Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

Calidad de traducción, atención al cliente y saber vender son necesarios por igual

Calidad de traducción, atención al cliente y saber vender

Hay traductores que traducen bien, pero que no saben trabajar en equipo. Otros traductores son muy detallistas con el trato al cliente, pero luego cometen errores de traducción u ortografía o no tienen un buen estilo. Finalmente, hay traductores que saben traducir y que trabajan bien con otros, pero que no saben venderse.

Por mucho que no te lo quieras creer, y esto es algo que he comprendido solo con el paso de los años, si eres traductor autónomo tienes un negocio. Sí, una empresa. Un local. Igual que el tío del bar de la esquina. Igual que tu vecino, ese de la zapatería. Espero no haberte descubierto la pólvora y que en realidad este pequeño párrafo te parezca una perogrullada, pero bueno, lo digo por si acaso. ¿Por qué?

Porque las empresas funcionan cuando el cliente cree que tiene algo «bueno, bonito y barato» para lo que busca. Ni más, ni menos.

Con «bueno» me refiero a que la calidad de la traducción sea buena para él. Con «bonito» me refiero a que el cliente se sienta bien tratado. Y con «barato» no me refiero a que seas barato, sino a que el cliente compare el «bueno y bonito» de la competencia y perciba más valor en ti que en los demás dentro de su presupuesto.

Calidad en traducción

Calidad de traducción

¿Qué es una traducción de calidad? Probablemente te suene la norma UNE-15038; si no, aquí tienes una guía de calidad en la traducción de la ASATI y un informe sobre dicha norma de Juan José Arevalillo.

Un debate muy interesante sobre la calidad en la traducción lo encontramos en una entrevista de Ivette realizada a Renato Beninatto, uno de los jefes de Moravia, pero en mi opinión aquí se mezclan conceptos de servicio al cliente y calidad percibida.

¿Qué es, de nuevo, una traducción de calidad? Para mí es una traducción que está libre de errores objetivos (como errores de traducción u ortográficos), que es natural (no hay frases o expresiones farragosas) y que cumple la misma función que el original. Y como revisor de bastantes textos al día, te sorprendería ver la cantidad de estilos pobres y errores de comprensión que existen, pero también la cantidad de buenas traducciones que me encuentro, donde no tengo que cambiar ni una coma en 1000 palabras.

Si no llegas a al menos un punto intermedio, tu traducción no es de calidad.

Pesadilla en la cocina del traductor

Atención al cliente

En el panorama actual, parece que la culpa de que muchos negocios cierren es la tan manida crisis. Por supuesto que es una razón, pero después de ver ya unas temporadas de Pesadilla en la cocina y El jefe infiltrado (tanto la versión de Estados Unidos como la de España), me sorprende la cantidad de gente que trabaja que, simplemente, no da la talla o no tiene ni idea de qué va su trabajo.

Es impresionante ver que tanta gente sirva auténtica basura (in)comestible o que trate a sus empleados como un negrero, si bien más me sorprende que sean los propios empleados quienes toreen a sus jefes. Y dentro de que seguro que alguna vez habrá cierto guion en estos programas, alucino con el pésimo servicio al cliente que se suele ver (sobre todo en Pesadilla en la cocina). Cuando algo falla, tiene efecto dominó.

Pues en el mundo de la traducción también pasa. Gente que tarda mucho en contestar correos, que no demuestra seguridad, que se queja al cliente de cosas que no le vienen a cuento o que cree que un presupuesto es decir «mi tarifa es X céntimos». De algo parecido ya hablé en lo que un buen restaurante puede enseñarle a un traductor.

No mimar a tu cliente te expone a perderlo en un futuro.

Te traduzco algo

Saber vender

Esto creo que es lo que más cuesta. ¿Cómo leches me dirijo a un cliente? ¿Cómo me presento? ¿A quién le escribo? ¿Por qué nadie me contesta? ¿Por qué todas las tarifas parecen bajas?

Y sin embargo, miras a tu alrededor y parece que hay muchos traductores trabajando sin parar, lo cual tienes que coger con pinzas; si crees que yo siempre estoy megaocupado, te sorprendería la de veces que hago otras cosas porque no tengo trabajo de traducción o revisión (me gusta diversificar, y no siempre hago cosas remuneradas). Como ahora al escribir esta entrada.

Es tan sencillo y difícil como actuar. Marcarse objetivos de captar clientes. Ser capaz de seducir. Hacer que te encuentren. Te van a cerrar mil puertas al igual que tú pasas del correo no deseado con publicidad, pero oye, hay que intentarlo. Por supuesto, sin estrategia no hay nada. Aquí te dejo una entrada de Francisco Alcaide titulada 30 consejos para vender más (te recomiendo su libro Aprendiendo de los mejores).

Piensa por qué compras en un sitio y no en otro. Por qué eliges una marca en vez de otra incluso si es más cara. Piensa por qué deberían comprarte a ti y no a otro.

Éxito en la traducción

El combo perfecto lleva su tiempo

La unión de personas hace la fuerza, y la unión de estas cualidades te harán un traductor con ingresos (no me gusta eso de «de éxito»). Pero créeme que te va a costar. Analiza dónde crees que estás más verde… y concéntrate en mejorar ese aspecto.

