Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

El profesor que «mató» al alumno de Traducción

El profesor que mató al alumno de traducción

Hace poco me llegó un correo de una persona que, por desgracia, me relataba algo que ya me habían contado otros tiempo atrás. Resulta que el chico estaba un poco desmotivado, pero no por no encontrar trabajo (que también), sino porque sus profesores del máster se habían centrado en enseñar sus asignaturas a la par que les decía a sus alumnos que era muy difícil conseguir trabajo de traductor y que todo funciona por enchufismo. Y que aun así, las tarifas eran una miseria.

Y me dio mucha rabia. Sí, hay tarifas de miseria, pero también las hay muy dignas y más que dignas (mira esto; a mí me queda para eso, pero no me quejo). Sí, no todo el mundo encuentra trabajo sin experiencia y hay quien se dedica a otra cosa que no tiene que ver con los idiomas siquiera. Sí, hay quien consigue trabajos que no se merece gracias al enchufismo, pero son los menos (ojo, otra cosa son contactos que tú consigues y que cuidas).

Pero nunca, nunca se debería generalizar sobre algo tan delicado.

Aparte de conocimientos, un profesor debe transmitir ilusión

Aunque mi docencia siempre está muy concentrada en sesiones más o menos intensivas, mi objetivo al dar clase no es solo transmitir mi experiencia, sino ser un guía para que los alumnos sepan estar preparados para la realidad profesional y sepan siempre defender sus argumentos. Al fin y al cabo, yo solo soy un traductor que puede tener cierta experiencia, pero otros pueden saber más que yo o hacerlo mejor que yo. Sé más por «viejo» que por «ser bueno».

Sin embargo, a mí lo que más me interesa no es solo que el alumno aprenda. Lo que de verdad me motiva al estar delante de unos estudiantes es hacerles despertar su curiosidad, sus ganas de hacer cosas, sus ganas de demostrar lo que valen (ya sabes: investiga, experimenta, traduce, aprende). Esto quizás se nota más en las conferencias que doy, porque solo tengo media o una hora para ilusionar a los asistentes; además, el formato no se presta a demasiada interactividad.

A veces lo consigo, otras veces no. Nadie es perfecto. Pero me alegra ver que sigue habiendo personas atentas a lo que les digo y que sé que más adelante me superarán.

Todo el mundo tiene problemas: no causes más

Familia, amigos, parejas… Cada uno tiene su propia historia personal. A veces un alumno estará de subidón, otras veces de bajón. Eso también le pasa al profesor aunque no se pueda palpar. Nosotros también tenemos problemas familiares, nos dejan nuestras parejas, tenemos peleas con amigos. Pero somos profesionales y nos debemos a los alumnos.

Por tanto, no sé qué demonios se le pasa a un profesor para decirles a sus alumnos de Traducción e Interpretación (o la carrera que sea) que tienen un futuro muy negro, que no van a cobrar una mierda o que no van a llegar a ningún lado.

Hay muchos que en realidad no acaban como traductores o intérpretes, pero eso es porque en realidad nuestra carrera nos prepara para muchas cosas. Además, no todo el mundo está preparado para trabajar a los ritmos de una empresa o agencia de traducción o para ser autónomo y lidiar con todos los problemas que también eso conlleva (que alguna cosilla malilla también tiene).

Yo puedo tener un mal día o estar un poco tristecillo por lo que sea. Pero jamás se me ocurriría decirles a mis alumnos que la llevan clara. ¿Que les va a costar? ¿Que a lo mejor tienen que hacer otra cosa hasta que llegan a su meta? Eso puede.

Pero arrebatarles la ilusión, eso nunca.

Hacia adelante, nunca hacia atrás

Si eres todavía un alumno, aprende de tus profesores, pero no te fíes de los que te lo pintan todo tan mal (por fortuna son realidad pocos). Si estás empezando y no encuentras tu camino todavía, recuerda el viaje del héroe. Tarde o temprano encontrarás tu camino, incluso si no es en el mundo de la traducción o la interpretación.

Y si eres un profesor o aspirante a profesor, transmite conocimientos, pero también ilusión. Saca el talento de tus alumnos y no tengas miedo de que te superen.

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Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
Pablo Muñoz Sánchez
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56 comentarios

  1. Hola, Pablo:
    Tu entrada me ha transportado a mis años como estudiante de TeI. Un día, un profesor de traducción nos dijo que si de verdad íbamos a dedicarnos a la traducción, nos olvidáramos de tener famila, que traductor que se casa, traductor que se divorcia por “culpa” de esta profesión. No es que aspire a casarme y a tener una familia perfecta, pero como bien dices, un profesor no sólo debe enseñar, también debe animar y preparar al alumno para el mundo laborar, informarlo de lo bueno y lo malo, pero no quitarle las ganas ni desmoralizarlo.
    Un saludo,
    Noelia

    • ¡Hola, Noelia!

      Gracias por comentar tu experiencia. Ya veo que, en efecto, no se trata de un caso meramente aislado. 🙁

      La verdad es que es una auténtica pena que existan esas actitudes. Creo que cada uno sabrá lo que tiene que hacer si de verdad tiene mucho trabajo como para no poder tener ni una familia y ese tipo de cosas. Además, creo que en realidad eso se puede aplicar a muchas otras profesiones en las que se trabaja como autónomo o a quien crea una empresa. Pero cada uno sabe (o debería saber) qué es lo prioritario.

