Algo más que traducir

Blog sobre traducción profesional y toda su vertiente tecnológica

Archivos para 'Recursos para traductores' Categoría


Diccionarios monolingües para traducir al español

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 30/10/2008

Esta entrada es obra de Elizabeth Sánchez León, traductora audiovisual inglés-español dedicada principalmente a la localización de videojuegos en la actualidad. A algunos ya os sonará, pues suele comentar bastantes artículos de este blog. Mi más sincera gratitud por su colaboración en un tema tan interesante como lo es el uso de diccionarios monolingües. Como comprobaréis, es una experta en el tema :)

En repetidas ocasiones, los traductores le dan demasiada importancia a los diccionarios y obras de consulta bilingües y olvidan que los diccionarios monolingües también son herramientas muy útiles a la hora de traducir y redactar en español.

En español, el diccionario monolingüe por excelencia es el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Esta obra se editó por primera vez en 1780, y desde entonces ha venido recopilando todos los términos que, a juicio de los integrantes de la Real Academia Española (RAE), merecen ser incluídos en él. El principal criterio para incluir un término es su uso, si bien el diccionario también incluye numerosos arcaísmos y palabras caídas en desuso. También recopila las acepciones utilizadas en los países cuyas Academias de la Lengua pertenecen a la Asociación de Academias de la Lengua Española.

La misma RAE edita otra obra de referencia conocida como el Diccionario panhispánico de dudas (DPD). Al igual que la anterior, también puede consultarse en línea y es una obra en la que «se da respuesta, desde el punto de vista de la norma culta actual, a las dudas lingüísticas más habituales (ortográficas, léxicas y gramaticales) que plantea el uso del español». Son muy recomendables los artículos sobre el uso de las mayúsculas, las comas y las comillas.

De la mano de Ignacio Bosque, miembro también de la RAE, el diccionario combinatorio REDES nos permite saber cómo se combinan las palabras entre sí. Es un pequeño tesoro desconocido por muchos. En muchas ocasiones, los traductores dudamos sobre si un término es más preciso que otro en un determinado texto o bien no conocemos qué término es el más preciso y recurrimos a hiperónimos, lo que hace que la redacción sea más pobre léxicamente hablando. Esta obra nos permite solucionar estos problemas en gran medida, ya que en cada entrada aparecen esos términos con los que se combinan las palabras con mayor frecuencia.

Veámoslo con un ejemplo. Supongamos que debemos traducir la frase The speaker gave us his opinion about the matter. Se trata de una frase bastante sencilla que no tiene ninguna dificultad aparentemente. Una primera traducción a la vista ofrecería, quizá, la siguiente versión en español: «El ponente nos dio su opinión acerca del asunto». Si consultamos la palabra «opinión» en el REDES, podemos averiguar que las opiniones pueden «comentarse», «compartirse», «dejarse caer», «emitirse», «esgrimirse», «explicarse», «manifestarse», «transmitirse», entre otras posibilidades. Por lo tanto, podemos mejorar nuestra primera traducción a la vista y añadirle otros matices según el contexto.

Otro de los momentos en los que un traductor puede tener dudas al redactar un texto se produce cuando no sabe la preposición que rige un determinado verbo. El DRAE incluye algunas construcciones, pero no siempre nos saca del apuro. Para ello, además de consultar corpus, existe el Diccionario de uso de las preposiciones españolas, editado por Espasa, que recopila en gran medida todas las preposiciones con las que se construyen más de 4.500 voces y ejemplos de uso. Para los que traducimos del inglés, esta obra es muy útil para evitar transferir literalmente las preposiciones del inglés al español.

Por otro lado, ¿quién no ha tardado más de la cuenta en traducir una frase porque la traducción de alguno de los términos la tenía «en la punta de la lengua»? Aunque no lo parezca, hay diccionarios que nos ayudan a encontrar el significante a partir del significado: son los llamados diccionarios onomasiológicos. Solo conozco dos en español: el Diccionario ideológico de Julio Casares y el Diccionario ideológico de la lengua española de la editorial Vox. De momento solo dispongo del de Casares, así que comentaré brevemente cómo se utiliza.

