Una de las premisas de todo traductor profesional que se precie es pasar el corrector ortográfico a un texto antes de entregarlo. Y no porque hayamos cometido una falta de ortografía por desconocimiento (que también pasa), sino porque todos cometemos erratas al escribir rápido durante mucho tiempo seguido. Yo normalmente paso el corrector al acabar de traducir un archivo y otra vez después de haberlo revisado. Además, siempre que sea posible es recomendable copiar el texto a Microsoft Word, ya que el corrector es más eficaz que el de Excel o SDLX por poner ejemplos. Aunque resulta algo pesado, es la mejor elección si se dispone de tiempo.
El caso es que esta tarea puede ser muy tediosa si trabajamos con archivos en los que abundan etiquetas, ya que el corrector se para en ellas cada vez que lo pasamos y tenemos que darle a omitir esa palabra. Esto no es realmente un problema si solo trabajamos con un archivo, pero si son varios, la cosa se complica un poco. Veamos cómo podemos solucionar este escollo gracias a la potente función de Microsoft Word llamada Buscar y reemplazar.
Normalmente, las etiquetas aparecen entre comillas angulares (<>), aunque también pueden estar entre corchetes ([]) o llaves ({}). Así pues, una forma fácil de eliminar todas las etiquetas de un documento sería buscar todo lo que aparezca entre los caracteres correspondientes y reemplazarlo por nada (es decir, dejar el campo de “Reemplazar con” vacío). ¿Cómo podemos hacer esto con Microsoft Word? Fácil, activando el uso de caracteres comodín (wildcards) y poniendo en el campo de búsqueda lo siguiente: \<*\>
De este modo, si tenéis una frase como “Esto es un <colour=red>ejemplo<\colour> de etiqueta en una frase” y hacéis clic en “Reemplazar todo”, las etiquetas desaparecerán por arte de magia de un golpe, por lo que el corrector detectará menos falsos positivos. A continuación explicaré lo que significa cada carácter de esta extraña combinación:
- \: la barra invertida permite introducir caracteres reservados para una función especial. Tal y como podemos comprobar si hacemos clic en el botón “Especial” de la función Buscar y reemplazar, ‘<’ indica buscar al principio de una palabra y ‘>’ al final. Dado que tenemos que buscar precisamente esos caracteres, tendremos que poner una barra invertida antes de ellos.
- <: el principio de cada etiqueta. Como hemos dicho antes, puede variar.
- *: el asterisco indica que se deberá buscar cualquier carácter o caracteres. Por ejemplo, me* buscará todas las palabras que empiecen por “me”, como “mesa”, “meta”, “mequetrefe”, etc. En este caso, buscará cualquier combinación de caracteres cuyo principio sea ‘<’ y cuyo fin sea ‘>’.
- >: el final de cada etiqueta. Como hemos dicho antes, puede variar.
Sin embargo, puede que necesitemos que alguna etiqueta en concreto se reemplace por otra para que el corrector no note que falta un verbo o sujeto en una oración. Este es el caso típico de etiquetas como <Item>, <Hero> o <Partner>. En este supuesto, antes de proceder a usar la función Buscar y reemplazar con la combinación de caracteres que hemos aprendido, deberemos buscar y reemplazar esas etiquetas por palabras que tengan sentido en la frase, como pueden ser <Objeto>, <Pablo> y <Pedro>, respectivamente.
Bien, aunque hemos aprendido algo que nos va a hacer la vida un poco más fácil, no deja de ser una tarea repetitiva, especialmente si trabajamos con muchos archivos. ¿Qué hacer entonces? Nada tan sencillo como crear una macro. No tenemos más que ir a Herramientas > Macro > Grabar nueva macro, asignar una combinación de teclas o botón para la macro, y realizar todos las operaciones repetitivas que necesitemos.
Como un video vale más que mil palabras, he preparado una breve demostración en forma de vídeo improvisado (¡atención, que esta vez sí que tiene voz con sonido claro!):
Como habréis podido ver, al final también he seleccionado todo el documento para configurar todo el texto con el idioma español. Esto es bastante útil para copiar texto de otra fuente, ya que al menos a mí siempre me aparece en inglés.
En fin, espero que, si trabajáis alguna vez con etiquetas, esta información os ayude a que pasarle el corrector sea una tarea amena. También os recomiendo que, si hay algún fragmento grande en otro idioma en el texto, lo eliminéis antes de pasarle el corrector para agilizar el proceso.