      Un saludo,

      Pablo

    • Noelia, tu comentario me recuerda a una profesora de TeI de mi universidad que nos dijo: “La carrera de Traducción da… culturilla. Pero mejor estudiar otra cosa”. Yo me pregunté en ese momento si nos devolvería ella misma el dinero de la matrícula.

      Buen artículo, Pablo. 🙂

  2. Hola, tocayo: Creo que en este tema se debe ser ecléctico. No se debe desilusionar ni desmotivar a los alumnos, pero tampoco se les debe crear expectativas erróneas. Se trata de una simple cuestión numérica: el creciente número de facultades de TeI y de egresados de las mismas. Claro que «querer es poder…», pero el esfuerzo que uno debe realizar hoy para llegar a ser un «traductor profesional» y vivir de ello ya no es local, sino mundial. Es el doble filo de la globalización. Un saludo.

    • ¡Hola, tocayo!

      Estoy de acuerdo contigo en que tampoco hay que pintarlo todo bonito, pues es cierto que haciendo cuentas, al final no todos acaban trabajando en lo que quieren o les gusta. Pero bueno, eso pasa en todas las carreras. Además, que conozco alumnos que han acabado desencantados con la carrera, pero no por los profes, sino porque se dieron cuenta de que les llenaba más otra cosa. Eso me parece bien.

      Sin embargo, tampoco creo que haya que decir que “menudo futuro más negro”. Creo que un profesor consigue más cosas hablando sobre su materia y dando algunos posibles consejos para encontrar un puesto de trabajo o cómo buscar clientes si eres autónomo que diciendo que “la cosa está muy mala”. Para eso, mejor callarse. Al fin y al cabo, eso ya dependerá del estudiante. Asimismo, no hay que olvidar que la mente joven es muy maleable para lo bueno y para lo malo. No debería ser el cometido de un profesor jugar con las emociones. 🙂

      ¡Gracias por tu comentario!

      Pablo

  3. Tienes toda la razón, pero hay un punto medio como dice Pablo. Decir solo que no van a trabajar dignamente o solo con tarifas míseras no proyecta más que la frustración que tiene ese profesor por no haber conseguido justo lo contrario; pero, por otro lado, si solo se les pinta todo como color de rosa, flaco favor se les hace porque la realidad también está ahí.

    Por lo tanto, creo que es misión del profesor transmitir esa alegría e ilusión que comentas, pero no está demás hacerles ver también que hay un lado “oscuro” con el que se pueden encontrar y que no son los “mundos de Yuppy de la traducción” como a todos nos gustaría. Por lo menos para que sepan cómo enfrentarse a él.

    • Hola, Juanjo:

      Sí, mi tocayo y tú tenéis toda la razón, justo acababa de responder ese comentario. Muchas gracias por añadir ese matiz al artículo y hacerlo más completo y real gracias a otros puntos de vista. 🙂

      Un saludo,

      Pablo

  4. Hola:

    Yo creo que la globalización en mi caso es positiva porque mi lengua madre es el español. Por tanto, mis clientes potenciales se encuentran principalmente fuera de España. Así que debería resultarme más fácil acceder tanto a dichos clientes como a las agencias de traducción de otros países.

    En cuanto a los profesores, no son casos aislados, en la UMA también nos desmoralizaron bastante. Yo también tuve profesores que decían que era imposible/dificilísimo vivir solo de la traducción y que deberíamos compaginarlo con algo más —la docencia, por ejemplo. Está claro que al principio vas a necesitar compaginar si quieres empezar ganando un sueldo decente. Pero también tienes que pensar que el tiempo que no traduces lo puedes invertir en conseguir nuevos clientes, formarte y mejorar tu presencia en las redes sociales, etc. Hay que verlo como una inversión de futuro. Es como si un agricultor dice «es que no puedo abonar este campo y sembrarlo porque tengo que esperar mucho para recoger el fruto y necesito ya el dinero de la cosecha». Pues igual que un traductor, tienes que invertir tiempo y dinero para recoger después. Alguna vez tiene que empezar el ciclo.

    Por cierto, yo tengo dos niñas (7 y 3 años), y la relación con mi marido va viento en popa después de 17 años juntos. Es verdad que tener familia dificulta las cosas, pero todo logro te hace sentir más orgullosa. Eso sí, también hay muchas ventajas de trabajar en casa y tener flexibilidad laboral para una madre.

    Gracias por tu entrada, Pablo.

    ¡Ánimo a todos! Un saludo. ^_^

    • Hola, Nuria:

      De hecho, cuando decidí estudiar TeI, nunca pensé en las grandes ventajas que supondría la globalización para nosotros. Por raro que parezca, realmente nuestros clientes no solo están en España, sino en gran parte del extranjero, pues son ellos los que quieren exportar sus productos a otros países. Para nosotros, eso significa innumerables posibilidades. Que sí, también significa que hay mucho intrusismo y mucha competencia, pero igualmente creo que hay más pros que contras.