El diccionario está dividido en tres partes: en la primera se expone el plan de la obra en forma de esquema; en la segunda se clasifican las palabras siguiendo determinados criterios y dentro de cada palabra se incluyen otras que están relacionadas con ella; y en la tercera se incluyen los significados de todas las palabras incluidas en la segunda parte.

Sigamos con un ejemplo real. Hace poco, tuve que traducir una lista de ataques para un videojuego, y entre ellos había uno llamado fire attack. «Ataque de fuego» no es una mala traducción, pero me entró la curiosidad y quise saber si en español existe algún adjetivo que se refiera a «fuego» y que pudiese aplicarse a este contexto. Así pues, busqué «fuego» en la segunda parte del Casares y me remitió a «combustión». En uno de los grupos de palabras relacionados con esta entrada aparecen los términos «ígneo», «pírico», «ignito» y «vulcanio». Al buscar en la tercera parte el significado de estos términos, aparece lo siguiente:

ígeno, a. adj. De fuego o que contiene alguna de sus cualidades.[...];

pírico, ca. adj. Perteneciente o relativo al fuego, y especialmente a los fuegos artificiales;

ignito, a. adj. Que tiene fuego o está encendido;

vulcanio, a. adj. Perteneciente a Vulcano, o al fuego.

Con lo que mi duda quedó resuelta.

Personalmente, una de las principales dificultades con las que me he topado a lo largo de mi carrera es la cuestión de las frases hechas y las locuciones. Como traductora audiovisual, muchas veces debo redactar textos que expresen emociones o transmitan sentimientos. Otras veces es necesario añadir expresiones idiomáticas para provocar distintos efectos en el lector. Así, una frase como we should go back to the nest, que se puede traducir sin problemas literalmente como «deberíamos regresar al nido», puede convertirse en «cada mochuelo a su olivo» si alguien no padece del síndrome de «en la punta de la lengua» o si cuenta con el Diccionario temático de frases hechas de Susana Rodríguez Vida o con el Diccionario fraseológico documentado del español actual de Manuel Seco, Olimpia Andrés y Gabino Ramos. La principal ventaja del primero sobre el segundo es la posibilidad de contar con una versión electrónica del diccionario, además de estar ordenado por temas, algo muy útil para cuando tenemos la locución «en la punta de la lengua».

Publicado en Recursos para traductores | Etiquetado: | 7 Comentarios »

Corpus, revistas científicas y búsquedas fiables en Internet

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 23/10/2008

Todos sabemos la gran utilidad de Google para realizar búsquedas y confirmar si una expresión existe o decantarnos entre dos alternativas según se frecuencia de uso. En este caso, lo que hacemos simplemente es utilizar Google como corpus lingüistico, es decir, buscamos dentro de un conjunto de textos que reflejan el uso de la lengua.

Ahora bien, ¿es realmente Google un corpus fiable? Sí y no. Si realizamos una búsqueda de neologismos o palabras muy técnicas, es probable que tardemos una eternidad en encontrar algo si utilizamos recursos fiables y que pensemos que hemos errado en nuestra traducción. En tales casos, creo que lo mejor es utilizar Google siempre con precaución y comprobar la fiabilidad de los resultados que nos arroje.

¿En qué corpus debemos hacer nuestras búsquedas, pues, para cerciorarnos de expresiones o términos? Una vez más, depende de la situación. Por ejemplo, si tenemos duda de una colocación del lenguaje general, libre de neologismos y palabras excesivamente técnicas, nuestra mejor arma en español será el Corpus de Referencia del Español Actual (CREA) de la Real Academia Española (RAE). Contiene textos de todo tipo de publicaciones hasta 1999, por lo que hay que tener cuidado si se buscan expresiones coloquiales de hoy en día. Por cierto, algo interesante del CREA es que dispone de un listado de frecuencias de las palabras más usadas en español.