El pasado 27 de marzo se publicó el número 1 de ENTRECULTURAS, una nueva revista de Traducción e Interpretación publicada por el Grupo Interuniversitario de Traducción, Comunicación y Lingüística Aplicada. Y he de decir que, cuando me la descargué, no di crédito a mis ojos, porque tiene… ¡871 páginas! Jamás había visto una revista con tantas páginas, y menos aún en un primer número. De todas formas, no es de extrañar, porque el consejo asesor cuenta con un elenco de expertos a nivel nacional e internacional inigualable. ¡No hay que perderle la pista a esta revista!
Este primer número cuenta con varias secciones que se repetirán en sucesivas ocasiones según la temática de los artículos que se envíen:
- Reflexiones teóricas sobre traducción, mediación lingüística y lenguaje
- Traducción literaria y humanística
- Traducción jurídica y socioeconómica
- Traducción subordinada y audiovisual
- Terminología, nuevas tecnologías de la comunicación y traducción especializada
- Artículos bibliográficos (sección fija)
- Intervenciones orales (sección fija)
- Reseñas (sección fija)
- Informes técnicos (sección fija)
En este primer número hay artículos para todos los gustos, pero me gustaría señalar los siguientes, ya que son los que más me han interesado:
- La traducción jurídica, judicial y jurada: vías de comunicación con las administraciones, de Julia Lobato Patricio. Este es un artículo poco teórico y muy práctico, ya que, tras tratar varios ejemplos de problemas terminológicos del lenguaje jurídico, se pasa a describir cómo se regula el nombramiento de Intérprete Jurado en España y, a continuación, se presentan dos ejemplos de traducciones juradas con su original en francés e inglés, respectivamente. En mi opinión, es un excelente artículo para estudiantes o profesionales que no tengan mucha idea de la figura del Intérprete Jurado en España ni de las características de una traducción jurada.
- Traducción de los referentes culturales en el doblaje de la serie “Érase una vez… el hombre” al español, de Carmen Martín Fernández. El título ya lo dice todo, pero lo que me ha llamado la atención es que se compara no solo la versión original en francés con la versión doblada en español de España, sino también con la versión doblada en español de Latinoamérica. El capítulo que se compara, además, tiene referentes históricos conocidos también por la cultura española. Si leéis el artículo y queréis ir al grano, empezad a leer a partir del apartado 5: ya veréis las diferencias que hay entre las diferentes versiones.
- Algunas pautas para el tratamiento de imágenes y contenido gráfico en proyectos de localización (I) y (II), de Manuel Mata Pastor. Sin duda alguna, el artículo más importante de este número para mí. Manuel Mata es profesor de Informática Aplicada a la Traducción en la Universidad Complutense de Madrid y es uno de los mejores conocedores de todo lo que gira en torno a la localización de páginas web. En estos dos exhaustivos artículos, perfectamente ejemplificados con ilustraciones, el autor describe todas las herramientas disponibles para el tratamiento y gestión de las imágenes en un proyecto de localización (primera parte), así como todos los pasos que se deben seguir para localizar las imágenes según sea el caso (preparar todo para realizar una captura, cuándo conviene simplemente sustituir una imagen por otra en lugar de retocarla, etc.) (segunda parte). Por cierto, que Manuel menciona el programa Image Localization Manager que hice hace algún tiempo para facilitar la tarea de gestionar imágenes en un proyecto de localización web. ¡Muchas gracias!
- ¿Por qué se estudia Traducción e Interpretación en España? Expectativas y retos de los futuros estudiantes de Traducción e Interpretación, de Eugenia Arrés López y Elisa Calvo Encinas. Un buen artículo dirigido tanto a estudiantes como a profesores en el que se detallan las expectativas de todos aquellos que empiezan a cursar estudios en Traducción e Interpretación. Como se puede leer, está claro que no todos empiezan la carrera con la ilusión de ser traductores, sino que hay de todo un poco. Nuestra carrera está de moda, y tener más salidas que una filología hace que mucha gente se decante por estudiar Traducción e Interpretación en lugar de otra cosa. La verdad es que me ha sorprendido ver que hay gente que inicia estos estudios por creer que, como estudiamos idiomas, tendremos un estilo de vida de viajeros. Pero bueno, digamos que mentira no es.

¡Ya tenéis material para leer durante esta Semana Santa!
Independientemente de nuestra profesión, algo que nunca debemos pasar por alto es incluir nuestros datos profesionales en la firma de los correos electrónicos que enviemos. Por supuesto, se presupone que los correos que incluyan tu firma profesional se envían desde una cuenta exclusiva para el trabajo, ya que de lo contrario estarás molestando a gente a la que no le interesa que le recuerdes siempre a qué te dedicas. A continuación describo los puntos básicos de las firmas profesionales en los correos electrónicos según mi opinión.