Es lo que yo intento hacer siempre.

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Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
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15 comentarios

  1. Daniel dice:

    Amén Pablo! Como siempre, post interesantísimo… Yo cuando empecé en el mundillo de la traducción me quedé sorprendido con la cantidad de excelentes traductores que conocí que no tenían mentalidad de “negocio” en absoluto… Mucha gente simplemente siente que promocionar sus servicios más allá de mandarle su CV a una agencia es algo que no les incumbe… Como bien dices parece una perogrullada pero no todo el mundo lo ve así. Por otro lado hay traductores quizás no tan buenos, pero que tienen un marketing excelente, a los que no les falta trabajo. De la misma forma en que a veces un bar o una tienda que ofrecen excelente calidad a un buen precio acaban cerrando, mientras otros que ofrecen lo básico a precios caros siguen abiertos, lo mismo sucede en el mundo de la traducción. El marketing es esencial y hay que encontrar el término medio; la clave está, como bien dices, en considerarte a ti mismo un “negocio de traducción” y no solamente un “traductor de textos”. Felicidades por tu blog, por cierto, siempre lo leo, aunque este es mi primer comentario 🙂

    • ¡Gracias, Daniel!

      Efectivamente, lo ideal sería combinar las tres facetas, y es curioso comprobar que hay traductores que, si bien quizás no traducen bien del todo, tienen cierto volumen de trabajo. ¿Es eso bueno o malo? Depende, porque seguro que para él no es malo. 😛

      Los traductores vivimos obsesionados con la perfección, pero a veces vale más saber saber bastante de vender y de traducir que ser un maestro traductor y pésimo vendedor. Sé que es una visión bastante mercantilista, pero como bien dices, anda que no hay locales que cierran a pesar de su calidad.

      Está claro que la virtud está en el término medio.

      ¡Gracias por comentar después de tanto tiempo! 😛

      Pablo

      • Daniel Gonzalez dice:

        Desde luego, “In medio stat virtus”… Normalmente los traductores invertimos bastante en CPD. En mi opinión es muy importante no solamente aprender sobre el mundo de la traducción “per se”, sino también sobre otros aspectos que nos permitan diversificar (SEO, copywriting…) y sobre marketing, que es como el cemento que amalgama todos nuestros conocimientos y nos permite “construir nuestro local virtual” y dar forma a nuestro negocio…

        Lo más difícil es comentar la primera vez. Lo haré más a menudo a partir de ahora 😉

  2. Gracias por recibir estos comentarios….yo tengo problemas para traducir en Twitter..Ya había dejado comentarios…muchos seguidores escriben en Ingles u otros idiomas y no hay manera de traducir al Español.

  3. Teresa dice:

    Muy buena entrada!

  4. ¡Hola Pablo!

    Muy interesante esta entrada. La verdad es que como alumno de Traducción, solo nos han enseñado lo importante que es el “marketing traductoril” 😀 en cuarto de carrera. Y si no fuera por el ciclo de charlas de Xosé Castro, Elena Fernández o tú mismo, todavía seguiríamos sin tener ni idea de qué demonios es eso de “venderse” en el mundo de la traducción. Muchas gracias por la aportación.

    ¡Seguiré siguiéndote! 😀

  5. Hola, Pablo:

    Muchas gracias por esta entrada. Esto de aprender a venderse es algo con lo que nos encontramos al temrinar la carrera y salir al mundo laboral. No es algo que se trate mucho durante la cursada, al menos donde yo estudié. Y cuesta hacerse a la idea, primero, y encontrarle la vuelta, después. Pero tenés razón, los traductores autónomos somos una pequeña empresa. Gracias por compartir tus experiencias, leerte me anima.

    • Hola, Julieta:

      Has dado en el clavo: ¡está claro que los autónomos son pequeñas empresas con patas! Así que, nos guste mucho o poco, necesariamente nos tenemos que hacer notar en un mercado tan competitivo como el nuestro hoy en día.

      Un saludo,

      Pablo

  6. Van Lee dice:

    Ótimo blog, saludos de Brasil.

  7. Lo suscribo plenamente. En lo de atención al cliente me sorprendió que muchos clientes me indicasen, desde hacen años, que se quedaban conmigo precisamente por eso, por mi forma de atenderlos. Decían que los hacía sentir seguros y que podían irse a dormir tranquilos sabiendo que me encargaba. No buscaban solo precio, sino también tranquilidad (que, a la larga, es precio también, ya que una mala traducción les hará perder más tiempo y más dinero). Hoy en día tengo un buen porcentaje de clientes que vuelven a mí una y otra vez o que me recomiendan a sus conocidos y es para mí un orgullo decirlo (ya que en el campo de las juradas, no todos los clientes son clientes que van a acabar volviendo, ya que no tienen tanta necesidad como una agencia, por ejemplo).

    • Muchas gracias por contar tu experiencia, Rodrigo. Desde luego, creo que no hay nada como una clientela fiel y satisfecha. En mi caso, tengo pocos clientes porque así los puedo tratar como se merecen. El que mucho abarca, poco aprieta.

      Un saludo,

      Pablo

  8. La parte más complicada del trabajo es saber venderte (en el buen sentido de la palabra).
    Saludos

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