En el caso de la ciencia y la técnica, lamentablemente, los recursos son algo escasos. Parece que la Real Academia Española está en proceso de crear un buen corpus lingüístico científico y técnico, pero lo que importa ahora es que no disponemos de él (eso sí, lo espero como agua de mayo). Por ello, si queremos conocer rápidamente la fraseología científica y técnica, lo que recomiendo es leer artículos científicos en español que no estén traducidos. En español basta con buscar artículos en revistas científicas españolas dedicadas a un tema concreto, como podría ser la Revista Española de Cardiología. Además, en el campo de la medicina, siempre es bueno estar atento a lo que se publica en Panace@, la revista de la Asociación Internacional de Traductores y Redactores de Medicina y Ciencias Afines (TREMÉDICA). Y para rizar el rizo, si quieres buscar artículos en revistas científicas y académicas españolas de todo tipo de temática, lo mejor es probar suerte con Dialnet, el portal de difusión de la producción científica hispana.

En el caso del inglés, los recursos disponibles son notablemente más abundantes comparados con nuestro idioma. Por ejemplo, como corpus de la lengua general tenemos el Collins WordbanksOnline, y si queremos buscar en bases de datos de revistas electrónicas sobre ciencia y tecnología no hay nada como el Medical Subject Headings (MeSH) para medicina o la ingente EServer Technical Communication Library, donde es posible encontrar artículos de libre acceso de todo tipo de temáticas incluso en diferentes idiomas además del inglés.

También hay un recurso que nunca he tenido la oportunidad de probar y cuya utilidad podría ser muy valiosa dependiendo de lo que tengamos que traducir: el corpus paralelo multilingüe de JRC-Acquis. Según se desprende de la página, es un corpus paralelo en diferentes idiomas de los textos que se traducen para la Comisión Europea. Y no solo hay corpus, sino también una memoria de traducción. Tan solo hay que descargarla y usar el software que se ofrece en la página para crear una memoria de traducción en formato TMX de los idiomas con los que trabajemos.

Ahora bien, después de esta parrafada, ¿de verdad es necesario consultar tantas cosas para una traducción? Depende. Lo más probable es que no dispongamos del tiempo suficiente para hacer búsquedas tan exhaustivas o buscar en bases de datos especializadas. Es más, a pesar de lo dicho de Google, lo mejor es buscar sobre un tema en concreto en Google y luego tener criterio suficiente como para seleccionar una fuente fiable y hacer uso de ella. Lo mismo se puede decir de la Wikipedia.

Por otro lado, la teoría nos dice que deberíamos traducir textos cuya temática nos sea más o menos familiar. Por tanto, una vez dicho todo esto como “lo ideal”, me quedo con las siguientes conclusiones para la práctica:

  • Si vas a traducir un texto cuya temática desconoces, asegúrate de que tienes tiempo suficiente como para documentarte más o menos exhaustivamente antes de ponerte con la traducción y de que realmente te sea rentable esos esfuerzos extra.
  • No siempre te tienes por qué enterar del 100% de un texto altamente técnico para traducirlo. Eso sí, contrasta la terminología con fuentes fiables.
  • Si aún no lo haces, considera la idea de leer revistas científicas sobre un tema que te interese para familiarizarte con la fraseología y la terminología propia del lenguaje científico. Tampoco tienes que apasionarte por el tema tratado en un artículo, sino simplemente ser capaz de identificar estructuras comunes de este tipo de textos. Con el tiempo te darás cuenta de que la forma suele ser la misma y que el contenido solo cambia un poco.
  • Si tienes que argumentar algo con autoridad, usa antes un corpus que Google a ser posible.
  • La consulta de corpus, artículos científicos y textos paralelos es fundamental en el proceso de formación de un traductor. Es precisamente en este periodo cuando se debe hacer hincapié, no después.

Publicado en Documentación, Recursos para traductores, Revistas sobre traducción | Etiquetado: , , , | 8 Comentarios »

[Vídeo] Introducción a SDLX

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 23/05/2008

Como supongo que habréis notado, esta última semana he estado bastante liado con diversas cosas. Dado que tenía que explicar a muchos traductores el uso de la herramienta de traducción asistida SDLX para un proyecto grande, decidí que lo mejor era hacer un vídeo y subirlo a YouTube en lugar de una guía rápida. El vídeo está improvisado y no explico funciones avanzadas, además de que encima tiene el problema de que se escucha mucho el ventilador de mi portátil (sí, estoy todo el rato hablando), pero bueno, espero que le sirva a alguien o que por le menos despierte algo de curiosidad por este estupendo programa de SDL. La verdad es que dan ganas de hacer más vídeos en plan profesor, aunque parece que hacer un buen vídeo explicativo y que se vea bien tiene su secreto con el que yo no he logrado dar.

