Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

La importancia de la traducción técnica

CircuitoEsta última semana he estado muy liado adaptándome a mi nuevo trabajo en AbroadLink, esta vez de jornada laboral completa y traduciendo, por fin, del inglés al español.

En la escasa semana que llevo, me he dado cuenta de que las empresas de traducción trabajan principalmente con textos técnicos, normalmente nada sencillos, y con una redacción tan concisa que parece estar leyendo indio. Y esto me hace replantearme el hincapié que se le da a la traducción técnica en la facultad, ahora que por fin parece que la abandono.

Las asignaturas de traducción científica y técnica son las que más esfuerzo me han costado con diferencia, pero no ya por dificultad, sino por volumen de trabajo. Jamás se me olvidarán las Navidades de 2006 en que me levantaba exclusivamente para maquetar un proyecto de traducción de 140.000 palabras sobre sostenibilidad para clase en el que participábamos diez compañeros de clase.

En aquella ocasión me tocó el trabajo engorroso de maquetación, aunque dado el tema sobre el que trataba el texto no me quejé ni mucho menos de mi papel en el proyecto. Pensé que me había librado de una buena. Sin embargo, ahora que he visto lo que se cuece en el mercado laboral, me doy cuenta de que es simplemente lo que hay si se quiere cobrar un sueldo medio digno para empezar.

Manuales, instrucciones, guías… que mucha gente nunca hemos leído. Eso es lo que parece que se traduce con más frecuencia. Por tanto, creo que se debe incidir mucho en los conocimientos técnicos y de documentación de un traductor antes de embarcarse en el mundo laboral, pues realmente ha sido muy chocante —y eso que creía que iba medio preparado— encontrarse con frases con cinco adjetivos técnicos que no entendía en inglés y que ni mucho menos sabía traducir con la terminología apropiada. Sin embargo, me lo tomé como un reto y bueno, aunque la revisora luego me sacó unos cuantos fallos graves, quedé contento con el resultado.

TolvaEl problema de traducir manuales es, como digo, que poca gente los lee. O al menos siempre he tenido esa creencia. Pero eso es porque a los jóvenes nos gusta juguetear con los aparatos y averiguar por nosotros mismos los entresijos de un electrodoméstico. Ahora bien, la cosa se complica cuando lo que se tiene entre manos es una máquina gigante productora de cierto material aislante; entonces, es más que probable que un técnico cualificado sí tenga que consultar las instrucciones de uso para conocer el comportamiento de la máquina. Y seguramente no le importará el estilo de lo que lea: lo único que busca es información.

¿Qué hace, pues, un joven traductor de 22 años que desconoce totalmente la terminología empleada en una fábrica de este tipo de máquinas? Sencillamente, no tiene más remedio que aprender a marchas forzadas, a documentarse en el menor tiempo posible y a utilizar diccionarios y glosarios especializados. Al cabo de unas horas, el traductor lego en la materia tendrá ya cierto bagaje técnico.

Se puede argüir que este tipo de cosas técnicas son muy feas y que tiene que ser un horror traducir algo tan complejo que presenta un lenguaje altamente especializado y ciertamente críptico. Y en el fondo es verdad, pero, ¿no es bonito que en dos días alguien que desconocía qué era una tolva (no tomo café), cómo se decía cojinete en inglés o que section también puede significar tramo en una máquina grande, pueda hablar de ello con un mínimo de propiedad?

Eso es lo que me ocurre a mí ahora, que cada día es un mundo nuevo. Lo último que he hecho ha sido traducir un manual de un proyector de cine, mucho más fácil en comparación con el otro manual. Pero lo mejor es que, mientras, han pasado por mis manos también textos sobre pólizas de seguros para motos y cartas comerciales. Lo dicho, todo un mundo nuevo para el traductor novel. Y eso que, como la mayoría, soy de letras.

¡Comparte esta entrada! 🙂
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0
Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
Pablo Muñoz Sánchez
Pablo Muñoz Sánchez

¡Suscríbete al blog!

¿Te ha gustado lo que has leído?
Recibe nuevas entradas en tu correo e información exclusiva para suscriptores.

¡Apúntate gratis al curso online «Herramientas para la localización y la traducción audiovisual» de Traduversia!

Herramientas para la localización y la traducción audiovisual

Esto es lo que obtendrás si te apuntas:

  • Acceso gratuito e inmediato al curso online de Traduversia
  • 5 minicursos gratuitos por correo sobre localización, productividad, etc.
  • Cupones de descuento para matricularte en cursos de Traduversia a precio reducido

 

Y además, aprovecha este cupón exclusivo para lectores de Algo más que traducir. ;)

Cupón Algo más que traducir

21 comentarios

  1. La traducción técnica no es que sea jodida, es que es requetejodida! :D. Este verano estoy traduciendo un manual de análisis de datos con Access, y lo que comentas. Aprendes un vocabulario que te quedas loco… eso sí, tras 45 páginas jamás en la vida olvidarás qué es una consulta, una referencia cruzada y otros palabras así de feos (y en otras ocasiones, los aprendes de la mala manera, cuando tu project manager te dice de todo menos bonito… XD).

