Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

Cómo adoptar la mentalidad para dominar el inglés

Hoy tengo el placer de contar con la colaboración de Álvaro García Barbón en un artículo que me parece muy inspirador tanto para todos aquellos a los que se les atraganta el inglés o cualquier otro idioma como para los que ya dominan bastante el inglés y quieren ir un paso más allá. Álvaro es mucho más que un traductor de inglés a español: es una persona con una sed de aprendizaje tan grande que le lleva a probarlo todo, incluso a aventurarse en enseñar inglés gracias a un método innovador. Sin más, te dejo con el artículo: ¡espero que lo disfrutes!

Sobre el autor

Me llamo Álvaro y saber inglés me ha hecho ser quien soy.

Mis padres siempre me han insistido en la importancia de saber inglés. Fui a muchas clases desde pequeño y yo mismo me expuse sin querer al idioma a través de libros, música y videojuegos. Te voy a ser sincero: pese a dárseme bastante bien, siempre me frustró no tener familia extranjera y no haber ido a un colegio bilingüe.

Ahora ese niño tiene 28 años.

He vivido durante cuatro años en el extranjero y me he sentido como en casa. He trabajado en la empresa de entretenimiento y videojuegos más emblemática del mundo gracias únicamente a mi pasión y a mi nivel de lengua inglesa. Tengo una gran amistad con gente de todos los rincones del planeta, desde Alaska hasta Jordania, pasando por Estonia y Japón. El inglés me permite recurrir a los mejores libros y a las películas más desconocidas en su idioma original. Puedo hacer creer a mis alumnos ingleses que soy nativo de Londres. Además, me siento totalmente seguro en casi cualquier situación.

¿Sabes cuánto tiempo de mi vida he pasado en países de habla inglesa?

Tres días. Tres días en los que aprendí muy pocas palabras.

Desde que empecé a interesarme por la lingüística, he probado un montón de idiomas. Algunos los hablo con seguridad, otros los entiendo y me puedo defender con ellos, y un par los he puesto en reposo de forma indefinida. Durante esa aventura he utilizado todos los medios que tenía a mi alcance, y a continuación te comento los más importantes.

  • Clases tradicionales y alternativas
  • Literatura y libros especializados
  • Vídeos y podcasts de nativos
  • Cursos de idiomas en Holanda
  • Largas estancias en Alemania
  • Software y servicios online

Algo no cuadraba. Todas las opciones estaban «bien», pero ninguna reunía las virtudes suficientes para enseñar el idioma a fondo. A partir de entonces me propuse estudiar con detalle el aprendizaje, probar lo que funcionaba y lo que no, y juntar las piezas.

Tan a pecho me tomé ese desafío que me decidí a dar el paso y comenzar a enseñar inglés, primero a mi gente cercana y después a mentes inquietas a través de internet.

Dominar el inglés está al alcance de todos. No sirve pagar cursos muy caros ni estancias eternas en otro país sin ton ni son, sino saber muy bien lo que estás haciendo y tener una voluntad inquebrantable, aunque sea desde el sillón de casa. Te confieso que no es fácil.

Me da rabia que la gente no desarrolle al máximo su inglés porque se priva sin saberlo de muchas oportunidades. No te quedes a medio camino por comodidad.

Para comodidad, la de hablar inglés tranquilo.

Alvaro en un árbol

Por qué es importante saber hablar inglés

Hoy en día, saber hablar inglés es mucho más que chapurrear otro idioma.

Saber hablar inglés te aporta riqueza porque te abre nuevas opciones.

  • Aprendes. Entiendes mejor tu propio idioma, obtienes acceso a recursos sobre cualquier tema y descubres otra visión del mundo.
  • Te enriqueces. Optas a trabajos mejores, accedes a nuevos mercados y utilizas el inglés como una fuente de ingresos.
  • Disfrutas de la vida. Te diviertes con series y libros en versión original, gozas de una mejor imagen ante los demás y te puedes relacionar con hasta mil millones de personas más.

Estas opciones te proporcionan una vida mucho más plena. Y lo que es más importante: la relación entre el inglés y estas ventajas es directamente proporcional.

Cuanto más inglés sabes, más aprendes, más te enriqueces y más disfrutas.