      En efecto, no estamos hablando de vivir exclusivamente de la traducción para siempre o incluso de una misma especialidad. Yo tengo claro que hay que tener varias especialidades si quieres minimizar riesgo (pues nunca sabes si tu especialidad se verá “amenazada” por la tecnología o algo así, como les pasa hasta a los taxistas ahora con Uber), y si encima puedes hacer otras cosas relacionadas o no con la traducción, mejor que mejor.

      Me alegro también de que todo te vaya bien con la familia, je, je. Un ejemplo a seguir. 😉

      Un saludo y gracias por comentar (¡me encanta la portada de tu web!),

      Pablo

  5. Muy buena entrada, Pablo.
    Estoy totalmente de acuerdo contigo.
    Yo acabé el grado este pasado año y no me está resultando fácil encontrar trabajo y por ello me estoy planteando dar el “gran paso” y ser autónoma, pero la gente no hace más que desanimarte. Sin embargo, cuanto más me lo dicen, más ganas me dan de hacerlo para demostrar que se puede (aunque sepa que no será fácil). Pienso que hay que cambiar la perspectiva y no dejar que nadie rompa tus ilusiones porque si se quiere, sea más fácil o más difícil, se puede.

    Un saludo y gracias por la entrada ;).

    • Hola, Paqui:

      Eso me recuerda a la frase de la película En busca de la felicidad, de Will Smith:

      ” Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Ni siquiera yo, ¿vale? Si tienes un sueño, tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo ve por ello y punto”.

      ¡Mucho ánimo! 🙂

      Pablo

  6. Hola Pablo:

    Ante todo, encantada de saludarte por aquí 🙂 Me ha gustado mucho tu entrada porque yo también he pensado en este tema muchas veces. Es cierto que hay que tener siempre los pies en la tierra, y la realidad es la que es… Pero ser realista no significa perder la ilusión, ni hacérsela perder a los que están empezando: yo siempre digo que las salidas profesionales no te las da un título, más bien hay que salir a buscarlas para poder explorar qué es aquello que funciona para nosotros. Recuerdo que cuando terminé TeI allá por 2008, justo el año de la crisis, no paraban de anunciarse “catástrofes” (como así ocurrió, lamentablemente). Y así andábamos todos, muy desganados porque tanto los medios de comunicación como en el día a día no se hablaba de otra cosa. Pero no conozco a nadie de mi promoción que se haya quedado de brazos cruzados desde entonces: todos hemos acabado trabajando (en mejores o peores condiciones laborales, porque es el mundo en el que nos ha tocado vivir), tanto de la traducción como de sus áreas afines. Que es lo bueno que tiene nuestra carrera: nos forma para ser profesionales versátiles.

    Yo de hecho he ido compaginando la traducción con la docencia del español como lengua extranjera (mi otra gran pasión) y me considero afortunada por poder hacer ambas cosas. Para mí que el profesor que hizo esos comentarios no tenía lo que un docente debe tener: pasión por lo que enseña. Porque si tienes pasión, aun sin perder de vista la realidad profesional ni quitarle importancia a los problemas que acechan a nuestro sector, no transmitirás pesimismo a tus alumnos, sino confianza y algo mucho mejor: el ejemplo de que es posible llegar a hacer aquello que amas.

    Un saludo,

    Rocío

    • Hola, Rocío:

      ¡Gracias por tu comentario! Me he sentido también identificado porque yo acabé en 2007 la carrera y sé perfectamente lo que has comentado. Efectivamente, la verdad es que todo pintaba bastante negro por 2008, pero lo cierto es que prácticamente todos mis compañeros acabaron trabajando de algo. Mejor o peor, sí, pero siguieron adelante. No puedes quedarte de brazos cruzados. De algún modo, la crisis nos hizo hacer a todos cosas que quizás nunca habíamos pensado (yo miro hacia atrás y no sé cómo no tuve tanto miedo de irme a Alemania durante dos años sin saber alemán por mucho que fuera a trabajar a Nintendo xD).

      Nada como la pasión y las ganas para seguir hacia adelante. Puede que nos vaya mal igualmente, pero al menos lo habremos intentado y habremos aprendido en el camino, ¿no? 🙂

      Pablo

  7. Hola, Pablo:

    Como docente, coincido plenamente contigo.

    Un abrazo.

    Laeticia

  8. Yo aún recuerdo las palabras de una compañera que también quería traducir (que por cierto, está ahora trabajando de intérprete en Japón), que me comentaba cómo un profesor de la carrera le decía: “Tú no pretenderás vivir de la traducción, ¿no?”
    Pues bien, yo SIEMPRE recordé esa frase, pero me decía a mí misma:
    “ME NIEGO A RESIGNARME ASÍ. YO QUIERO TRADUCIR.”
    Y aquí estoy, quizás TODAVÍA no sea mi actividad principal, pero ahora tengo una experiencia y CV que antes no tenía: he sido tester, traduzco algunos títulos de videojuegos, manga y anime, y me considero muy afortunada.
    Y NO ME VOY A QUEDAR AHÍ.
    QUE NADIE SE RINDA.

    http://mundoconsejos.com/wp-content/uploads/2013/03/nunca-dejes-que-nadie-te-diga-que-no-puedes-hacer-algo.jpg

    • ¡Muchas gracias por tu comentario, Laura!