Parte 1

Parte 2

Publicado en Recursos para traductores, estudiantes, informática aplicada a la traducción | 11 Comentarios »

Babylon, un buen diccionario electrónico para uso general

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 05/05/2008

BabylonHace unas semanas se puso en contacto conmigo Ursula Ron, Directora de contenidos de la empresa de diccionarios electrónicos Babylon Ltd., para preguntarme si podía realizar un análisis de su software, ya fuera positivo o negativo. Para ello, me ofreció muy gustosamente una licencia con la que poder probar el programa, así que he aquí mis conclusiones.

Para quien no lo conozca, Babylon es un diccionario electrónico para varios idiomas. Es decir, que no se limita a tener entradas de inglés a español y viceversa y ya está, sino que ofrece muchos más. En mi caso tengo que reconocer que me basta con un diccionario inglés-español, pero para quienes trabajen con varias lenguas seguro que es un valor añadido que tener en cuenta.

La idea de Babylon es sencilla: mediante una combinación de teclas que podemos configurar (la opción predeterminada es pulsar Ctrl + botón derecho del ratón), hacemos clic en cualquier palabra en la pantalla de la que tengamos duda para que se nos muestre una cantidad enorme de información al respecto de dicho término, sobre todo si estamos conectados a Internet.

Búsqueda en Babylon

Como se puede ver en la imagen, no solo se nos muestra las entradas del diccionario inglés-español (como veis, de forma concisa; esto es bueno si no queréis marearos con las diferentes traducciones y ejemplos, pero un traductor quizás sí que busque toda esa información), sino también del Diccionario de Uso del Español VOX o de la Wikipedia. Asimismo, se nos da la opción de traducir el párrafo en que se encuentra la palabra que hemos seleccionado para verla en contexto, y bueno, lo cierto es que en este ejemplo la calidad es bastante aceptable, ya que el primer párrafo de este artículo pasa a lo siguiente en inglés:

Traducción de un texto en Babylon

Otra de las funciones interesantes de Babylon es que permite convertir unidades de todo tipo, entre ellas los valores de las diferentes monedas del mundo. Por supuesto, Babylon aprovecha la conexión a Internet para actualizar diariamente los valores de las monedas. Aunque hay aplicaciones web como ConvertWorld que incluyen estas y otras posibilidades, nunca está de más tener todo integrado en un mismo programa.

Asimismo, también es posible descargar nuevos contenidos y agregarlos a Babylon, como es el caso de la Enciclopedia Britannica, el Merriam-Webster o el Diccionario Conciso y Tesauro Inglés de Oxford. Además, si desde la propia aplicación se hace clic en añadir diccionarios, tendremos acceso a una variedad de diccionarios clasificados por temas, como medicina, ingeniería, educación, etc. No todos son inglés-español, así que hay que es recomendable echarle un vistazo a las diferentes opciones que se brindan.

Una vez vistas las diferentes características de Babylon, vamos a hacer una serie de pruebas para ver su efectividad en un contexto especializado. Si buscamos o-ring, encontramos lo siguiente:

Traducción de o-ring en Babylon

Si hacemos la misma búsqueda en el Routledge técnico, vemos que, efectivamente, Babylon nos ha dado una respuesta acertada:

Traducción de o-ring en el Routledge técnico

No obstante, y aunque las traducciones no están mal, lo cierto es que, lejos de complicarnos la vida, un o-ring puede ser, simple y llanamente, una arandela.

Pero no olvidemos que el Routledge es mucho Routledge, y si buscamos un término más complejo como wear bushing (cojinete de desgaste), el Babylon se queda atrás, ya que no proporciona información al respecto. Esto mismo pasa con términos de igual complejidad. Punto negativo para Babylon si lo quieres usar como diccionario especializado.

Por último, pero no por ello menos importante, Babylon ofrece la posibilidad de pronunciar cualquier texto en inglés. Solo basta escribir lo que se quiere pronunciar en la ventana de la aplicación y hacer clic en el icono del altavoz de la esquina superior derecha del programa.