Los amantes del automóvil son los primeros en preocuparse por mantener su coche en perfecto estado: lo llevan al mecánico periódicamente, prestan atención a cualquier señal de deterioro, arreglan el más mínimo rasguño y revisan con cuidado la presión de los neumáticos antes de cada viaje.

El inglés tiene un gran impacto en tu vida, posiblemente más que cualquier vehículo que puedas comprar. Sabiendo eso, detente un segundo a considerar tu actitud respecto al idioma: ¿cómo cuidas de él?; ¿cómo lo desarrollas?; ¿en qué sistemas te apoyas para progresar?; ¿qué medidas tomas para evitar que se estanque?

El inglés es tu mejor compañero de aventuras. Tienes que dedicarle tiempo y esfuerzo, pero a cambio te garantiza mejores condiciones de vida y te permite desarrollarte a un nivel superior.

A continuación te explico las claves para que consigas dominar el inglés de verdad.

  • Aprenderás a fijar un objetivo para estudiar de una forma eficiente.
  • Descubrirás el nivel que se suele alcanzar en inglés y por qué.
  • Te replantearás lo que significa dominar un idioma.
  • Entenderás por qué el nivel intermedio no basta.
  • Ajustarás tu mentalidad para dominar el inglés.
  • Crearás una rutina para alcanzar tu meta.

Cuando termines de leer, te recomiendo que le eches un vistazo a mi curso gratuito. Profundizo en las ideas que expongo a lo largo de esta entrada y te doy mucho más contenido para que aprendas.

Conversación

Fija un objetivo

Cuando nos planteamos estudiar el idioma, solamente pensamos en un objetivo: aprender inglés. Aunque es un propósito formidable, se trata de una meta lejana y muy imprecisa.

«Aprender» puede referirse a cualquier cosa: adquirir la capacidad de reconocer, de entender, de memorizar o de usar las partes de un idioma con soltura. Puedes pretender defenderte con tus conocimientos o quizá proyectar una imagen profesional.

«Inglés» es igual de ambiguo: no son lo mismo el inglés británico y el americano ni la lengua oral y la escrita, al igual que tampoco se parecen el registro formal o el familiar. Habrá quien necesite el inglés para negocios o para viajes, y quien lo dedique a la literatura o a comunicarse por internet.

Rara vez nos planteamos qué es exactamente lo que queremos conseguir cuando nos adentramos en un nuevo idioma. Así, lo habitual es buscar un curso cualquiera, desembolsar una gran cantidad de dinero y empezar a aprender una parte del inglés al azar.

A todos nos pasa: saltamos al campo sin saber a qué deporte vamos a jugar.

¿Es posible que esa estrategia salga bien? Claro. Cuando llevas diez años o más saltando al terreno de juego, es probable que te puedas sentir mínimamente a gusto en casi cualquier deporte.

Ahora bien, si lo que de verdad te apasiona es el baloncesto, ¿por qué vas a pasarte diez años sin dedicarte en exclusiva a lo que gusta?; ¿por qué vas a resignarte a no estar entre los mejores? Cada día que vas al entrenamiento pierdes tiempo que podrías dedicar a tu sueño, y cada vez que perfeccionas un swing de golf podrías dominar una técnica de mate.

¿Te imaginas la diferencia que habría entre el nivel de juego de una persona como la que describimos y el de otro jugador que durante diez años se dedicara por completo a lo suyo?

Delimitar tu objetivo y concentrarte en alcanzarlo permite multiplicar tus resultados.

Volvamos a los idiomas.

Hay gente en cuya opinión el inglés es todo uno: te apuntas a una academia, prestas mucha atención, eres muy disciplinado con los deberes, esperas muchos años y, en teoría, al final alcanzas el nivel que buscas.

Esas personas son las mismas personas que piensan que todos debemos aprender lo mismo y de la misma forma, y por eso no les preocupa que una clase dé cabida a cuatro, 20 o 40 estudiantes.

Si un médico de cabecera reúne a 20 pacientes en una sala y les da el mismo tratamiento a todos, es posible que pronto lo despidan. ¿Por qué? Pues porque el médico se desentiende de los síntomas que muestran sus pacientes y arriesga sus vidas, de la misma manera que un profesor se atrinchera en el libro de texto e ignora el nivel de conocimiento de sus alumnos, lo que pone en riesgo su futuro.