Datos que deben aparecer en una firma profesional
La primera regla es que no debemos abrumar a los destinatarios de nuestros correos con miles de cosas sobre nosotros. Cuanto más concisa sea, mejor. De hecho, una buena idea es que la firma sea igual que nuestras tarjeta de visita. Por tanto, sugiero que los elementos de una firma profesional sean los siguientes:
- Nombre y apellidos.
- Profesión o cargo ocupado. Si somos traductores, lo ideal sería poner los pares de lenguas con los que trabajamos.
- Especialidades o tareas desempeñadas en nuestra profesión.
- Si es posible, enlace a nuestro blog o página web profesional.
- Teléfono.
- Dirección de correo electrónico.
- Enlace a nuestro currículum (en PDF o página web).
- Si tenemos mucha actividad en ProZ.com, nuestro perfil.
Datos que NO deben aparecer en una firma profesional
- Imágenes: muchos clientes de correo no las muestran por defecto y hacen que el correo ocupe más y, por tanto, tarde más en cargarse.
- Dirección postal: si eres abogado quizás sea relevante, pero para trabajar por Internet no es necesario.
- Información poco útil: ¿para qué poner tus tarifas en todos los correos que escribas?
Idioma de la firma
Puede que esto parezca una tontería, pero no lo es. En nuestro caso, como traductores, lo mejor es ponerla en inglés. Además, aunque el cliente sea español, entenderá más o menos la información relevante por el parecido que tienen los elementos que incluimos al español.
Ejemplo de firma profesional
Pablo Muñoz Sánchez
EN>ES Translator
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Video Game and Software Localization
Subtitling
Technical Translation
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Phone: +34 123456789
E-mail: tucorreo@gmail.com
Blog: http://algomasquetraducir.com
Cómo añadir firmas profesionales a nuestros correos electrónicos
Como una imagen vale mil palabras, nada como unos vídeos donde muestro brevemente cómo agregar una firma según usemos Gmail o Thunderbird.
Cómo insertar una firma profesional en Gmail
Cómo insertar una firma profesional en Thunderbird
Bueno, ¡espero no veros correos sin firmas profesionales! ![]()
Etiquetas: correo, e-mail, firmas, gmail, thunderbird
El pasado lunes apareció el número 11 de la revista The Journal of Specialised Translation (JoSTrans). Este número está dedicado a la traducción técnica, y la verdad es que está cargado de artículos más que interesantes:
- English and Science: realities and issues for translation in the age of an expanding lingua franca, de Scott L. Montgomery. Reflexión interesante sobre la importancia de publicar artículos científicos en inglés para obtener una mayor visibilidad y lo que ello conlleva de cara a la traducción hacia el inglés. Lo que más me ha gustado es el apartado 3 (páginas 9 y 10), en el que se clasifican los diferentes motivos que llevan a escribir en inglés y cómo se originan (por ejemplo, un autor escribe primero en su lengua materna y después se traduce a sí mismo).
- Comprehensibility assessment using the Karlsruhe comprehensibility concept, de Susanne Göpferich. Este artículo conviene leerlo un poco por encima para que no resulte pesado, pero tiene puntos muy interesantes que hablan sobre cómo se deben escribir textos técnicos. Si queréis ir al grano, empezad por el punto 4.2. y poned especial atención a las reglas que se describen. La que más me ha llamado la atención es la siguiente: las oraciones subordinadas condicionales deben preceder a la oración principal en textos en los que se dan instrucciones. Por ejemplo, “Para salir del programa sin guardar los cambios, pulse ESC” en lugar de “Pulse ESC para salir del programa sin guardar los cambios”.
- Quality and Machine Translation: A realistic objective?, de Rebecca Fiederer y Sharon O’Brien. Para mí, el mejor artículo de este número. Os recomendaría que, cuando tengáis tiempo, le echéis un vistazo aunque sea rápido. La conclusión, algo preocupante, es la siguiente: salvo por el estilo, las frases de una guía de usuario de un software que se tradujeron mediante traducción automática posteditada fueron consideradas como mejores en cuestión de contenido que las traducidas por traductores humanos. Pero tampoco hay que alarmarse, pues siempre se requiere el esfuerzo de un humano para posteditar el texto y también es cierto que este tipo de textos se pueden moldear bastante de acuerdo a ciertas reglas de redacción.