      Es importante ver que, aunque el camino no haya sido de rosas, al final has logrado seguir adelante. Incluso si no es la situación 100 % deseada, ahora estás mucho mejor que antes, y eso es lo importante: que mires atrás y te des cuenta de que has avanzado, que no estás igual que 5 años atrás. Ese es el espíritu. Gracias por los ánimos a los demás. 😛

      Pablo

  9. ¡Hola, Pablo!

    Como siempre, una entrada excelente :). Lamentablemente, eso ocurre a menudo. A nosotros una profesora nos preguntó a toda la clase que qué tipo de cosas queríamos traducir al terminar la carrera. La mayor parte de la clase respondió “videojuegos, manga, libros, etc.” y ella se indignó. Empezó a decir que teníamos que ser realistas, que solo íbamos a tocar documentos jurídicos, económicos, etc. y que eso es lo que hay. La gente se desanimó mucho, y eso se notó. A mí también me tocó al principio, pero decidí pasar olímpicamente y seguir con mi sueño. Porque yo me metí en traducción para acabar traduciendo manga, y no iba a tirar todos aquellos años de esfuerzo a la basura solo porque me hablaran de “probabilidades”. No sé, yo soy de las que piensan que, en muchos casos, las probabilidades se las crea uno mismo.

    Pues bien: hace medio año o así decidí invertir bastante en hacerme una buena página web. Durante unos meses no me contactó nadie, pero un día me encontré un mensaje de una editorial preguntándome que si quería hacer una prueba de traducción de manga. Y aquí estoy, más ilusionada que nunca, traduciendo mi primera serie.

    Si le hubiera hecho caso a aquella profesora, no habría incluido el manga en los servicios que ofrezco en mi página web, y si no lo hubiera incluido, esa editorial no se habría ni molestado en mandarme un mensaje. Uno no puede encontrar algo si no lo está buscando, y lo que hacen precisamente desmotivándonos de esa manera es hacer que dejemos de buscar. No sé si mi ejemplo os servirá de algo, pero comparto mi caso aquí porque quiero que veáis que todo llega. Más tarde o más temprano, pero si uno tiene muy claro lo que busca, al final lo encuentra.

    ¡¡Muchos ánimos a todos!!

    • ¡Hola, Laura!

      Qué curioso, me pregunto si aquella profesora tenía en realidad experiencia en traducción de manga, videojuegos, etc., porque sinceramente creo que hoy representan un gran volumen de los proyectos de traducción (al menos los videojuegos)… Creo que hay que ser realista, por supuesto, pero también depende mucho del tono.

      Gracias por relatar tu experiencia porque creo que arroja un poco de realidad sobre cómo funcionan las cosas en la vida: normalmente, uno no se hace una web o envía un CV y ya están al día siguiente escribiéndote. Tiene que pasar un tiempo, porque sería mucha casualidad que justo en ese momento que dices “¡Hola!”, alguien te necesite. Pero sí te pueden necesitar más adelante. Por eso hay que moverse lo antes posible e ir sembrando para recoger frutos más adelante.

      ¡Un saludito! 🙂

      Pablo

  10. Estoy de acuerdo contigo, Pablo, el profesor es un modelo para sus alumnos, y debe mantener una actitud positiva: alentando, incentivando y motivando a sus alumnos.

    Pensamientos y actitudes positivas atraen cosas buenas.

    ¡Saludos desde Brasil!

  11. ¡Hola, Pablo!

    No podría estar más de acuerdo contigo. Como eterno estudiante (hasta que me falte el aliento), docente y ponente, veo cada día la importancia de motivar adecuadamente a los alumnos y de empujarles creándoles expectativas realistas, pero positivas.

    Considero que el entusiasmo es un ingrediente fundamental a la hora de emprender cualquier proyecto, y doy fe de que todo lo que se invierte, a largo plazo te vuelve en este aspecto. Cada vez que inicio una charla o seminario, dedico los primeros minutos precisamente a hablar de esto, de mantener una actitud positiva, y esto se aplica tanto a quien estudia como a quien enseña. Por cierto, os suelo poner a ti y a Rafa como ejemplos, dado que hacéis un trabajo ejemplar en varios frentes.

    Un abrazo,

    Carlos

    PS: Creo que nos vamos a conocer en las charlas del Fun For All de la UAB de junio, me acaban de aceptar la conferencia 🙂

    • ¡Hola, Carlos!

      Muchas gracias por tu comentario. Veo que tenemos varias cosas en común, je, je, je.

      Desde luego, aunque haya que ser realistas, hay que ser positivos. Los que damos cursos y charlas solemos tener una responsabilidad añadida, y no es solo que los alumnos sepan más al final de nuestro trabajo, sino que salgan más motivados aún que antes. 😉

      ¡Te veo en Barcelona entonces! 🙂

      Un saludo,

      Pablo

  12. Soledad dice:

    Hola, Pablo. Muy bueno tu artículo. Realmente me hizo volver a mis años de estudiante. Es triste ver que los profesores “mala onda” están en todas partes. Recuerdo en particular a una profesora que nos decía todo el tiempo que lo máximo a lo que podíamos aspirar tras recibirnos era trabajar como secretarias bilingües, porque de la traducción no se podía vivir. Personalmente, eso me frustró e incluso me hizo pensar en dejar los estudios. Por fortuna, no lo hice.
    Creo que esos comentarios negativos no demuestran más que frustraciones personales por no haber alcanzado las metas y, al inculcarlos en la mente del joven estudiante, solo tienen un efecto nefasto porque se transmite esa frustración.

