Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

Cuando lo que se traduce es un segmento y no un texto

SegmentoA raíz la página de Anthony Pym, profesor de traducción de la Universidad Rovira i Virgili, he llegado a un reciente e interesante escrito suyo titulado Professional corpora”: Teaching strategies for work with online documentation, translation memories, and content management. Si bien Pym se centra en la formación de los estudiantes de Traducción e Interpretación, señala varios aspectos de los que me he dado cuenta a lo largo de estos meses como traductor profesional.

En primer lugar, se destaca que los traductores no siempre disponen del texto original en su formato final. Afortunadamente no se suele dar esta práctica, pero no es la primera vez que nos envían un archivo de recursos de un programa para localizarlo sin poseer absolutamente ningún contexto que sirva de referencia. Por tanto, es de esperar que el traductor esté lo suficientemente familiarizado con software para que pueda identificar si está traduciendo menús, mensajes de la barra de estado o botones. Una vez finalizada la traducción, se espera que la traducción pase por una fase de pruebas para identificar los fallos motivados por la falta de contexto. Pero atención: pocas veces podremos ver el producto final con nuestra traducción para corregirla, algo que para mí es de vital importancia porque solo así se detectan todos los posibles fallos e incoherencias que no hayamos encontrado al no trabajar con un texto con su formato final.

En segundo lugar, poco a poco se está extendiendo el uso de programas de traducción asistida por ordenador (TAO) como SDLX e Idiom Desktop Workbench que, a diferencia de Trados o WordFast, no permiten trabajar sobre el formato original del documento. Esto conduce, a su vez, a traducir segmentos en vez de textos, lo que impide, quizás, ver el texto como un todo. Así pues, a cada frase le corresponde una oración equivalente y no se piensa en si habría una forma más lógica de estructurar la información. En este sentido, tengo que decir que más de una vez he reestructurado el texto traducido para conseguir una mejor recepción del mensaje con muy buenos resultados; por supuesto, eso era antes de utilizar los programas de TAO.

En tercer lugar, no siempre traducimos textos nuevos, sino que muchas veces nuestro trabajo se limita simplemente a traducir los cambios que se hayan introducido de una versión a otra de un producto. Así, por ejemplo, puede que solo traduzcamos las nuevas características de una revisión de software y poco más. Lo peor de todo es que muchas veces veremos que hay errores en segmentos ya traducidos y que no deberemos corregir porque a) así nos lo exige el cliente; y b) encima no nos pagan. Ahora bien, no estaría de más sugerir los cambios al cliente si no conlleva demasiado esfuerzo.

Por todo, y tal y como bien apunta Pym, sería recomendable que en alguna fase de la formación del traductor se le instruyera a traducir solo algunas partes de un texto sin más contexto que el que hay. Evidentemente, lo ideal sería utilizar un programa de TAO y una memoria de traducción con ciertos segmentos ya traducidos para que todo fuera más real; de hecho, bastaría usar un encargo real que haya realizado el profesor y quitar la traducción de algunos segmentos.

Desde luego, los problemas a los que se enfrenta un traductor técnico o localizador van en aumento con el paso de los días, lo que, todo hay que decirlo, le da vidilla a nuestro trabajo.

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Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
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11 comentarios

  1. Supongo que en el área de localización esta práctica será más común, pero aún así, no redunda en que se produzca un texto de calidad al final de la jornada. No creo que se pueda achacar a posteriori a un traductor que la calidad de un texto no es la que debería, porque sin un contexto de referencia lo suficientemente amplio, tenemos un handicap de partida difícil de superar.

  2. erik martin jansen dice:

    Yo estoy traduciendo textos de una fábrica de motos, pero también haciendo proofreading de lo mismo. Es increíble, pero disculpable hasta cierto punto, los errores de concepto que pillo. Y lo bien que viene ser motero uno mismo, pues me pasan Frequent segments…. O sea, trozos y retales, que sólo con la máxima intuición y experiencia se entienden bien. Y a veces, ni eso, y será finalmente, no el LSP, sino el concesionario local y/o cliente final el que descubra ciertas rarezas estilísticas o incoherencias…

    • Hola, Erik:

      Efectivamente, ese es un gran problema, ya que parece que es una forma de “industrializar” la traducción, porque se prima más el beneficio de lo que uno se ahorra que la verdadera calidad final… ¡Qué ganas tienen de hacernos la vida más difícil! 🙂

      Saluditos,

      Pablo

  3. Maialen dice:

    Hola! K tl? Na, solo comentar que en Soria, si que hacemos prácticas de este tipo, la verdad que la asignatura “Informática aplicada a la Traducción” es una de las más completas de la carrera. En tan solo un trimestre se nos informa y hacemos prácticas con casi todas las herramientas TAO.