Yo creo que avanzar sin saber adónde vas no tiene ningún sentido.

Presta atención a estos casos de personas que podrían necesitar clases de inglés:

  • un enamorado de la lengua que persigue dominar todas las partes del idioma;
  • una futbolista que busca expresarse sobre su profesión en un mes y ya;
  • un au-pair que quiere pasar todo un año cuidando a niños galeses;
  • una anciana que necesita comunicarse con sus nietos.

Seamos realistas: es posible que ninguna de estas personas coincida en comidas, aficiones, canciones ni lugares favoritos, entre muchas otras cosas. Son alumnos dispares: algunos han crecido en el siglo XX y otros en el XXI; unos buscan una aproximación práctica y otros un enfoque purista.

¿Cómo es posible que personas tan radicalmente distintas reciban la misma educación a la hora de aprender inglés? Y no termina ahí: también comparten ritmo, tarea, contenido, didáctica, frecuencia y forma de evaluación.

Si de verdad quieres dominar el idioma, tienes que tener muy claro quién eres y qué objetivo tienes.

Aprendas de la forma que aprendas, no debes esperar que ningún recurso concreto te lleve directamente adonde tú quieres llegar. Aunque decidas servirte de un libro o un curso mientras te ayude, habrá una buena parte del viaje que tendrás que hacer por tu cuenta.

Tus resultados dependen única y exclusivamente de ti: responsabilízate de tu progreso, y si pagas por servicios para aprender inglés, asegúrate de que cubran todas tus necesidades.

Dardos

¿A qué nivel se suele llegar y por qué?

El progreso en inglés es como el progreso en cualquier habilidad que puedas estudiar.

Hay dos etapas iniciales:

  • En el nivel inicial tienes una energía inagotable: cada vez que aprendes un concepto te diviertes y te sientes mejor. Observas progreso con cada sesión y eso te motiva a seguir adelante.
  • En el nivel intermedio cambia tu actitud: los conceptos que aprendes siguen siendo útiles, aunque no tanto como antes, y comienzas a darte cuenta de que alcanzar un buen nivel te puede llevar mucho tiempo. A medida que avanzas hacia el nivel alto, te parece que te empiezas a estancar.

La tercera y última etapa es el momento en el que te debates entre dos caminos:

  1. Abandonar. Ya sabes bastante del idioma, crees que en muchas situaciones te podrás valer por ti mismo y confías en continuar mejorando en el futuro, sin dedicarle apenas tiempo. En el fondo, te resignas y aceptas no conseguir tu objetivo.
  2. Perseverar. Aceptas que ahora progresar es más difícil y lo interpretas como una prueba del buen nivel que has logrado. Eres capaz de mucho, pero admites que aún no es suficiente. Persistes con tu plan de aprendizaje, te esfuerzas para llegar al nivel alto y cumples tus metas.

¿Qué camino prefieres?

Disyuntiva

En esa última parte del laberinto, en el nivel intermedio-alto, es donde se rinde el 90 % de los estudiantes: desmotivados, atrapados en el eterno nivel intermedio y sin saber cómo volver a disfrutar del aprendizaje.

Y es perfectamente normal: la percepción del progreso es muy relativa.

  • Al empezar el nivel inicial sabes una palabra y durante la primera clase aprendes otras diez. En un abrir y cerrar de ojos tu capacidad mejora un 1000 %.
  • En una clase del nivel intermedio sabes 3000 conceptos y durante la sesión aprendes otros diez. Tu capacidad mejora un 0,33 %.

La paradoja consiste en que te sientes más capaz e inteligente cuando conoces once palabras que cuando sabes miles.

Cambiar esa percepción pesimista lleva mucho esfuerzo, pero es vital para tu desarrollo. Puedes fijarte objetivos a corto plazo, acelerar tu ritmo de aprendizaje o recapitular tus avances respecto a todo lo que has estudiado de forma diaria o semanal.

Todo vale por llegar a dominar el idioma.

¿Qué es dominar un idioma?

Dominar es una palabra que se suele utilizar para todo.

Por una parte están las ofertas de trabajo, en las que constantemente se exige el dominio del español y el inglés incluso para las tareas más sencillas. La explicación más racional para esto es que muchas personas llaman dominar a tener la capacidad de comunicarse correctamente en un idioma. Más vale que sobre que no que falte.

