Estos días estoy algo liado con el trabajo y la facultad, pero intentaré escribir lo que pueda sobre algunos temas que tengo en mente para el blog (aparte de terminar el de trabajos en grupo, claro). Ya de paso saludo a todos los traductores y blogueros que están también de exámenes, como los chicos de traduBlog
Por cierto, gracias a Carlos Ferreiro por anunciarme en su blog
Releyendo algunos posts de traduBlog como el del Síndrome del Bosnio (que es corto pero hilarante a la vez que muy cierto) me he topado con algunos posts sobre el acto de graduación. Yo mismo me gradué no hace ni dos semanas, y la verdad es que fue muy emotivo.
Hubo muchos discursos por parte de los padrinos de cada lengua de especialidad y alumnos, aunque, personalmente, el que me más me gustó fue el discurso del profesor de inglés, porque hizo un repaso de todas las virtudes de un buen traductor con una buena mezcla de verdades como un puño y con un lenguaje muy cuidado.
Pero no es esto de lo que os quería hablar, porque seguro que la graduación de cada uno es única. Con las recientes críticas hacia Apple, he recordado que su presidente, Steve Jobs, hizo hace algunos años un discurso de graduación en la Universidad de Stanford que en su momento me pareció muy, muy alentador.
Al verlo de nuevo, me siento identificado con muchas cosas que dice. Por ejemplo, que algo que haces en un momento determinado puede que cobre su verdadero sentido mucho tiempo después. Por ejemplo, gracias a un trabajo de investigación que tuve que hacer en Dublín cuando estuve de Erasmus pude conocer tiempo adelante los artículos de Jorge Díaz Cintas, y como había trabajado previamente en un fansub, me puse en contacto con él para realizar mi primer artículo académico sobre traducción. Ahora incluso es posible que me publiquen algo sobre romhacking, algo en lo que me inicié con apenas 14 años…
Os dejo con el vídeo en cuestión, que si no habéis visto recomiendo que lo veáis. Así, al menos, espero que tengáis más ánimos para afrontar los exámenes o cualquier obstáculo que se os presente, pues siempre hay una recompensa merecida.