidad. Ahora bien, si hay algo que molesta mucho al traducir Condiciones de uso son las interminables frases (bien redactadas, eso sí) de 230 palabras cada una… ¡y encima en mayúsculas! Con semejante cantidad de palabras conviene ir muy despacio en la traducción, ya que es fácil que omitamos algo, lo que podría tener serias consecuencias. Afortunadamente, muchas Condiciones de uso contienen una disposición o cláusula al final en la que se especifica que, en caso de duda o error del documento traducido, prevalecerá lo que se exponga en el texto original.

termsconditionspicture.thumbnail Condiciones de usoUna referencia que todo traductor de este tipo de textos debe tener siempre a mano es el Diccionario de Términos Jurídicos inglés-español Spanish-English de Enrique Alcaraz Varó y Brian Hughes. Aunque no es la panacea del Derecho, contiene la mayoría de términos y expresiones que se pueden encontrar en un texto de este carácter. Cómo no, poner en Google el término o expresión que desconocemos junto a la palabra ProZ (que contiene, entre otros, un foro de traducción profesional en el que se resuelven muchas dudas terminológicas) o incluso WordReference nos puede sacar también de un apuro.

En otro orden de cosas, hay más Condiciones de uso de las que uno puede imaginar. Por ejemplo, al instalar un programa de software lo primero que hace la gran mayoría de personas es marcar la casilla de «Acepto» sin leer el inmenso rollo jurídico que se nos presenta. Pues bien, esos ladrillos son también una parte del programa y, por ende, deben traducirse; ni que decir tiene las Condiciones de uso de las páginas web.

La verdad es que se aprende mucho al traducir estos textos jurídicos. Por ejemplo, es curioso que en las Condiciones de uso de un sitio web dedicado a publicar informes sobre acciones y valores para decantarse claramente por una opción en concreto se diga que la información contenida en las páginas de dicho sitio web no es totalmente fiable, y recomiendan no usar tal información para tomar una decisión importante (huelga decir que no asumen ninguna responsabilidad derivada de las pérdidas). Otro ejemplo son las Condiciones de uso para participar en la prueba de un videojuego en busca de fallos que prohíbe su descarga en países que hayan atentado alguna vez contra Estados Unidos.

Visto lo visto, está claro que si vamos a hacer un uso relativamente importante de un producto, servicio o sitio web, debemos ser conscientes de los derechos que tenemos. Como traductores, al menos tendremos el «privilegio» de conocer la vinculación que tendrán los usuarios del software o sitio web que traduzcamos.

Número 4 del volumen 11 del Translation Journal

translationjournal.thumbnail Número 4 del volumen 11 del Translation JournalRecientemente ha aparecido el número correspondiente a octubre del Translation Journal, revista de traducción dedicada, especialmente, a aspectos profesionales de la traducción. Este número cuenta con tres artículos que me han gustado en particular:

How New Technologies Improve Translation Pedagogy, por María José Varela Salinas

Como bien indica el título, este artículo analiza las distintas posibilidades que brindan las nuevas tecnologías en el ámbito de la enseñanza universitaria de la traducción y discute los aspectos que se deben tener en cuenta para el diseño de un curso virtual de traducción. Asimismo, describe los métodos que se utilizan en asignaturas de traducción de la Universidad de Málaga a través de la plataforma de código abierto Moodle, como foros, chats y wikis. Desde luego, este artículo es un buen punto de partida para aquel que esté interesado en el área de la pedagogía de las nuevas tecnologías y la traducción, dado el carácter expositivo pero a la vez reflexivo del contenido y las fuentes citadas.

Creating the Ideal Word Processing Environment in Translation Environment Tools, por Jost Zetzsche

Sin ser excesivamente esclarecedor, este artículo refleja en su contenido los pros y contras de los distintos programas de Traducción Asistida por Ordenador (TAO) en cuanto a funciones e interfaz. Si alguien es programador o está pensando en adquirir un programa de este estilo, recomiendo encarecidamente su lectura. Lo mejor es que trata los programas que se usan de verdad en la traducción profesional, como SDLX o Idiom WorldServer/Desktop Workbench.

Linguoc LexTerm: una herramienta de extracción automática de terminología gratuita, por Antoni Oliver, Mercè Vázquez y Joaquim Moré

Algo que eché de menos en mi formación fue la extracción y mantenimiento de términos frecuentes en un mismo o varios textos. Este artículo arroja un poco de luz en este sentido, ya que describe la herramienta de extracción automática de terminología libre Linguoc LexTerm y, además, presenta un estudio de caso para su integración en otros proyectos de traducción. Los traductores que trabajen con textos especializados de gran volumen verán enriquecido su trabajo tras la lectura de este interesante artículo.