Si tengo que dar mi opinión personal del producto, tengo que reconocer que no es apto para traductores de una sola lengua y que estén especializados. Las necesidades de un traductor especializado de una lengua como el inglés son diferentes, ya que deben poseer un buen diccionario especializado como el Routledge y no uno general. Como diccionario bilingüe prefiero el Oxford, ya que ofrece una gran cantidad de ejemplos. Sin embargo, creo que Babylon es de especial interés para aquellos que no son traductores profesionales y que trabajan constantemente con más de un idioma extranjero (no solo el inglés). Si este es tu caso, puede que los 34 $ (unos 22 €) que cuesta la licencia anual sean una buena inversión. De hecho, Babylon me fue de gran ayuda cuando traduje hace muchos años videojuegos clásicos. Por supuesto, puedes descargar una versión de prueba antes de adquirir una licencia.

Una vez, agradezco a Ursula Ron su amable ofrecimiento.

Official homepage: Dictionaries & Translation by Babylon.com

Publicado en Recursos para traductores, productividad | Etiquetado: | 4 Comentarios »

Portal lingüístico de Microsoft

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 18/04/2008

MicrosoftVía fidus interpres me he enterado de que Microsoft ha abierto al público un portal de terminología llamado Microsoft Language Portal (Portal lingüístico de Microsoft en español), y estoy seguro de que a más de uno de la va a venir de maravilla. Aquellos que han traducido alguna vez para Microsoft saben que este gigante de la informática tiene una guía de estilo con directrices sobre cómo traducir la documentación que acompaña a un software o el propio software. Algunas cosas son muy puntillosas, como ciertas palabras prohibidas que no debemos poner nunca para conseguir un texto con español neutro, pero en general la guía de estilo está muy bien elaborada y siempre he creído que sería muy útil para contribuir a la formación de un traductor novel que se embarca en la traducción de software y su documentación. El problema es que antes incluso la existencia de dicha guía era confidencial.

Pues bien, el Portal lingüístico de Microsoft ofrece la posibilidad de descargar la guía de estilo para español (y para otros idiomas, claro), así como realizar consultas terminológica en la gigantesca base de datos terminológicas de productos de Microsoft. Por supuesto, en esta base de datos no solo se pueden buscar términos informáticos, sino otros muy comunes como best practices, cuya traducción propuesta por Microsoft es “procedimientos recomendados” o “recomendaciones” según el contexto. Desde luego, un gran recurso para traductores.

Publicado en Recursos para traductores, informática aplicada a la traducción | Etiquetado: , | 1 comentario

Listas de correo para traductores

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 26/03/2008

La verdad es que no estoy muy al tanto de las listas de correo sobre traducción que hay en grupos como Yahoo! porque me resulta suficiente tener muchos blogs y foros de traducción en Google Reader, pero lo cierto es que hay algunas muy valiosas. A continuación describo brevemente las que sigo de cerca:

  • Trabajos_FTI_UGR: como se puede deducir por su nombre, se trata de un grupo mantenido por gente de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada sobre ofertas de trabajo, becas, etc. relacionadas con la traducción y los idiomas. Tiene bastante actividad y se puede encontrar de todo un poco. Si estudias en dicha facultad, espero por tu bien que estés también en nuevofti.
  • TRAG: lista de distribución para profesionales dedicados a la traducción audiovisual en la que participan, entre otros, el célebre Xosé Castro.
  • Lista de traducción de RedIRIS: sinceramente no formo parte de esta lista, pero a veces he dado con mensajes archivados buscando en Google y el contenido me parecía interesante. Tiene mucha reputación por su antigüedad.
  • itit: este grupo está relacionado con la formación del traductor y el mundo académico de la traducción, y se comentan noticias sobre congresos, conferencias, libros, etc. que pueden resultar útiles para aquellos interesados en investigar en traducción o interpretación. Si os interesa el tema, también es muy recomendable seguir de cerca el Translation Studies Forum.

