Ahora que tengo ya casi tres meses de experiencia laboral, me pongo a reflexionar y me doy cuenta de cuántas cosas no me ha enseñado la Universidad: trabajar con memorias de traducción en un proyecto de traducción medianamente real, enfrentarme a textos realmente especializados, cambiar de un proyecto a otro sin tregua entre medias… No obstante, bien es cierto que la formación universitaria no puede cubrir todos los temas que uno querría tratar, y para ello está la experiencia profesional.
Una de las cosas en las que alguno de los profesores podía haber hecho hincapié durante la carrera es el uso del llamado «espacio indivisible», «espacio irrompible» o «espacio de no separación». Como estos nombres bien indican, se trata de un espacio que hace que la palabra que le sigue no aparezca en la siguiente línea. Esto puede parecer una tontería, pero no lo es tanto cuando un texto técnico está preñado de unidades de medida (distancia, volumen, presión, etc.) en su forma abreviada, ya que es antiestético e incluso dificulta algo la lectura ver un 3 al final de la línea y una ‘m’ al principio de la siguiente.
La solución a este problema es usar un espacio indivisible mediante la combinación de teclas Alt + 0160 en cualquier programa o el método abreviado Ctrl + Shift + Espacio en Word, TagEditor o SDLX. Si queremos asegurarnos de que los espacios son realmente indivisibles, conviene mostrar los caracteres ocultos del texto mediante el botón ¶ (llamado ‘calderón’, por cierto).
Pero no todo se reduce a utilizar el espacio indivisible con las unidades de medida. Sin ir más lejos, para la anterior combinación de teclas he usado espacios indivisibles con el fin de que aparezca todo junto en la misma línea. Por tanto, conviene utilizar el espacio indivisible siempre que se escriban cifras, como en «había 30 camas» o «después de 50 años».
Por otro lado, aunque ya depende quizás de cada uno, también es recomendable poner un espacio indivisible en nombres o marcas de productos compuestos por más de una palabra, como por ejemplo Microsoft Word o Mozilla Firefox. De hecho, parece que clientes como Hewlett Packard empiezan a obligar a los traductores a usar dichos espacios indivisibles.
Asimismo, y esto es ya cuestión de maquetación, es preferible que un párrafo no acabe con una única palabra en la última línea, especialmente si se compone de tres caracteres solamente. Por ello mismo, es preferible utilizar un espacio indivisible para que nos quede un párrafo bien alineado.
Desde luego, usar espacios indivisibles cuando nunca se han utilizado lleva su tiempo, pero como todo, es algo que se consigue automatizar.

, y la verdad es que a mí, que me encantan los temas ortotipográficos, me parece de lo más completo. Aprendes lo nunca imaginado sobre las fuentes tipográficas, su historia y el nombre de todos los elementos que caracterizan un tipo de letra aunque sean difíciles de retener en la memoria si no se presta atención.
Es por ello que quizás una de las mejores lecturas de toda su obra sea precisamente La palabra y su escritura, consistente en una selección de artículos suyos en diferentes medios organizados por tema, que van desde críticas al DRAE hasta criterios de edición.