    • Hola, Soledad:

      No podría estar más de acuerdo contigo. Fíjate, ¡incluso te entraron ganas de abandonar tus estudios! Eso sí que es realmente triste. 🙁

      Me alegro de que siguieras adelante pues. 😉

      ¡Un saludo!

      Pablo

  13. Paulina dice:

    Hola, gracias por el artículo. Muy bueno.

    Me acordé de cuando una profesora le dijo a una compañera que quería ser traductora literaria que si se quería morir de hambre, que lo intentara. Todos quedamos con cara de tragedia y no tanto por el fondo, sino por la forma. Sabemos que el mundo de la traducción no es nada fácil, pero la manera en que lo dijo fue horrorosa. Salimos de esa clase como un globito desinflado.

    Ojalá todos los profesores pensaran más en eso de “aparte de conocimientos, un profesor debe transmitir ilusión”.

    ¡Saludos y buen día!

    • Hola, Paulina:

      ¡Eso es! Si somos realistas, es preciso informar a los alumnos que la traducción literaria no será quizás la especialidad que más dinero dé. Sin embargo, cada uno es libre de hacer lo que quiera con su tiempo, especialmente porque no todo el mundo piensa en el dinero a la hora de hacer cosas que le apasionan. Además, se puede compaginar con otra especialidad o profesión rentable y listo. 🙂

      Un saludo,

      Pablo

  14. Hola, Pablo:
    ¿Es posible que este sea tu artículo más comentado o, al menos, uno de los más? Y es que todos hemos tenido a un profe de estos, creo… En mi caso creo que fue más de uno. Conforme pasaban los años de carrera, cada vez me iba sintiendo más pequeñita, y yo empecé con tantas ganas…
    Alguna vez he dado clases y espero no haberme comportado de esa manera. Siempre he intentado dar una píldora de positividad a mis alumnos. No es que intente alejarlos de la realidad, pero la vida ya es bastante dura de por sí…

    Gema

  15. Hola, Pablo,

    Me encantan los ánimos que das. Hay cosas que me han removido bastante por dentro por lo que yo también quisiera contar algunas anécdotas:

    En mi caso, yo cuando estudiaba la carrera de japonés los profesores no hacían más que decir que saldríamos muy preparados, que la crisis ya habría acabado y que todas las oportunidades laborales las tendríamos nosotros porque era una carrera nueva y nosotros seríamos los primeros, etc.
    Pues me pasó completamente lo contrario, cogí una tremenda desmotivación al ver que no sabía lo suficiente y no tenía orientación (bilingue en cuatro años de carrera ni mucho menos). No sabía que camino seguir.

    Por suerte, resurgí de las cenizas y supe aprovechar bien el tiempo y mis cualidades para finalmente conseguir estudiar traducción, lo que siempre he soñado.
    Ahora tengo bastantes profesores que lo primero que te dicen al llegar a clase es que tengamos claro que de quince que somos, solo uno conseguirá trabajo de traductor. También dicen que es la peor profesión, que se gana una miseria y que pensemos en otra cosa…, pero. ¿sabes qué? No me importa nada de lo que digan, yo voy a intentar seguir adelante y feliz, esforzándome lo máximo que pueda siempre para ver qué me depara el futuro porque tengo claras cuales son mis prioridades. Creo que todos deberíamos pensar así para conseguir grandes cosas.

    A veces también pasa todo lo contrario, profesores que te dicen que tu eres superior a los demás y que tú si que tendrás oportunidades por tal cosa u otra. A mi personalmente esto no me parece bien de cara a los compañeros, es un menosprecio. Parece que quieren que nos saquemos los ojos unos a otros y nos tengamos miedo en lugar de ayudarnos y progresar juntos.

    En fin, como dicen los demás creo que tiene que haber un equilibrio y ser realistas, por supuesto. Lo de que el trabajo está muy mal pasa en todos sitios y enchufismo e injusticias siempre habrá pero hay que seguir porque ¡el que la sigue la consigue!

    • Hola, Carolina:

      Madre mía, ¡sí que has tenido mala suerte con la gente con la que te has topado! Y encima profesores. 🙁 Aunque es bueno escuchar a los mayores y a los expertos, uno también tiene que tener su criterio, especialmente porque nadie tiene la bola de cristal. Yo siempre he escuchado que el chino es el idioma del futuro y bueno, tampoco creo que todos los que hayan estudiado chino estén trabajando en unos puestos increíbles (sobre todo sin mudarse de país). Si superado el problema de aprender chino, que no debe ser nada fácil, todo el mundo tuviera trabajo, entonces todo el mundo estudiaría chino. Hay que seguir aprendiendo siempre, pues lo que es válido hoy, puede que no lo sea tanto en 5 o 10 años. Lo que decía del ejemplo de los taxis y Uber por ahí arriba. Una cosa es estar en el camino correcto y otra olvidar que a veces te puedes desviar sin darte cuenta o de forma obligada por circunstancias ajenas a ti.