    Que vaya bien el trabajo Pablo! 🙂

  2. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Bueno, no te creas, las cosas sobre informática me gustan bastante y creo que se me daría bien traducir un manual como el que comentas 🙂

    Veo que a ti tampoco te falta trabajo, ¡me alegro! A ver qué tal nos va 😛

  3. Soy una estudiante de esta carrera que para serles sinceros me encanta pero al leer todas estas cosas me entran las dudas, y en sí como ha sido para ustedes esta carrera? me la recomiendan, estoy iniciando…

  4. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Pues quizás en traduBlog (http://tradublog.com/) encuentres más respuestas que aquí 🙂

    A mí me gustó la carrera desde el principio, aunque primero y segundo son un poco rollo en comparación con tercero y cuarto. Eso sí, hay que tener muy claro que en esta carrera lo que se hace es traducir o interpretar, no enseñar idiomas ni nada parecido. Por supuesto, y aunque es triste, tampoco hay que pensar que “como me gustan los videojuegos pues voy a ser traductor de videojuegos”. Si algo estoy aprendiendo en el poco tiempo que llevo trabajando es que, aunque conviene especializarse, hay que saber un poco de todo y tener una buena capacidad de afrontar retos.

    La traducción es como una caja de bombonones, nunca sabes lo que te va a tocar 😛

  5. Pues muchisimas gracias, la verdad estoy muy positiva con esta carrera y espero que todo salga bien…

  6. Jajaja, pablo te voy a tener que contratar de public relations para el blog 😀

  7. Hola, Pablo y todos los demás:

    Ayer, aprovechando que estos días tengo poco trabajo, me dediqué a navegar por diversas comunidades virtuales de traductores y me topé con este blog, que realmente está genial. Aprovecho este post (aunque sea de hace varios meses) para contaros mi experiencia: yo acabé la carrera de traducción el año pasado y desde entonces trabajo como traductora autónoma a jornada completa. ¿Y qué me ha tocado traducir en todo este tiempo? Básicamente, textos técnicos. Al igual que tú (y supongo que muchos otros) he tenido que aprender a marchas forzadas, porque prácticamente de la noche a la mañana me encontré traduciendo manuales de instrucciones de aparatos que ni siquiera sabía que existían, y con el limitado bagaje que me había proporcionado la asignatura de traducción científico-técnica que cursé en 3º de carrera (que era optativa y cuatrimestral).

    Mi primera traducción fue un catálogo de muebles de cocina. En los meses siguientes traduje algunos documentos sobre medio ambiente y biocombustibles, plantas de biogás, electrotecnia, equipos de odontología y tractores, por citar sólo algunos ejemplos. A pesar de la dificultad y el reto que eso suponía, no se me dio mal y, tras unos pocos meses, esos temas técnicos que unos años atrás me habrían parecido infumables acabaron gustándome e interesándome de verdad. Poco a poco he ido especializándome, aunque, por supuesto, todavía me queda mucho por aprender, y eso me motiva. Ahora mismo no cambiaría la traducción técnica por ninguna otra, aunque también disfruto traduciendo textos jurídico-económicos y financieros. Eso es lo bonito de esta profesión: todos los días aprendes algo nuevo; hoy traduces el manual de instrucciones de un móvil y mañana, el folleto de venta de un fondo de inversión; hoy aprendes cómo funciona el sistema de frenos de un coche o el pantógrafo de un tren y mañana, qué posibilidades turísticas ofrece el mar del Norte. Y todo me parece interesante. Es muy satisfactorio documentarse sobre un tema, averiguar qué significa esto o lo otro y encontrar los términos precisos para traducir correctamente el texto, pero más satisfactorio aún es volver a encontrar los mismos términos o conceptos en otro texto y no tener que buscarlos porque ya sabes lo que son.

    Saludos,
    Isabel

    —————————————————————————————–
    Isabel García Cutillas
    Traductora alemán, francés, catalán > español
    Intérprete Jurada de alemán
    Miembro de Asetrad
    http://www.igcutillas.com
    traduccion@igcutillas.com

  8. Pablo Muñoz Sánchez dice:

    Hola Isabel, bienvenida y gracias por tus palabras 🙂

    En efecto, poco a poco me está pasando un poco lo que comentas, y es que cada vez me cuesta menos traducir material altamente técnico en cuestión de dificultad/calidad. Esta semana he traducido junto a un compañero el manual de una fresadora y la verdad es que es de lo más técnico que he encontrado en cuanto a la disparidad de términos encontrados (y mira que he hecho otros proyectos altamente técnicos). Aunque he acabado pillándole el gustillo, reconozco que no hay cosa más pesada que traducir una (enorme) lista de piezas, ya que se avanza muy lento, pues solo hay terminología específica y nada de redacción.