III Premio de Traducción Francisco Ayala para estudiantes universitarios

La Fundación Francisco Ayala, en colaboración el Servicio de Traducción Universitario y la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada, hicieron pública la convocatoria III Premio de Traducción Francisco Ayala para estudiantes universitarios hace ya algunos meses. Si estáis interesados, podéis leer las bases del concurso aquí. Recordad que el plazo acaba el 31 de octubre. ¡Ánimo y mucha suerte!

El espacio indivisible: ese gran desconocido

simbolo windiberica.thumbnail El espacio indivisible: ese gran desconocidoAhora que tengo ya casi tres meses de experiencia laboral, me pongo a reflexionar y me doy cuenta de cuántas cosas no me ha enseñado la Universidad: trabajar con memorias de traducción en un proyecto de traducción medianamente real, enfrentarme a textos realmente especializados, cambiar de un proyecto a otro sin tregua entre medias… No obstante, bien es cierto que la formación universitaria no puede cubrir todos los temas que uno querría tratar, y para ello está la experiencia profesional.

Una de las cosas en las que alguno de los profesores podía haber hecho hincapié durante la carrera es el uso del llamado «espacio indivisible», «espacio irrompible» o «espacio de no separación». Como estos nombres bien indican, se trata de un espacio que hace que la palabra que le sigue no aparezca en la siguiente línea. Esto puede parecer una tontería, pero no lo es tanto cuando un texto técnico está preñado de unidades de medida (distancia, volumen, presión, etc.) en su forma abreviada, ya que es antiestético e incluso dificulta algo la lectura ver un 3 al final de la línea y una ‘m’ al principio de la siguiente.

La solución a este problema es usar un espacio indivisible mediante la combinación de teclas Alt + 0160 en cualquier programa o el método abreviado Ctrl + Shift + Espacio en Word, TagEditor o SDLX. Si queremos asegurarnos de que los espacios son realmente indivisibles, conviene mostrar los caracteres ocultos del texto mediante el botón ¶ (llamado ‘calderón’, por cierto).

Pero no todo se reduce a utilizar el espacio indivisible con las unidades de medida. Sin ir más lejos, para la anterior combinación de teclas he usado espacios indivisibles con el fin de que aparezca todo junto en la misma línea. Por tanto, conviene utilizar el espacio indivisible siempre que se escriban cifras, como en «había 30 camas» o «después de 50 años».

Por otro lado, aunque ya depende quizás de cada uno, también es recomendable poner un espacio indivisible en nombres o marcas de productos compuestos por más de una palabra, como por ejemplo Microsoft Word o Mozilla Firefox. De hecho, parece que clientes como Hewlett Packard empiezan a obligar a los traductores a usar dichos espacios indivisibles.

Asimismo, y esto es ya cuestión de maquetación, es preferible que un párrafo no acabe con una única palabra en la última línea, especialmente si se compone de tres caracteres solamente. Por ello mismo, es preferible utilizar un espacio indivisible para que nos quede un párrafo bien alineado.

Desde luego, usar espacios indivisibles cuando nunca se han utilizado lleva su tiempo, pero como todo, es algo que se consigue automatizar.

Día del Traductor en Barcelona y concurso de pifias

Óscar Nabais, miembro de la Asociación de Traductores e Intérpretes de Cataluña (ATIC) y de Traductores e Intérpretes Asociados pro Colegio (TRIAC), me ha enviado el siguiente mensaje con motivo de los actos que tendrán lugar en Barcelona durante el 30 de septiembre, Día del Traductor:

Buenos días,

Este año las asociaciones ATIC (Asociación de Traductores e Intérpretes de Cataluña) y TRIAC (Traductores e Intérpretes Asociados pro Colegio) han organizado una jornada muy especial con el fin de celebrar el Día Internacional de la Traducción, que tendrá lugar el día 29 de septiembre a las 17 h, en la sala Maria Aurèlia Capmany del Centro Cívico Centro Cívico Pati Llimona de Barcelona (España).

El lema adoptado este año es una adaptación del recomendado por la FIT: ¡NO MATES EL MENSAJE! Dirígete a los profesionales de la traducción.