En JSanchoD también podéis encontrar un buen número de listas de correo para traductores clasificadas por idiomas. Por supuesto, lo mejor es buscar en los grupos de Yahoo! los temas que más te interesen de la profesión; por ejemplo, también estoy suscrito a las listas de Idiom WorldServer y WorldServer Desktop Workbench.

Publicado en Recursos para traductores, estudiantes | Etiquetado: , , | 6 Comentarios »

Marcadores sociales y traducción

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 27/10/2007

deliciousA estas alturas, seguramente la mayoría de los internautas que dedican varias horas al día a leer blogs conocen la existencia de los marcadores sociales y, en concreto, de del.icio.us, el marcador social que goza de más popularidad y cuya próxima versión se encuentra en fase de desarrollo.

Para aquellos a los que todo esto le suene a chino, digamos que los marcadores sociales nos permiten administrar nuestros marcadores (conocidos también como «favoritos») desde Internet, lo que implica que podamos acceder a ellos desde cualquier ordenador conectado a la Red. Ahora bien, esta no es su única ventaja, ya que, además, podemos etiquetar, organizar y compartir colectivamente todos nuestros recursos.

La idea de del.icio.us es sencilla: una vez se dispone de una cuenta (el registro es muy fácil y gratuito), se instalan unos botones en nuestro navegador para añadir marcadores a la cuenta que tengamos configurada. Al hacerlo, se puede añadir información adicional al recurso en cuestión y, lo más importante, etiquetas que permitan encontrar rápidamente un determinado recurso.

Por ejemplo, si traducimos un artículo sobre el montaje de un determinado aparato y encontramos un glosario de confianza en nuestra labor de documentación sobre los diferentes tipos de tornillo que existen, basta con hacer clic en el botón correspondiente a añadir marcadores a del.icio.us, botón que ya se habrá instalado en el navegador tras el registro de la cuenta y, a continuación, poner una etiqueta como «tornillos» para, en un futuro, hacer clic en dichas etiquetas dentro de nuestra cuenta de del.icio.us con el objeto de recuperar dicho recurso.

Lo mejor de todo es que podemos hacer pública nuestra lista de enlaces de forma que otros colegas se beneficien de lo que ya habíamos encontrado. Evidentemente, la gracia está en que todos compartamos todo para así enriquecernos mutuamente. Al fin y al cabo, y especialmente en la traducción especializada, una vez adquirida cierta pericia en la traducción lo más difícil es traducir los términos técnicos, para lo cual tenemos que dedicar mucho tiempo en documentarnos.

Por supuesto, hay que establecer una serie de parámetros para clasificar la información que encontremos, pues de lo contrario, tarde o temprano todo se tornará en un caos. La regla que yo suelo aplicar es utilizar siempre el plural en nombres contables (como tornillos, piezas, motores, etc.) y el singular para incontables (odontología, informática, cine, etc.). Con un poco de práctica, todos encontramos nuestra mejor manera de etiquetar las cosas.

Como todo, siempre cuesta acostumbrarse a hacer las cosas de forma diferente a como lo hemos hecho tradicionalmente, pero creo que merece la pena. Al menos a mí ahora ya no me pasa eso de «juraría que leí una vez una página sobre esto» y, en el mejor de los casos, perder tiempo buscando algo que ya había encontrado antes.

Si queréis ampliar más información al respecto, recomiendo leer, entre otros, los artículos Social Bookmarking Tools (I), de Tony Hammond, Timo Hannay, Ben Lund y Joanna Scott, y Folksonomies - Cooperative Classification and Communication Through Shared Metadata, de Adam Mathes. Y por si no os ha quedado claro, he aquí un vídeo muy explicativo subtitulado en español (aunque la traducción no es muy profesional, cumple su función) que he recuperado en unos instantes gracias a del.icio.us.

Publicado en Documentación, Recursos para traductores, estudiantes, informática aplicada a la traducción | 3 Comentarios »

Diccionarios inglés-español para el ejercicio de la traducción

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 20/10/2007

DictionaryNo cabe de duda de que, aparte de Internet, los diccionarios son una de las herramientas a las que más se recurren durante la traducción de un documento. Y esto ocurre no solo cuando desconocemos el significado de una palabra general o dudamos de las acepciones más frecuentes de un vocablo en un contexto determinado, sino que, en el caso de la traducción especializada, estas obras de referencia se vuelven indispensables dado el desconocimiento de la materia por parte del traductor.