    Lo que tengo que reconocer es que sin el Routledge, Internet y el sentido común estaría acabado. Poco a poco voy adquiriendo un bagaje técnico, pero convertirte en un experto de la noche a la mañana es harto difícil.

  9. Gracias por tu respuesta, Pablo. En efecto, no hay nada más pesado que traducir un texto técnico que se limite a enumerar un montón de piezas sin contexto ni oraciones. Yo lo he hecho, y es una auténtica pesadilla.

    Y por supuesto que convertirse en experto de la noche a la mañana es dificilísimo, por no decir imposible. Pero si notas que vas adquiriendo soltura y conocimientos, es muy buena señal, y seguramente el incentivo que te impulsa a seguir mejorando. 😉

    Saludos,
    Isabel

    —————————————————————————————–
    Isabel García Cutillas
    Traductora alemán, francés, catalán > español
    Intérprete Jurada de alemán
    Miembro de Asetrad
    http://www.igcutillas.com
    traduccion@igcutillas.com

  10. joselyn dice:

    hola que tal que genial que sientas eso
    la verdad es que yo recien estoy estudiando traduccion y me da una cosa en la guata al leer lo que dicen y espero terminar la carrera
    ojala me den un conjo para aprender mas sobre el mundo que me va a tocar vivir

  11. Nancy Záccaro dice:

    Hola todos,qué tal?
    Bueno, soy profesora de español desde hace unos 20 años, y a veces me piden para traducir catálogos y trabajos de maestría, a mí me cuesta mucho trabajo, pues no tengo experiencia en esta área. Pero estoy aprendiendo mucho con los trabajos. Hay algún curso no presencial que conozcan para que me perfeccione y trabaje con más calidad. Soy de Brasil, pero viví en España algún tiempo. Gracias a todos!! Nancy

  12. Anónimo dice:

    esto es una pesadilla la traduccion tecnica me esta matando.
    estoy traduciendo un manual de una maqueina de soldar
    y la verdad se me esta haciendo un poco pesado.
    es para mi trabajo recepcional y aun asi me estresa todavia mas
    el saber que tengo que hacer un marco teorici para apoyar mis traducciones
    ayudenme por favor

    karla carrasco

  13. keila carvajal dice:

    HOLA AMIGA MI NOMBRE ES KEILA CARVAJAL DE GUACARA, VENEZUELA. ESTARE TRABAJANDO EN MI TESIS CON LA TRADUCCION DE TEXTOS TECNICOS YA QUE SOY DOCENTE Y TRABAJO EN UNA ESCUELA TECNICA. TU ME PODRIAS AYUDAR ENVIANDOME A MI CORREO(teacherkeilacarvajal@hotmail.com) CUALQUIER INFORMACION TEORICA SOBRE EL TEMA, ME SERVIRIA DE BASE TEORICA. GRACIAS MIL.

  14. Hola, Pablo! Tienes más razón que un santo 😀 La traducción de manuales es compleja y la mayoría de las veces, para que mentir, superaburrida. Y no es lo mismo un manual para programar canales de televisión (aunque he visto alguno que da pena) que un manual de aparataje técnico. Durante las prácticas de empresa he traducido algunos manuales del aparataje de un laboratorio de análisis clínicos y… telita, ya que no solo necesitas conocer la terminología de la parte “mecánica”, sino también terminología médica… En fín, que te voy a contar 😀

    Me ha gustado mucho tu entrada.

    Bsets,

    M.

    • ¡Hola, Mara!

      Gracias por tu comentario. 🙂 Por suerte abandoné hace ya todo el mundo este de la traducción técnica, donde aprendí términos que no sé si volveré a usar alguna vez. xD Pero vaya, la verdad es que es una experiencia interesante y ese bagaje que te llevas. 😉

      Saludos,

      Pablo

  15. Sergio dice:

    Hola, soy ingeniero y traductor técnico. Como es natural resulta muy valioso tener una potente formación en el ámbito de la disciplina que se va a traducir. De lo contrario, me imagino que navegar entre la terminología debe resultar muy complicado para quien no la haya manejado asiduamente. Mi recomendación para quienes no tengan formación técnica de alto nivel: especializarse y estudiar mucho. De lo contrario veo casi imposible alcanzar un nivel de precisión satisfactorio en la traducción.