Adjunto el programa de la jornada y las bases de los concurso de pifias que se ha organizado. También podéis encontrar esta información a las páginas web de TRIAC y ATIC:

http://www.traductors.com
http://www.atic.cc/noticies/ddt07.htm

Si queréis asistir al acto, debéis confirmar vuestra asistencia escribiendo un mensaje a ddt@atic.cc o a triac@traductors.com.

Por otra parte, si deseáis venir a la cena, es necesario hacer una reserva antes del día 24 de septiembre a ddt@atic.cc o a triac@traductors.com.

Os agradecemos que hagáis la máxima difusión de la jornada entre aquellas personas que puedan estar interesadas. ¡Os esperamos!

PROGRAMA

17 h Exposición y entrega de premios del concurso de pifias. Se proyectarán las pifias de traducción recibidas y se hará un pequeño comentario conjunto. Después se procederá a la entrega de premios.

18 h Mesa redonda

Se abordará la situación en que se encuentran los diferentes sectores que representen las asociaciones de traductores o de intérpretes invitadas, los proyectos presentes y de futuro que llevan a cabo con el fin de mejorar para la visibilidad del traductor y la mejora de la profesión y los posibles canales de colaboración que pueden establecerse.

Participan: ACEC, ACETT, ACILS, AELC, AIIC, ASETRAD, ATIC, ATIJC, ATIP, MET, TRIAC, Linguamón.

Modera: Pau Vidal.

21 h Cena

Iremos a cenar al restaurante Horiginal de la calle Fernandina, 29 (frente al MACBA). El precio aproximado de la cena es de 25 € más IVA.

• ASISTENCIA AL ACTO EN EL PATI LLIMONA

Confirmad vuestra asistencia escribiendo un mensaje a triac@traductors.com o a ddt@atic.cc. Aforo limitado.

• CONCURSO DE PIFIAS

Si deseáis participar, enviad una fotografía de las pifias de traducción, redacción, interpretación, etc. que encontréis y su posible corrección antes del día 28 de septiembre a nyaps@atic.cc. Adjunto a continuación las bases del concurso.

1º premio: un curso gratuito (de entre los que organizan este año ATIC o TRIAC).

2º premio: un lote de libros.

BASES DEL CONCURSO DE PIFIAS DEL DÍA DEL TRADUCTOR 2007

¡NO MATES EL MENSAJE!

Buscamos errores lingüísticos en traducciones con calcos flagrantes, pifias o desaciertos. Queremos evidenciar con ello que demasiado a menudo se prescinde de los profesionales de la traducción y que los mensajes que resultan pueden ser incoherentes, equivocados o incluso ridículos.

En fin, que prescindir de un buen traductor puede «matar el mensaje».

■ Envíanos una foto del cartel, etiqueta, instrucción, etc. que contenga el error a nyaps@atic.cc antes del día 28 de septiembre. Cuanto mayor sea la calidad de la imagen, mejor. ¡También puede ser un vídeo o una grabación sonora!

■ Escribe también una posible corrección del error.

■ No olvides de poner tu nombre, el lugar y la fecha y el lugar donde los has encontrado. (Si quieres, puedes añadir otros comentarios).

■ Premiaremos el mejor conjunto de pifia + corrección. Se valorará la originalidad, el humor y el de la enmienda.

El jurado está formado por miembros de ATIC y TRIAC.

¡Buena cacería!

Según me ha comentado Óscar, no es necesario asistir al acto para poder participar en el concurso de pifias, así que os animo a que probéis suerte. De todos modos, seguro que nuestros amigos de Switch Off And Let’s Go nos lo ponen difícil icon razz Día del Traductor en Barcelona y concurso de pifias

Traducciones y control de calidad

checklist.thumbnail Traducciones y control de calidad«Las traducciones se abandonan, no se terminan», me comentaba un compañero hace unos días. En efecto, por muy satisfechos que estemos de una traducción, es muy probable que si la leemos dentro de un mes veamos cosas que se podían haber mejorado, y ni que decir tiene si la lee otra persona.

Como siempre, el factor tiempo es clave para la duración del proceso de traducción. Si el plazo de entrega es inminente o si el cliente no paga lo que debería invertir por el trabajo realizado, es normal que queden cosas de las que no estemos totalmente seguros o que alguna frase no esté lo mejor redactada posible. Por ello mismo, la experiencia nos debe otorgar no sólo conocimiento nuevo, sino una resolución automática de determinados problemas de forma que optimicemos nuestro tiempo para centrarnos en lo que requiere más esfuerzo.