- Dealing with cultural elements in technical texts for translation, de Radegundis Stolze. No he podido leerlo en profundidad porque los ejemplos están en alemán, pero para el que esté interesado en temas culturales aplicados a la traducción le puede servir de algo.
- Combinatorial patterns in medical case reports: an English-Spanish contrastive analysis, de Beatriz Méndez-Cendón. Si lo vuestro es la traducción médica y, en concreto, los informes de casos clínicos, seguro que encontráis de utilidad el corpus de la fraseología típica tanto en inglés como en español de este tipo de textos.
- Towards a cross-cultural game design: an explorative study in understanding the player experience of a localised Japanese video game, de Minako O’Hagan. Este artículo sobre localización de videojuegos es interesante por dos motivos: en primer lugar, hacer un pequeño repaso a lo que se ha escrito sobre localización de videojuegos (algo interesante es dice que, hasta ahora, casi todos los investigadores han sido localizadores en grandes empresas como Square-Enix, ya de otro modo es imposible acceder a cierta información) y diseñar un experimento tan pionero cómo estudiar los pensamientos de un jugador ante la versión localizada de un juego japonés.
- Video games and children’s books in translation, de Miguel Bernal Merino. Otro artículo pionero que trata la localización de videojuegos que se han basado en otras historias, como es el caso de El señor de los anillos. Como puede resultar lógico, se resalta la necesidad de que el traductor conozca la obra tanto en su versión original como traducida para luego reflejar frases coherentes con lo que espera el jugador que ha leído el libro. Es un tema que me gustaría tratar alguna vez en el blog.
Bueno, pues como veis, este número no tiene desperdicio. Lo malo es encontrar tiempo para leer todo, así que espero que la breve reseña que he hecho de los artículos que más me han gustado os sirva de algo.
En los comienzos de este blog ya hablé del trabajo en equipo en un proyecto de traducción, aunque aplicado más bien a trabajos de la facultad (¡ay, cuando yo era aún estudiante!). Esta vez voy a hablaros desde el prisma profesional y en relación con la localización de videojuegos.
El trabajo en equipo en un proyecto de localización de un videojuego es absolutamente indispensable. Esto es la vida real, y los diferentes roles del equipo no son terminólogo, documentalista, traductor y revisor. Al fin y al cabo es normal, porque aunque la localización de videojuegos es una especialización más, no es un género en el que abunden términos que puedan considerarse “técnicos”. De todos modos, yo siempre he rechazado la figura de los terminólogos y los documentalistas en proyectos normales de traducción, pues estas tareas pueden y deben llevarse a cabo por parte del traductor a cargo de la traducción.
En general, los componentes de un equipo de localización encargado de traducir un videojuego se dividen en:
- Jefe de proyecto: se encarga de comunicarse con el cliente para conocer todos los detalles del proyecto y plantearle las dudas que surjan durante el mismo. Por supuesto, debería tener un conocimiento profundo del juego que se va a localizar. Asimismo, ha de formar un equipo de traductores de distintos idiomas (normalmente francés, italiano, alemán y español, lo que se conoce como FIGS por French, Italian, German y Spanish) y tiene reuniones con ellos sobre aspectos relevantes para la localización del videojuego en cuestión (escenas importantes, nombres de personajes, etc.). También deberá tener una estrecha relación con el coordinador de testeo, figura que se describirá más tarde. En conclusión, el jefe de proyecto debe supervisar en todo momento la evolución del proyecto.
- Traductores: son la pieza clave de todo proyecto de localización de videojuegos. Idealmente son conocedores de todo tipo de videojuegos y están familiarizados con la terminología propia de distintos géneros (FPS, RPG, estrategia, etc.). Según las condiciones del proyecto, jugarán a la versión en inglés del juego que tienen que traducir antes de ponerse manos a la obra y harán notas de todo aquello que les sea relevante de cara a la traducción del texto. De nuevo, de acuerdo a las circunstancias del proyecto, podrán tener una estrecha relación con los testers. Aunque en proyectos con miles de palabras es imposible, lo ideal es que solo haya un traductor de cada idioma por proyecto para mantener el estilo.
- Revisores: se trata de traductores que revisan el trabajo de otros compañeros de profesión para corregir posibles errores y hacer todo tipo de sugerencias. Según el modelo escogido, el revisor tendrá la última palabra con respecto a la traducción (es decir, el traductor original quedaría fuera del proyecto) o bien le pasará un archivo con los cambios propuestos al traductor para que este decida si se implementan o no (el revisor entonces pasaría a llamarse “validador”). También deberían conocer muy bien el juego.