Por otra parte están los lingüistas, para quienes dominar un idioma es un nivel comparable a adquirir competencia nativa del mismo. ¿En qué medida certifica un título del nivel C2 el dominio nativo? Siempre quedan cosas por aprender incluso entonces, y a veces nos sorprende el tiempo que hemos tardado en descubrirlas.

Por difícil que sea aceptarlo, no es posible dominar un idioma por completo.

Lo que sí es posible es dominar los fundamentos del idioma, las partes más pequeñas y básicas: la derivación, los sonidos, el orden de las palabras, la estructura de las frases, etc. Sin entender a fondo las reglas que permiten que el idioma funcione e interiorizarlas, es muy difícil avanzar y aprender a pensar como un nativo.

Otro elemento que debemos dominar son aquellas partes que nos interesan y nos afectan (por ejemplo, el vocabulario que describe nuestras aficiones, el acento al que nos expondremos en esa parte concreta del Reino Unido donde queremos vivir o el registro que utilizaremos en nuestro ámbito profesional). Es probable que nunca necesites conocer la terminología que se utiliza en otras industrias ni te haga falta estudiar cómo dirigirte a la familia real de Inglaterra. Elige los compartimentos del idioma que son vitales para ti y aprende a desenvolverte en ellos como nadie.

Dominar no es un todo. Dominar es el estudio profundo de las bases del idioma y de las áreas minuciosamente seleccionadas por cada estudiante.

Por lo tanto, el significado concreto de dominar un idioma cambia según la personalidad, el origen, la cultura, las aficiones, la profesión, los intereses, los deseos y los objetivos del alumno, entre muchas otras variables.

Parece sencillo, pero no lo es.

¿Qué capacidades tienen todos los tipos de dominio en común?

  • Reparar solamente en el contenido y no en las palabras.
  • Producir y entender con comodidad en la mayoría de contextos.
  • Generar una intuición que trascienda las reglas estudiadas y nos permita afrontar desafíos nuevos e inesperados (palabras desconocidas, acentos sorprendentes, estructuras gramaticales dialectales, grafías alternativas, etc.).

¿Por qué hablo solamente de producir o entender en la mayoría de contextos? Porque es posible dominar un idioma y no entender. En nuestro propio idioma es difícil interpretar jerga concreta (en una reunión de abogados o en un laboratorio) o comprender palabras muy sencillas en situaciones anormales (el lema de una manifestación o la letra de una canción pegadiza).

Dominar un idioma trae consigo también un estado mental diferente que confiere seguridad en uno mismo y que actúa a modo de defensa contra cualquier altibajo motivacional.

¿Qué pasa cuando no entiendes un cántico de tu equipo favorito en castellano?

  • Se lo achacas a tu falta de atención.
  • Se lo atribuyes a la falta de coordinación del coro.
  • Te da igual porque sabes que en una situación normal lo entenderías.

De la misma forma, ¿qué explicación te darías si ocurriera dicha situación en inglés?

  • Qué mal se me da el inglés.

¿Te has deprimido alguna vez por no entender algo en castellano? Estoy seguro de que no. En una lengua extranjera eres mucho más susceptible a la desmotivación porque te sientes inseguro, y esa forma de tomarte tan a pecho tus limitaciones es a su vez un obstáculo para avanzar.

La seguridad ayuda a dominar un idioma, y dominar un idioma proporciona seguridad.

Imagen puente

¿Por qué no basta con el nivel intermedio?

Si estás leyendo estas líneas, es posible que los idiomas sean también tu profesión.

Durante tus estudios y tu vida laboral has conocido a gente que al toparse con el nivel intermedio-alto optó por abandonar, mientras que otros consiguieron sobreponerse aplicando una gran dosis de esfuerzo. No sabes concretamente cómo ha sido su evolución, pero un simple vistazo sirve para distinguirlos: a unos los comprendes y a otros los admiras.

Cuando decides abandonar y quedarte en el nivel intermedio-alto, te cuentas a ti mismo una mentira: ya mejoraré con el tiempo. Los humanos utilizamos estas invenciones muy a menudo para justificar una decisión que sabemos incorrecta. En idiomas, algunos razonamientos comunes son los siguientes: con saber mil palabras voy sobrado o paso de la pronunciación porque solamente quiero el idioma para leer y escribir.