      Me alegro de que hayas comentado que a veces alguien se centra en ti y te dice que eres el mejor de todos. Lo cierto es que un profesor siempre sabe qué alumnos destacan más, pero comentarlo hace que los otros se desmotiven y que el “agraciado” tenga tanto subidón que hasta se lo crea. Yo mismo, cuando me llamaban de todos lados al principio gracias al blog, me sentía tentado a creérmelo, pero entonces recordaba las palabras de mis padres de que nadie es mejor que nadie por mucho que sepa o haga. Hay que tener siempre los pies en la tierra y no creerse mejor que nadie, incluso aunque te lo estén diciendo otros que incluso admiras. Nada como ser humilde para alcanzar el éxito sin que te des cuenta.

      Gracias de nuevo por compartir tu experiencia, me ha servido hasta a mí. 🙂

      Un saludo,

      Pablo

  16. Estoy siguiendo los comentarios y el tema está cada véz más interesante. En el caso de Carolina Rodríguez, los profesores le pintaron un mundo color rosa. Lo ideal sería encontrar la justa medida: motivar, teniendo en cuenta las dificultades, manteniendo los pies en la tierra.

    A mí también me pasó algo curioso durante la carrera. En una clase de Teoría Literaria, el profesor hablaba del Romatismo y yo le pregunté sobre la relación del movimiento literario con la Revolución Francesa, a lo que el respondió: “Acabas de matar a la literatura” (como si esta o formara parte de un contexto histórico) y sugerió que debería buscarme un curso de Historia. O sea que en este caso el alumno fue acusado de “matar” a la asignatura! Muy trágico!

  17. Camille Beaupin dice:

    “Por tanto, no sé qué demonios se le pasa a un profesor para decirles a sus alumnos de Traducción e Interpretación (o la carrera que sea) que tienen un futuro muy negro, que no van a cobrar una mierda o que no van a llegar a ningún lado.” > Creo que es bueno, al contrario, hablar de las dificultades. Quizá no en estos términos pero la realidad no me parece tan distinta a la que describe el profesor. Después de estudiar 5 años, los alumnos, si encuentran un trabajo como traductor en una agencia de traducción ganarán una miseria. ¿En comparación, cuánto gana un ingeniero junior (que no ha estudiado más)? En la empresa donde trabajaba, los ingenieros se ganaban dos veces mi sueldo de traductora….. Y querer trabajar como freelance requiere tiempo también, hasta tener suficientes clientes para poder vivir (varios años, creo….). Son muchos sacrificios. En cuanto a las tarifas, es cierto que hay mucha presión y el español no es un idioma muy valorado en el mercado (en todo caso, pude comprobar que me pagaban más para realizar traducciones del inglés al francés que del español al francés).
    Aparte de eso, hay que tener en cuenta el hecho de que si hay traductores que enseñan traducción no es sólo por gusto. Entre estos profesores se encuentran personas que no ganan suficiente como traductores para poder dedicarse únicamente a esa actividad, lo que seguramente genera amargura y ese tipo de comentarios.
    Un saludo a todos!

    • Hola, Camille:

      Como decíamos al principio de los comentarios, estoy de acuerdo en que hay que hay ser realista y decir a los alumnos que no todo va a ser tan fácil, especialmente al principio. Supongo que la clave está en el tono. Yo digo a mis alumnos que por supuesto que van a encontrar tarifas de 0,04 € y que evidentemente cada uno tiene que valorar si le interesa o no, pues yo no me voy a meter en lo que hace cada uno. Sin embargo, también les digo que hay mucho mundo y que incluso yo, cuando no tenía tanta experiencia, he conseguido buenos proyectos a buen precio simplemente porque había salido al extranjero a buscar clientes. De todos modos, no todo es el precio, porque justo hace un par de días comenté que el argumento de “quien paga 4 céntimos no busca calidad” puede ser peligroso, porque sinceramente hoy en día hay gente que trabaja por 4 céntimos que puede ofrecer una traducción mucho mejor que alguien que trabaja por 8 céntimos. Además, si eres muy rápido por ser tu especialidad, lo mismo te es hasta muy rentable. Al principio, con 22 años, tampoco buscas trabajar lo menos posible, sino ahorrar al máximo y adquirir mucha experiencia.

      Muy acertado tu último comentario: en efecto, muchas veces lo que se comentan son las frustraciones del propio profesor.

      ¡Gracias por tu comentario! 🙂

      Pablo

  18. Una de las cosas más importantes cuando emprendes cualquier aventura, sea empresarial, laboral o lo que sea, es la ilusión, por eso, no creo que sea buena idea que cuando estás empezando tu aventura te la intenten quitar.

    Otra de las cosas más importantes es controlar las expectativas, para no cometer barbaridades. Si sales de la carrera creyendo que vas a poder cobrar, sin más, 15 céntimos por palabra a una agencia en España, algo ha fallado en esa primera etapa de tu aprendizaje.

    Tengo un padre y una madre: la una me mostró que había que ilusionarse, el otro que había que ser precavido (bueno, lo intentó, es algo que siempre me ha costado más). Creo que encontrar el equilibrio entre estas dos posiciones es bastante complejo y, sin duda, es algo con lo que cualquier maestro o profesor también lucha (en la entrada y comentarios vemos unos cuantos ejemplos de ello).