    • Hola, Sergio:

      Estoy de acuerdo contigo: ya he traducido varios textos muy especializados que han sido un auténtico dolor de cabeza al principio. Eso sí, lo bueno de los traductores es que estamos acostumbrados a documentarnos, así que aprendemos rápido. En ese sentido, si contamos con un plazo bastante flexible (algo que no suele ser así), creo que sí podemos llegar a un nivel adecuado de calidad de la traducción en relativamente poco tiempo.

      Gracias por comentar y un saludo,

      Pablo

  16. Hola Pablo,

    Me alegra que hayas sacado este tema en tu blog que es uno de los más leídos en la blogosfera de la traducción. Estoy segura de que será un gran acicate para traductores noveles y estudiantes de traducción.

    En AulaSIC hace tiempo ya que hemos apostado por la especialización en traducción técnica puesto que, en el mercado real, es una de las que más peso tiene. No es de desdeñar tampoco que suela estar más bien pagada.

    Lamentablemente no es frecuente que los traductores elijan estas especialidades por lo que las traducciones técnicas suele cubrirse con profesionales de cada sector que dominan idiomas. Si hubiera traductores suficientes y realmente especializados, el panorama sería otro.

    Aquí, no obstante, es donde me gustaría añadir algo a la idea que planteas en tu artículo. Para un traductor técnico, sin lugar a dudas, el dominio de la terminología es vital. No obstante es igualmente importante un cierto dominio conceptual de la temática que se va a traducir para asegurar la exactitud del texto traducido. A nadie se le escapa que un error conceptual en traducción especializada puede resultar trágico.

    Precisamente por eso los cursos de especialización técnica que AulaSIC propone, en colaboración con proTECT project, se presentan en una doble línea formativa conceptual y terminológica. Por ahora hemos abordado las temáticas de arquitectura, energías renovables y traducción de patentes, sin embargo hay más cursos de especialización técnica que se convocarán en breve puesto que estamos convencidos que el camino de la especialización técnica abre las puertas a un mercado falto de traductores profesionales.

    Aprovecho para felicitarte por el gran trabajo de divulgación que haces desde tu blog. Ya sabes que, desde AulaSIC, lo seguimos con interés.

    Un abrazo,

    Anna Prats

    • ¡Hola, Anna!

      Gracias por tu comentario. En efecto, creo que la traducción técnica es y seguirá siendo una de las traducciones más complicadas y, por suerte, mejor remuneradas. La especialización en un tema muy técnico suele ser recompensado. 🙂

      Supongo que a veces el mercado te especializa, sobre todo si primero has trabajado en plantilla, ya que tienes que traducir todo tipo de textos y muchos pueden ser técnicos. La primera vez te cuenta, la segunda también, la tercera también… pero, increíblemente, la cuarta ya te va costando algo menos. Así que hasta que acabas especializándote poco a poco.

      Sobre lo que dices del dominio conceptual, estoy de acuerdo. Creo que no hay nada como el traductor que no solo traduce y se documenta, sino que lee también sobre los temas de los que suele traducir, ya que así tiene un conocimiento que va mucho más allá de saber traducir ciertas expresiones o términos. Recuerdo que al principio traducía algo sin entenderlo del todo, pero así vas mucho más lento e inseguro. Lo verdaderamente bonito es cuando traduces algo que sabes que es complejo… pero que también sabes que tiene lógica y sentido. 🙂

      Muchas gracias y un saludo,

      Pablo

  17. Hola Pablo,

    Exactamente, aunque, si hablamos de traducción técnica, no solo es preciso leer y documentarse sino que, además, es imprescindible dotarse de los conocimientos básicos sobre la materia.

    Por poner algunos ejemplos, un traductor especializado en química no puede permitirse el lujo de no saber si se está refiriendo a una sustancia o a un elemento, mientras que un traductor especializado en construcción debe tener una idea aproximada de la carga que puede soportar un determinado elemento arquitectónico o, para un traductor especializado en automoción sería una temeridad desconocer el funcionamiento de los distintos motores…

    No es necesario ser un técnico en la materia pero es imprescindible asegurarse de tener una buena base o, en el momento menos adecuado, podemos “meter la pata” y, en este tipo de traducciones, una metedura de pata a nivel conceptual puede resultar un problema muy grave.

    Ahí ha radicado precisamente el problema histórico de los traductores profesionales en la traducción técnica. Traductores sin los conocimientos básicos que se han arriesgado con traducciones técnicas cuya temática desconocían por completo. El resultado es que un sector que resulta muy “goloso” se ha visto ocupado por especialistas con “conocimientos de idiomas”.

    Ha llegado la hora de demostrar que los traductores pueden con este tipo de traducciones y de hacerlo bien: con la preparación adecuada.

    ¡La traducción es cosa de traductores! ¡También la técnica!

    Un abrazo,

    Anna Prats

Deja un comentario