Eso va en la línea de lo que piensan los siguientes perfiles:

  • el conocido que sabe algo de inglés y traduce;
  • la profesora de inglés que enseña con un nivel normalito;
  • el presentador de televisión que interpreta en directo a la virulé.

Quizá esas actitudes te parezcan legítimas.

Pero dime, ¿preferirías recostarte sobre la mesa de operaciones sabiendo que tu cirujano tiene un nivel intermedio en anatomía, o sabiendo que domina todos los aspectos importantes de la cirugía?

Ranas

Pues lo mismo ocurre en el caso de los profesionales que trabajan con idiomas: puedes seleccionar las partes que te interesan y poner especial énfasis en ellas, pero de ninguna manera puedes prescindir de los pilares que sostienen y explican el idioma.

¿Cómo se llega a dominar el inglés?

Lo primero es realizar un diagnóstico de tu estado actual: debes juzgar tus conocimientos de forma objetiva. Analiza lo que sabes y descubre cuáles son tus puntos débiles para alcanzar tu objetivo. Al fin y al cabo, no tienes que salvar las apariencias ante ti mismo.

Hay quien se compra un ordenador y lo defiende a muerte pese a saber, en el fondo, que la competencia ofrece un aparato mejor y mucho más barato. No te conformes ni justifiques tus fallos: si no estás al nivel que buscas en algo, acéptalo, apúntalo y ponte a trabajar.

Sé crítico y toma acciones concretas para resolver tus problemas.

Esto no significa que necesites aprenderlo todo de pe a pa ahora mismo. Saber más, por poco que sea, siempre te beneficia y te permite establecer nuevas conexiones incluso entre ideas que ya conoces.

El simple hecho de saber que un concepto existe es mucho mejor que no conocerlo.

Todo el mundo tiene obstáculos más o menos inconscientes que bloquean su progreso. Estos problemas se originan en cualquier momento del aprendizaje y se arrastran, en muchas ocasiones, durante años. Por eso incluso la gente con nivel alto se frustra y huye de ciertos temas.

  • ¿Sabes los varios miles de palabras de uso activo?
  • ¿Conoces los múltiples significados de esos miles de palabras?
  • ¿Distingues las 12 vocales y las más de 20 consonantes que no existen en español?
  • ¿Entiendes los más de 100 acentos importantes de Estados Unidos y Reino Unido?
  • ¿Conoces la reglas por las que se adapta la pronunciación a los sonidos cercanos?

Superar estas y otras dificultades es vital para conseguir dominar un idioma.

Sin embargo, nadie trata dichos temas a fondo, hasta el punto de que el consejo más frecuente que reciben los alumnos de nivel intermedio-alto es ver películas y leer libros sin fin. Es cierto que esos recursos pueden contener información útil, pero se trata de conocimiento desperdigado, incompleto e imposible de absorber.

Mal que nos pese, nadie dispone del tiempo físico para intentar deducir todas las reglas del idioma ni para tropezarse con todas las palabras relevantes en libros, series, ensayos, obras de teatro o conversaciones informales. Los idiomas son abrumadoramente extensos, por lo que es esencial trazar un plan y priorizar.

Todos tenemos mucho que aprender, independientemente de cuál sea nuestro nivel. Necesitamos encontrar formas de hacer clic (y si no conoces este concepto, lo explico brevemente aquí).

Sistematiza tu aprendizaje para aprender más en menos tiempo.

Ajedrez

Pasos para llegar a dominar el inglés

Crear una rutina detallada que sirva para cualquier persona y situación es imposible.

Por eso en Inglés Para Exigentes he creado un curso gratuito que reúne una serie de temas conflictivos del inglés e ideas transversales sobre el aprendizaje. Te doy las herramientas necesarias para orientarte y ayudarte a que avances hasta el próximo nivel, sea cual sea tu conocimiento actual.

El curso dura dos meses y ofrece contenido muy alternativo, con explicaciones sobre las partes más complicadas del idioma. Te aconsejo que te apuntes ahora mismo, ya que en esta ocasión las plazas son limitadas. ¿Por qué? Pues porque quiero ir mejorándolo progresivamente gracias a las impresiones de los estudiantes, pero he reservado algunos asientos virtuales exclusivos para los lectores de Algo más que traducir.