  4. Exactamente. No había leído nunca este artículo pero me parece muy interesante. Yo por eso echo de menos la versión anterior de Trados, ya que al trabajar en Word era posible hacer modificaciones del original o pequeñas “trampillas”. Por ejemplo, cerrar el segmento, editar el original para unir dos o tres oraciones quitando los puntos y luego reabrirlo para traducir todo junto. Otra posibilidad (aunque desde mi punto de vista menos recomendable) es abrir cada segmento por separado y dejarlo abierto para finalmente unirlo, que es lo que podemos hacer con el Trados nuevo, por ejemplo. Sin embargo, no me fío porque puede dar lugar a problemas de párrafo, como que quede separado o puede evitar que pensemos en formas mejores de expresar lo que queremos decir. Igualmente el problema principal no es la herramienta TAO sino como bien decías antes la “industrialización” de la traducción, ya que si se cumplen las condiciones idóneas para traducir (sobre todo, que se dé un buen margen de tiempo), una vez limpiado el segmento es posible hacer una revisión a fondo y aplicar cambios. Aunque no queden en la memoria de traducción, es un paso necesario para asegurar la calidad del producto traducido. Como traductor jurado quizás también tengo otra problemática, y es que algunas veces no traduzco solo lo que dice el documento original sino también marcas del papel (presencia de sellos, notas entre corchetes), aunque yo en estos casos suelo solucionarlo haciendo una marca de color e integrando esto al final si es que son muy largos (y si son notas o sellos o marcas breves, lo dejo, ya que aunque aparezca en otra traducción en el futuro, no hay excusa para no revisar una coincidencia al 100%).

    • ¡Hola!

      El problema es cuando las agencias se quejan de que tu idioma no tiene 100 % cuando el resto sí, y… ¿a qué se debe? A haber utilizado la función de unir segmentos. Por tanto, yo lo que hago es traducir segmentos tal cual, pero a veces los dejo inconclusos teniendo en cuenta que lo importante es lo que se genera al final. Es pura matemática: si un segmento dice “Voy a por” y el siguiente “todas”, va a haber 100 % luego (aunque si es muy corto puede que haya que cambiarlo si tenemos la autopropagación activada), y lo importante es que el archivo final tendrá “Voy a por todas”.

      Un saludo,

      Pablo

  5. Muy cierto Pablo: Además de que estos fragmentos sin contexto en archivos de recursos no estructurados ponen de la cabeza, conllevan el riesgo de que la calidad sea mala. Si en las interfaces gráficas resulta un problema, ni que decir cuando toca traducir ayudas sobre líneas de comandos, porque si no hay marcas adecuadas, hay que tener mucho cuidado de traducir sólo lo que hay que traducir, por cuanto puede ser peor el resultado al traducirlo que si algo se deja sin traducir, ya que sencillamente el programa no aceptará el o los parámetros introducidos.

    En un blog que comencé hace poco, escribí una entrada justamente sobre traducciones que confunden, de las cuales en varias es muy probable que haya ocurrido lo que comentas en este artículo y, por ende, no en todos los casos las deficiencias son imputables a los traductores:

    http://linguormatizados.blogspot.com/2014/11/traducciones-que-confunden.html

    ¡Un saludo y sigue iluminándonos!

    • ¡Hola, Fernando!

      Lo primero de todo, gracias por compartir tu blog, no lo conocía y la verdad es que me han encantado tus primeras entradas. ¡Sigue así! Ya me he suscrito por RSS y acabo de compartirlo en mis redes sociales, espero que te empiece a seguir mucha más gente. 😀

      El ejemplo que comentas de las líneas de comandos es muy bueno. Es algo con lo que me suelo encontrar y siempre acabo preguntando porque nunca dan instrucciones claras sobre qué hacer. Ahí me ando con mucho cuidado y, ante la duda, lo dejo como está en el original a falta de la confirmación del cliente.

      Enhorabuena por tu blog y lo dicho, ¡te sigo la pista! 😉

      Un saludo,

      Pablo

      • ¡Hola Pablo!

        Me alegra que te haya gustado mi blog, y te agradezco el haberlo compartido en tus redes sociales.
        En lo que respecta a las líneas de comandos sí, francamente en caso de duda lo mejor que puedes hacer, aunque luego haya quien se dé el lujo de vilipendiar a los traductores por no darse cuenta de que un Filename indicaba un marcador de posición para un nombre de archivo cuyo ejemplo, si se hubieran tenido indicaciones claras, se podría haber traducido como Nombre_de_archivo.

        ¡Enhorabuena, nuevamente, por iluminarlos tan apasionadamente!

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  1. […] y eso si hablamos de «traducir un texto», porque no olvidemos que muchas veces lo que se traduce son segmentos y no textos en […]

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