En el día a día de un traductor podemos utilizar diccionarios muy dispares. En el caso de la traducción inglés-español general, contamos con diccionarios generales como el Collins English-Spanish Dictionary o el Gran Diccionario Oxford. Por costumbre quizás más que por gusto, siempre me he decantado por este último porque siempre me ha parecido muy bueno y he encontrado lo que necesitaba. Ambos se pueden encontrar en edición electrónica, lo que ahorra mucho tiempo de consulta y permite hacer búsquedas avanzadas para encontrar rápidamente expresiones con verbos muy frecuentes, cuyo tiempo de búsqueda se alargaría si fuéramos leyendo todas las acepciones una a una. Asimismo, un buen diccionario online es Wordreference, un gran recurso accesible desde cualquier ordenador conectado a la Red.

Si trabajamos frecuentemente con textos técnicos, nuestro pan de cada día será el Diccionario Técnico Routledge Inglés-Español, ya que cubre una amplia variedad de temas técnicos (electrónica, construcción, mecánica, etc.) y tiene la gran ventaja de que se encuentra en formato electrónico. Otro diccionario que goza de gran prestigio pero que personalmente no he utilizado es el Diccionario Enciclopédico de Términos Técnicos de Javier Collazo, que está dividido en tres volúmenes (dos inglés-español y otro español-inglés). Otra opción muy buena, gratuita y online es el Sapiensman, que más de una vez me ha echado un cable cuando el Routledge me ha fallado.

En caso de que lo que traduzcamos sean textos de carácter jurídico y económico, será sabio utilizar, respectivamente, las magnas obras de Enrique Alcaraz Varó y Brian Hughes como el Diccionario de términos jurídicos. Inglés-Español, Spanish-English y el Diccionario de términos económicos, financieros y comerciales, Inglés-Español/Spanish-English. Desgraciadamente, ambos diccionarios se encuentran solo en versión impresa.

diccionariosLa medicina es un campo que también cuenta con muchos diccionarios. El más recomendable de todos ellos es el Diccionario crítico de dudas inglés-español de medicina de Fernando A. Navarro y que se encuentra solo en versión impresa, aunque otro que se debe tener en cuenta es el Diccionario Mosby Inglés-Español/Español-Inglés de Ciencias de la Salud, ya que que se encuentra en versión electrónica. También es posible encontrar diccionarios de campos más específicos de la medicina, como el de Términos técnicos de mayor uso en ortodoncia.

No por ser nativos de español conocemos a la perfección todas las palabras, normas y usos de nuestro idioma, por lo que no es descabellado afirmar que los diccionarios monolingües españoles también se usan con frecuencia. Dado que nos encontramos dentro un mundo regido por normas, será conveniente utilizar el Diccionario de la Real Academia Española por ser normativo (si bien podemos discrepar en cuanto a su utilidad en ciertos casos) y, en caso de duda, el Diccionario panhispánico de dudas. Ahora bien, yo recomiendo también el uso de diccionarios como el CLAVE.

Asimismo, la gramática y las convenciones ortográficas son de suma importancia en la redacción de textos, sobre todo en los que abundan abreviaturas. Por tanto, es útil tener siempre a mano la Ortografía de la lengua española, aunque nunca está de más poseer un ejemplar del Manual de estilo de la lengua española o la Ortografía y ortotipografía del español actual de José Martínez de Sousa.

Por supuesto, hay que saber utilizar los diccionarios de forma eficiente y en el momento adecuado, algo que se aprende con la experiencia (si bien en la Licenciatura de Traducción e Interpretación nos deberían preparar para ello). Además, son solo una serie de obras más a las que recurrir cuando necesitamos documentarnos. Por ejemplo, en Internet hay muchísimos glosarios a los que podemos acceder simplemente escribiendo en Google algo como “glosario petroleo ingles español” (sin comillas) o el término que desconocemos junto a la palabra ProZ o Wordreference.

Parece que, afortunadamente, no estamos solos ante el peligro.

Publicado en Documentación, Recursos para traductores, estudiantes, libros | 8 Comentarios »