Como te puedes imaginar, en el diseño de una rutina influyen demasiados aspectos. No obstante, existe un número de pasos comunes a todos los niveles que puedes poner en práctica desde ya.

1. Fija un objetivo concreto.

  • ¿Para qué quieres aprender inglés?

2. Define dónde te encuentras.

  • ¿Quién eres?
  • ¿Qué nivel tienes?
  • ¿Qué lagunas sientes?
  • ¿Cuál es tu mayor obstáculo para avanzar?
  • ¿Qué competencia te plantea más dificultades?

3. Crea un plan detallado.

  • ¿Cuánto tiempo le vas a dedicar al inglés al día?
  • ¿Qué hora del día vas a reservar para el inglés?
  • ¿Aprendes mejor de alguna forma concreta?
  • ¿Qué técnicas de estudio vas a emplear?
  • ¿A qué métodos y recursos vas a acudir?
  • ¿Cómo podrías involucrar a tus amigos?
  • ¿Has fijado metas temporales?
  • ¿Tienes una fecha límite?

4. Pon en marcha sistemas de control.

  • Exposición al idioma de forma periódica.
  • Garantía de que no faltes a tu sesión diaria.
  • Resúmenes semanales de lo que aprendes.
  • Conversaciones en inglés cada cierto tiempo.
  • Tiempo exclusivo para dar con nuevo material.

Este pequeño esquema puede parecer imponente, pero es sólo la punta del iceberg.

Todo esto es inútil si fallan los pilares fundamentales: la motivación y la constancia.

En el curso gratuito Inglés Para Exigentes te enseño no sólo los apartados de una rutina de aprendizaje ideal, sino también todos los elementos que la rodean y la sustentan.

Si quieres coronar el Everest, no bastará con comprarte el mejor equipo de escalada: también tendrás que aprender a escalar y saber utilizar tus herramientas a la perfección.

Montaña

¿Quieres conocer algunos de los temas que considero indispensables?

  • Optimizar el aprendizaje.
  • Desmontar las dificultades del idioma.
  • Usar y manipular la motivación.
  • Sentir seguridad absoluta.
  • Superar la frustración.

Todas estas cuestiones y muchas más son grandes pasos para llegar a dominar un idioma. Sin duda son menos visibles que los rompecabezas gramaticales o las palabras individuales que se nos atragantan, pero sus efectos pueden ser infinitamente más dramáticos.

Sumario de ideas

  1. Saber inglés te permite llegar lejos y tener más opciones a tu alcance; en definitiva, saber inglés te permite tener una vida mejor y más rica. Cuanto más inglés sabes, de mejores condiciones disfrutas.

  2. Para dominar el inglés necesitas concentrarte en un solo objetivo. No te guíes por otras personas ni por niveles oficiales: tú defines lo que es importante para ti y la capacidad que quieres alcanzar.

  3. Dominar no es un todo incontestable, sino que depende de la identidad del estudiante. Dos personas que dominan el inglés comparten un conocimiento extenso y profundo sobre las bases del idioma, pero los temas sobre los que son capaces de hablar con facilidad o su forma de expresarse pueden diferir por completo.

  4. Es vital conocer a fondo las entrañas del idioma para interiorizarlo. Siempre podemos añadir conocimiento adicional, pero hacen falta unos cimientos sólidos que soporten el peso de esas ampliaciones.

  5. Existen muchos obstáculos que incluso los alumnos con nivel alto sufren. Si no los tratas ya, provocarán un efecto bola de nieve y se convertirán en un lastre para tu progreso más adelante.

  6. Una rutina básica debe incluir un objetivo, un diagnóstico de tu situación actual, un plan exhaustivo y varios sistemas de control. Si enfocas esta rutina con la actitud correcta, tienes mucho que ganar.

Yo te suministro las mejores velas y tablas, y te enseño cómo funcionan las corrientes marinas para que llegues adonde tú quieras con facilidad. Pero recuerda que por muchos consejos que te dé y por muchas técnicas que comparta contigo, el barco del inglés solamente va a tener un capitán: tú.

Domina el inglés a tu manera. Aquí tienes las herramientas.

nueva york

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Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 10 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor en las oficinas de Google Madrid a través de Vistatec. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
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