    De todas formas, siempre he pensado que uno de los problemas que tienen las carreras universitarias (y en general, la docencia) es que los profesores que las imparten no saben venderse (de hecho, hay unos cuantos que están ahí por eso mismo).

    Quizás debería existir una asignatura que enseñase eso a todo el mundo, sin importar si son traductores, científicos, abogados, fontaneros o lo que sea. ¿Cómo puedes generar valor para otros? o dicho de otra manera, ¿cómo puedes satisfacer sus necesidades?, y ¿cómo puedes encontrar esa gente que más se va a poder beneficiar de lo que ofreces?

    Un saludo,
    Adrián

    PD. Pablo, una pregunta técnica, ¿qué “slide in” usas? (el de la publicidad del pack exclusivo AMQT).

    • ¡Hola, Adrián!

      Efectivamente: aunque luego tu proyecto fracase, desde luego uno de los ingredientes más importantes es la pasión que tienes por sacarlo todo adelante. Que luego cada uno se enfrente a la realidad, pero que al menos lo intente. Como bien dices, la clave está en el equilibrio.

      En algunos programas ya se incluye una asignatura de salidas laborales según me han comentado, pero ya no sé lo efectivo que será y quién impartirá esa asignatura. En ese sentido, por suerte la gente hoy en día dispone de muchos blogs y artículos para al menos saber lo que hay. 🙂

      Sobre la pregunta técnica, utilizo el plugin Scroll Triggered Boxes para WordPress. 🙂

      Un saludo y gracias por comentar,

      Pablo

      • Sí, sin duda es una suerte que haya tanto blog e información por ahí 🙂
        Le echaré un vistazo al plugin, tiene buena pinta, gracias,
        Adrián

  19. Pues yo pensaba que era al revés… A mí me mandaron un correo muy hiriente y acusador hace unos meses para decirme que les había conducido al camino equivocado de miseria y pobreza y pienso que es que no se han leído bien el blog ni se han enterado de nada.
    He escrito entradas para desanimar y de paso contar unas cuantas cosas que son verdad.
    Lo del enchufismo: discrepo.
    Lo mejor es trabajar porque como hay tanta podredumbre la gente que trabaja destaca siempre.
    Unos crían la fama y otros cardan la lana :)))

    • Hola, Leon:

      Bueno, siempre habrá de todo. Depende de cada persona, porque según tu mentalidad, puedes rendirte fácil o conseguir lo que te propones. De todos modos, como decía, al principio creo que tampoco hace falta “forrarse”, sino enriquecerse a nivel de experiencia y motivación. Si sigues el camino, todo lo demás vendrá solo.

      Pablo

    • Creo que la gente debería empezar a responsabilizarse de sus decisiones, en lugar de escurrir el bulto y culpar a otros.

  20. Hola Pablo:

    Hace rato que no miro blogs y demás de traducción, pero hoy me he encontrado con este artículo tuyo y solo quería decirte que me ha encantado, que, como siempre, eres un gran profesional, pero sobre todo una gran persona.

    Tu optimismo y empuje son ejemplares y está muy bien que hayas escrito un artículo para animar, en lugar de desanimar a los traductores. Eres la prueba viviente de que todo depende de la actitud que tengamos en la vida.

    Por supuesto que con los años a veces hay momentos en que uno se siente “quemado” tras haber entregado varios milones de palabras, pero al final, si hay vocación de verdad, se superan estos baches porque en realidad nos encantan las palabras. 🙂

    Hace poco vi una entrevista de un famoso actor ya mayor y comentaba que nunca había querido que ninguno de sus hijos se dedicara a la actuación porque era una profesión en la que solo sobrevivían los más fuertes. Y pensé, en realidad todas las profesiones son iguales. Hay que tener fortaleza para sobrevivir en cualquier trabajo, pero obviamente esa fortaleza depende de la vocación (y la fascinación) que se tenga por ese trabajo.

    Hasta el próximo post.

    Ivette 🙂

    • ¡Hola, Ivette!

      Me alegro de verte por aquí, ¡cuánto tiempo! 🙂

      Muchas gracias por tus palabras, me alegro de que te haya gustado el artículo. 🙂 Como bien dices, es cierto que la profesión de traductor es dura muchas veces, pero ¿cuál no lo es? Buena anécdota la que comentas. 🙂

      Bueno, ¡espero que todo te vaya genial!

      Un saludo,

      Pablo

  21. En mi época de estudiante, mis profesores realmente no nos hablaban de lo mal o bien que nos podía ir en esta carrera. En lo único que se centraban era en que aprendiéramos y por eso eran muy exigentes. A más de uno algún profesor les aconsejó dejar la carrera, pero no fue por maldad sino todo lo contrario, les estaba haciendo un favor ya que realmente no tenían futuro. Realmente no estoy de acuerdo con que los profesores desmotiven a sus alumnos por frustaciones personales, pero tampoco apruebo que estos dejen pasar a sus alumnos sin indicarles si tienen futuro o no en una carrera, es decir si tienen talento o no para dedicarse a una carrera.