Lo ideal y que pocas veces puedo hacer en mi trabajo es, una vez terminada la traducción, revisarla detenidamente cotejando el original. Como he comentado, esto no es muy rentable teniendo en cuenta que la traducción se revisará internamente también por otro profesional y que, seguramente, el cliente o la agencia de traducción pagarán menos al traductor por haber contratado a un revisor. Así pues, normalmente se revisa sin mirar el original a menos que algún fragmento del texto meta suene raro.

No obstante, independientemente de la calidad de traducción, hay una serie de comprobaciones que se deberían hacer antes de dar por concluida nuestra versión de la traducción. Aunque se pueda pensar que son innecesarias, el tiempo empleado en ellas es relativamente poco y garantizan la calidad del producto. Dichas comprobaciones son las siguientes:

  1. Pasar el corrector ortográfico. Ya no se trata de creernos que sabemos escribir correctamente sin cometer fallos, sino de que las teclas y los dedos nos juegan malas pasadas de vez en cuando y cometemos varias erratas o incluso repetimos dos veces seguidas la misma palabra. Por ello, nunca está de más pasar el corrector ortográfico (y no fiarnos ciegamente de él, claro) antes de dar por concluida una traducción o revisión (no es la primera vez que añaden erratas en las correcciones).
  2. Comprobar que no haya ningún doble espacio. Aunque parezca una tontería, hay mucha gente (sobre todo traductores, cómo no) a la que le chirría ver un espacio de más entre una palabra y otra. Para evitarlos, basta con hacer un buscar y reemplazar y poner dos espacios en la caja de buscar y uno solo en la de reemplazar y —esto es importante— comprobar cada uno de los dobles espacios que se encuentren. No se debe aplicar la sustitución automática a todo los que se encuentre, y la respuesta es sencilla: muchas veces (por ejemplo, en SDLX) hay un espacio, a continuación una etiqueta de texto y luego otro espacio, y el buscar y reemplazar lo reconoce como un doble espacio.
  3. Asegurarse de que no haya dos puntos finales o comas seguidos. Al igual que los dobles espacios, basta con buscar y reemplazar «..» por «.» y «,,» por «,». De nuevo, es importante comprobar por uno mismo todos los resultados en vez de automatizar la corrección.
  4. Cerciorarse de la coherencia de las palabras que no se deben acentuar según la RAE. La nueva norma de la Academia dice que no hay que acentuar el adverbio «solo» ni los pronombres demostrativos este, ese, aquel, etc. Si decidimos seguir dicha norma, es posible que el vicio de escribirlas siempre con tilde nos haga cometer errores, así que, si hemos comenzado hace poco a hacerle caso a la voz de la Academia, conviene buscar y reemplazar todas estas palabras.
  5. Confirmar la terminología y la traducción de algunas palabras o expresiones. Aunque el estilo resulte pesado, clientes como Microsoft o HP tienen guías de estilo que obligan a traducir ciertas expresiones siempre de la misma manera. Por ejemplo, si trabajamos para Microsoft, For more information about se debe traducir siempre por Para obtener más información acerca de, mientras que HP recomienda usar Si desea obtener más información sobre cómo. Por ello, conviene apuntar ciertas expresiones y comprobar finalmente que siempre hemos seguido la misma opción. En cuanto a la terminología, programas como Idiom WorldServer Desktop Workbench permiten comprobar que los términos del glosario aparecen en el texto meta.
  6. Comprobar que las cifras sean las mismas. A menos que hagamos conversiones (en cuyo caso deberemos tener mucho cuidado de no equivocarnos), conviene comprobar las cifras entre el segmento original y el traducido si el programa que usamos lo permite. Por ahora, sólo lo he visto en Idiom WorldServer Desktop Workbench.
  7. Si no traducimos en Word, copiar todo el texto a Word y hacer más comprobaciones. Por ejemplo, el corrector gramatical de SDLX deja mucho que desear, así que recomiendo utilizar el de Word y, allá donde haya errores, buscarlos luego en SDLX y corregirlos. Las funciones avanzadas de buscar y reemplazar de Word son desconocidas, pero son de gran de utilidad. Si queréis sacarle el máximo provecho, recomiendo leer este artículo.

Por supuesto, todas estas comprobaciones (¡y más que habrá, seguro!) no garantizan ni mucho menos que la traducción sea un éxito, pero al menos tendrá unos estándares de calidad mínimos de cara al cliente y a los usuarios finales. Además, tampoco hay que aplicar todas a rajatabla si el proyecto es muy pequeño.

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