- Coordinador de testeo: es responsable de formar un equipo de testers para cada idioma y supervisa en todo momento los errores que los traductores y testers encuentran, pues ha de aceptarlos para que queden realmente registrados en la base de datos del proyecto.
- Testers: a pesar de su aparente poca importancia en comparación con el resto de personas involucradas en el proyecto, en realidad son vitales para que el juego salga a la venta totalmente impoluto. No solo se trata de encontrar fallos de gramática u ortografía, sino de ir mucho más allá y hacer sugerencias de estilo (sin pasarse, claro), comprobar que todos los mensajes tienen sentido en el contexto en el que aparecen, detectar incoherencias difíciles de hallar, informar sobre fallos de sistema (como bloqueos del juego), etc. Por tanto, una buena relación entre traductores y testers será absolutamente indispensable garantizar la calidad final del producto.
Este es el modelo utilizado por grandes empresas como Nintendo o Square-Enix para asegurar que las traducciones realizadas sean de calidad. Los videojuegos generan mucho dinero, y una mala localización puede significar que muchos jugones no se decidan a comprar un videojuego. Sin embargo, lo normal es que los equipos pequeños de desarrollo le confíen el trabajo de localización a agencias que, a su vez, solicitan los servicios de traductores autónomos. De este modo, los traductores no son realmente los que tienen la última palabra, sino el equipo de testeo, que muchas veces no tiene formación lingüística suficiente. En cuanto al traductor, le será imposible ver el texto traducido en pantalla o ni siquiera probar el juego antes de traducirlo.
De cualquier modo, lo que está claro es que haya una íntima colaboración entre todos los miembros del equipo o no, el trabajo “en equipo” es vital para la localización de videojuegos.
Etiquetas: traducción, videojuegos
Durante el parón de Navidades he tenido tiempo para leer unas cuantas publicaciones sobre traducción, así que paso a recomendaros unos cuantos artículos para cuando tengáis un ratito:
- Getting More than You Paid for? Considerations in Integrating Free and Low-Cost Technologies into Translator Training Program, de Lynne Bowker, Cheryl McBride y Elizabeth Marshman. Una larga e interesante reflexión sobre la inclusión de programas de traducción asistida en el aula de traducción. Sí, Trados es caro y la Universidad no se lo puede permitir, pero hay otras opciones de bajo o nulo coste. No se trata solo de enseñar el programa que se usa mayoritariamente en la empresa privada, sino de dar a conocer los fundamentos básicos de un programa que usa memorias de traducción y los cambios que implica su uso para traducir. Además, siempre existen versiones de evaluación. Por cierto, está publicado en redit, una revista electrónica nueva de didáctica de la traducción y la interpretación de la Universidad de Málaga.
- El boletín de los traductores españoles de las instituciones de la Comisión Europea, puntoycoma, cuenta con dos artículos muy ilustrativos en su número de noviembre/diciembre de 2008: El inglés severe en medicina: ¿severo, grave o algo más?, del traductor médico Fernando A. Navarro, en donde se recogen con todo lujo de detalles las diferencias entre el severe inglés y el “severo” español en distintos contextos; y ¿Puedo corregir a la autora? Decisiones en la traducción literaria, del profesor Fernando Toda Iglesia, en donde se expone que a veces hay que “traicionar” el original debido a un error o lapsus, así como las formas de atajar el problema mediante el editor de la obra o incluso del autor si es posible. El resto de artículos también merece la pena de ser leído (el final de La traducción en el campo del derecho internacional público me resulta hasta emotivo), y lo narrado en la sección de Reseñas hace que te arrepientas de no haber asistido a los congresos reseñados.
- On the Name of God, Jim Knopf, Passion, the Mind, and Being a Translator, del tradutecnófilo Jost Zetzsche. Breve artículo donde el autor describe sus pasos desde joven hasta que llegó a ser traductor. Bastante recomendable teniendo en cuenta que actualmente se le puede considerar como el mejor conocedor de las tecnologías de la traducción.
- Twelve Ways to Enhance Translation Quality, del reconocido traductor brasileño Danilo Nogueira y Kelli Semolini. Todas estas cosas se suelen tener en cuenta al realizar un encargo de manera profesional, pero nunca está de más leer a la voz de la experiencia sobre este asunto.
Por el momento poco más, pero al menos ya sabéis qué hacer en una tarde aburrida ![]()




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