    • Hola, Cary:

      Realmente, eso es lo que debería importar. Si se dan pistas o consejos sobre el futuro laboral, bienvenidos serán, pero para decir que todo está mal, mejor que no digan nada. Incluso si un profesor ve que alguien no da la talla, se puede decir de otras maneras, o al menos eso creo.

      Gracias por tu comentario. 🙂

      Pablo

  22. Hola, Pablo,

    Creo que peor que eso son los profesores que te dicen: “no se consigue trabajo de eso, nadie te contrata, nunca podrás vivir de la traducción”, y que, para rematar, solo los ves dando clases, sin saber si realmente esa persona traduce en la vida real o no. Al menos, en Venezuela, hay muchos profesores así. De hecho, tú llegas al último año de la Licenciatura bastante desanimado, pues sientes que has perdido el tiempo estudiando una carrera que “no tiene salidas laborales”.

    Al final, todo depende de cómo te busques las papas y de qué tan movido seas o no.

    Saludos

    • ¡Hola, Juan Pablo!

      En efecto, así es. No entiendo que alguien pueda dar clase sobre algo de lo que no hay futuro. Realmente, eso significaría que su asignatura es innecesaria, ¿no? En fin, como tú dices, al final es uno mismo el que se tiene que buscar la vida.

      Un saludo,

      Pablo

  23. Hola Pablo,

    Otra entrada genial, que me recuerda los años de carrera.

    Yo estudié en Granada y por lo general me entusiasmaron los estudios y todo lo que aprendí, pero tengo que decir que es verdad. Escuché tantas veces a varios profesores decir que la traducción es algo vocacional, que no pensáramos que nos podríamos dedicar a ello, y menos a tiempo completo, que con el intrusismo profesional la llevábamos clara… Que al final terminé de bajón y pensé que era mejor buscar otro trabajo. Estoy hablando de la mayoría de los profesores, durante todos los años de carrera. Otros fueron estupendos, y me impulsaron a seguir ilusionada.

    Me ha llevado años y mudarme al extranjero para establecerme modestamente a tiempo parcial como traductora jurídica y comercial. Me encanta. Por fin estoy haciendo lo que siempre quise hacer, aunque tenga que combinarlo con otras actividades para nada relacionadas.

    Y GRACIAS a ti, y a Rafa, por inspirarnos. Desde que os encontré en vuestros blogs me ha vuelto la ilusión y estoy haciendo más por seguir formándome y por expandir mi “repertorio”.

    Un abrazo!

    • ¡Hola!

      Me alegro de que te haya gustado la entrada. Yo la verdad es que no recuerdo muchas ocasiones en que me lo dijeran en Granada, pero también es verdad que no me acuerdo demasiado. xD

      Sea como sea, me alegro un montón de que hayas conseguido tu objetivo aunque hayas tardado. Quien la sigue, la consigue. Ahora, a disfrutarlo. 😉

      Un saludo,

      Pablo

  24. Marcelo dice:

    Hola a todos!!

    A mí me ocurre lo mismo que HM, el camino ha sido largo pero ha merecido la pena, ahora estoy trabajando como traductor en http://www.bigtranslation.com junto con otros trabajos que me van entrando a traves de otras plataformas y te das cuenta que todo esfuerzo tiene recompensa. Me alegro tanto de ser traductor!!

    Gracias Pablo por recordar los orígenes y las piedras del camino ya que echas la vista atrás y aún reconforta más saber que has conseguido el objetivo 😉

    Saludos,
    Marcelo

  25. ¡Muy buena entrada! La verdad yo sigo preocupada por lo que me depara el destino, aún soy estudiante en Traducción e Interpretación, pero la verdad mis sueños siempre han sido llegar a traducir videojuegos o películas animadas que tanto me gustan desde pequeña hasta ahora.

    Siempre me han dicho que lo que más deja son las cosas legales, así que eso también está dentro de mis planes, porque sé que a veces debes tomar lo que se te ofrece para, poco a poco, llegar a donde tú quieres.
    Por ahora, aparte del inglés que ya sé (¡aunque me falta pulir más!), estoy aprendiendo japonés. Realmente veo un progreso muy grande (claro, me parece que al inicio todo luce como un gran progreso), espero siga de esa manera. ¿Te imaginas lo emocionante que sería poder traducir cosas que me gusten desde un idioma que me gusta y que no cualquiera llega a dominar? Pero para llegar a eso no queda más que ponerle empeño. Muchas gracias por tus palabras de aliento incluidas en esta entrada, seguro ayudarán a muchos.

    • ¡Muchas gracias por tu comentario, Eilyn! 🙂

      Es normal que estés preocupada por tu futuro siendo estudiante: ¡todos lo hemos hecho en algún momento! Y no solo como estudiantes, sino incluso trabajando…

      Como consejo, creo que hay abrir la mente a cualquier posibilidad y tener siempre un plan B e incluso C. Es decir, aunque te interese traducir videojuegos, es bueno contar con otras cosas para así tener más posibilidades. Yo ahora mismo hago de todo un poco. 🙂

      Me imagino perfectamente lo que dices de traducir alguno que te guste en un idioma y que no cualquiera llega a dominar. Lo he vivido varias veces por suerte en mi vida y tienes toda la razón en que es una sensación increíble. Ya verás como tarde o temprano tú también la sientes. 😉

      Un saludo y ánimo en todo,

      Pablo

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