Tras la primera parte, que explicaba cómo surgió la idea del proyecto y se quedaba justo cuando Geekia se ponía manos al a obra, toca desvelar el verdadero meollo de la cuestión.
La identidad corporativa
Los días transcurrían con normalidad y con mucho trabajo, y de vez en cuando Geekia se ponía en contacto conmigo para preguntarme algunas cosillas de la profesión del traductor o si tenía alguna preferencia especial para los colores de la identidad corporativa, ya que se trataba de un proyecto muy personal. Yo dije que en realidad no tenía ninguna preferencia, ya que prefería darles libertad. Tictac, tictac… El tiempo pasaba hasta que se acercaba la fecha de la presentación de la identidad corporativa cuando, tachán, tachán, me llega un correo de Geekia con la propuesta. Mientras se descargaba el PDF con la presentación y demás, me empezaron a temblar las manos, porque había puesto muchas esperanzas en ellos y, al no conocer mucho este tipo de trabajo, no sabía qué esperar. Sin embargo, el resultado me pareció UNA PASADA, estaba todo muy cuidado y te explicaban paso por paso cómo había sido el proceso de creación de identidad corporativa. Para muestra, un botón:
Y os estoy hablando de una presentación de 24 diapositivas.
Para que veáis el buen rollo que tenía toda la justificación y que estaba todo muy medido, fijaos en esta diapositiva (la anterior hablaba del posible cliente):
Una pasada, vamos.
En ese momento fue cuando pedí la opinión de todo tipo de personas, como mi familia, Merche, Juan Pablo Ordóñez, Juan Luis, Elizabeth Sánchez, Carla, Ana Rubio, etc. (tenéis los créditos completos en la entrada de la presentación de la web).
Las tarjetas de visita
Las tarjetas de visita en un principio iban a ser así:
Sin embargo, precisamente gracias al feedback que recibí, estuve hablando con Geekia sobre cambiar el troquelado para que los bordes no quedaran en pico, ya que así la tarjeta “sufriría”. Además, para darle un poco más de variedad y frescura, creímos conveniente que la parte delantera fuera blanca, y además se le añadieron las típicas líneas de monitores antiguos. Como veis, esto no deja de ser como una traducción: lo ideal es trabajar con un revisor que te dé feedback para que el texto sea lo más pulido posible. Así pues, el resultado fue final fue el siguiente (no es la mejor foto, pero es lo que tenía a mano):
Así hay variedad donde elegir (la gente escoge sobre todo a Mario, pero hay quien ha cogido a Samus e incluso al hiperconocido juego del Snake). La calidad de la tarjeta es más que excelente: no en vano Geekia trabaja con una imprenta de las buenas no, lo siguiente.
Aprovecho para recomendaros que le echéis un vistazo al recopilatorio de tarjetas de traductores que ha hecho Merche.
La web
La página web no tiene mucho misterio que contar porque ya se puede ver por sí misma, pero para que veáis cómo era la explicación de la propuesta inicial y que cambió algún texto, os pongo la siguiente imagen:
Para los textos lo que hicimos fue lo siguiente: yo redactaba un esquema de los principales retos y soluciones sobre cada proyecto y luego ya Geekia se encargaba de escribirlos para que parecieran más atractivos. Ese es otro aspecto vital de Geekia, que también hacía copywriting (José Luis Uclés).
Por supuesto, les dimos varias vueltas antes de considerar definitivos los textos, pero es normal sabiendo que era básicamente lo que iba a vender.
Un detalle que está implementado en la web pero no que no he puesto al final (espero conseguirlo pronto, ya que implica a terceros) es que cada proyecto debería tener al final una cita de un cliente. Aquí os muestro el planteamiento inicial: recuerdo perfectamente que me entró la risa floja mientras hablaba con Geekia por Skype, porque de verdad que me pareció buenísimo. xD Decidimos no ponerlo porque le restaba seriedad, pero no sé qué os parecerá. xD Ya solo faltaba que Javier Matíes se pudiera manos a la obra con Drupal (que es el CMS en el que está basado la web) y Manolo Ruiz siguiera haciendo su estupendo trabajo hasta ahora diseñando.
La traducción
Estaríamos buenos si no comentara nada sobre la traducción.
La verdad es que fue una pasada: conocía a Laura Fernández Farhall de varios #tratuimad (para que no se diga del networking) y sabía que encajaría perfectamente con el proyecto. El trabajo fue muy fluido con ella y siempre lo entregó todo incluso antes de tiempo (recuerdo especialmente que, a pesar de tener que irse de viaje, hizo todo lo posible para traducir cuanto antes el guión del vídeo para que se pudiera empezar a locutar). Tengo que confesar que me encantó el vocabulario utilizado, se nota que Laura está bien versada en el marketing. Además, detectó algunas pequeñas erratas en el texto en español, así que dio un valor añadido. Por supuesto, hubo una segunda ronda de revisión cuando ya estaba todo implementado en la web: yo soy el primero que le pide esto a los clientes, así que no iba a ser menos con mi propia web. Evidentemente, todo este tiempo de revisión en la propia web era remunerado.
Y… ¡el vídeo!
¡Llegamos a la recta final de la entrada! La producción del vídeo se fue haciendo en paralelo al sitio web. Desde Geekia me dijeron haber desechado varios guiones hasta llegar al bueno de verdad. Para que veáis cómo se gestó todo, por un lado había un storyboard:
¿Os imaginabais que esta fuera la primera “versión” del vídeo?
¡Ya os digo que hay muuuuucho trabajo detrás! De hecho, y para que veáis lo realmente puñetero que puedo ser, os paso el feedback que hice en la primera página para pulirlo todo al máximo (tranquilos, que en el resto de hojas del guión no fue tan plasta, je, je, je):
Luego evidentemente Geekia utilizó todo este feedback para pulir al máximo el guión. Una vez estaba todo listo, fue el turno de Vmedia (Víctor Miralles) para animar el vídeo con los elementos diseñados por Manolo Ruiz y mostrar el progreso de todo. Aunque esta parte fue fundamental, creo que es mejor no mostrar cómo iba quedando el vídeo, ya que hubo todo tipo de cambios (por ejemplo, no hubo efectos de sonido hasta el final —el Shoryuken de Ryu me encantó xD—) ni tampoco estaba la entradilla de Localization Quest)… Así que mejor os dejo con el vídeo final.
Y bueno, más o menos, ¡eso fue todo! ¿Qué os parecido el resumen de un largo proceso que duró 5 meses?

Es de sobra conocido que una de las mejores maneras de aumentar tu productividad al traducir es usar los atajos de teclado (





El otro día descubrí un 


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