Algo más que traducir
Blog sobre traducción profesional, localización de videojuegos, software, aplicaciones móviles, sitios web y tecnologías de la traducción por Pablo MuñozTraductor inglés-español especializado en localización

A vueltas con la traducción de «app»

A vueltas con la traducción de app

Probablemente sepas que la Fundéu aboga desde hace tiempo por traducir app por aplicación. También propone la alternativa de usar «apli», aunque personalmente no lo he visto ni escuchado nunca.

Hasta aquí, todo correcto.

Pero hoy en día se ve y escucha app por todos lados, no «aplicación», así que la principal recomendación de la Fundéu no parece haber calado tampoco como debiera.

A favor: app es mucho más corto que «aplicación»

Para los que nos dedicamos a la localización, sabemos lo importante que es a veces ahorrar caracteres.

A veces.

Vale que hay casos donde no nos quedará otra que dejar app, pero hoy en día por suerte el espacio no suele ser tan problemático como antes, así que creo que no deberíamos usar sistemáticamente app «por si acaso», al menos en texto corrido.

En contra: no parece fácil pronunciar app

Aquí está la clave para mí: he escuchado a la gente decir tanto «APEPÉ» como «AP». Y lo peor de todo: como andaluz que soy, yo digo «AH». Y no creo que sea solo cosa mía porque lo he escuchado cuando he estado en Andalucía, y tengo que reconocer que es algo bastante feo para el oído.

Por tanto, no entiendo que una palabra difícil de pronunciar sea la solución más extendida habiendo una más simple y comprensible. Mientras que app ha calado en los textos escritos, no parece que su uso resulte natural en el lenguaje hablado.

¿Conclusión?

Hay que procurar que los traductores no seamos los únicos que usen propuestas forzadas porque nuestro deber sea cuidar el idioma. Creo que hay que saber cuándo ha triunfado la comunicación frente al uso puro del lenguaje nos guste o no, ya que, por ejemplo, a día de hoy, «marketing» me parece un anglicismo perfectamente válido y no entiendo que algunos condenen su uso. Quizás en un principio sonara raro, pero hoy en día creo que usar «mercadotecnia» puede ser más raro que usar «marketing». Hay que estar abierto al cambio.

Sin embargo, no tengo tan claro que personas no tan jóvenes sepan exactamente qué es una app (aunque se pueda intuir), y el principal problema es que no parece haber un acuerdo en su pronunciación como he explicado antes.

Por tanto, yo también abogo por usar simple y llanamente «aplicación» porque es una palabra que todo el mundo va a entender y, sobre todo, saber pronunciar.

Quizás esta entrada pueda parecer ridícula e innecesaria, pero siendo un término que veo hasta la saciedad cada día, me ha parecido interesante compartir mi reflexión sobre cómo lo veo yo. Cualquier comentario será más que bienvenido. 🙂

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Pablo Muñoz Sánchez

Pablo Muñoz Sánchez

English > Spanish Game Translator
Soy traductor inglés > español con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. He traducido juegos como Metroid y Fire Emblem y ahora trabajo, entre otras cosas, como revisor para un gigante tecnológico. También soy cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores. Más sobre mí | Mis cursos | Mi web
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36 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo ya que cuando tienes restringido los caracteres, es mejor decantarse por “app”

  2. Hola Pablo, te llevo siguiendo desde hace tiempo aunque ésta es la primera vez que te escribo :). Espero que sigas escribiendo entradas con frecuencia.

    Yo también diría aplicación o en todo caso app si hay restricción de caracteres. Apli parece una alternativa forzada para no usar app, pero es que nadie lo dice, suena muy extraño.

    Saludos.

    • ¡Gracias, Carolina! Le he cogido el gustillo otra vez a escribir, espero mantenerlo. 🙂

      Yo también creo que “apli” es algo bastante forzado… Pero bueno, mientras quepa “aplicación”… 🙂

  3. Para nada me parece una reflexión, como dices, ridícula o innecesaria. Creo que este es un claro ejemplo de ese tipo de cosas que la gente en general da por sentado y a la hora de profundizar en el tema la cosa no está tan clara.

    Lo que propone la Fundéu de traducir “app” como apli sí que, en mi opinión, llega a rozar lo ridículo. Será porque no lo he visto escrito ni lo he escuchado nunca. Me quedo con tu elección.

    Un saludo.

    • ¡Gracias, Juanma! Aunque seguro que te suena la reflexión de clase… 😉 Pero sí, ¡ya era hora de comentarlo en público para ver qué pensaban los demás! 🙂

      En Facebook me han dicho que sí usan “apli”, no creas. Pero bueno, habrá que darle algo más de tiempo por si acaso… 🙂

  4. Erik Jansen (TIJ neerlandés) dice:

    Hola Pablo:
    Esto me recuerda automóvil/coche, cada uno tiene su momento 🙂 En cuanto a “app”, tanto por motivos de espacio en pantalla -como comentas- como por la pesada publicidad que de las mismas se hace hasta en los envases de natillas, se tiende a usar esa forma simplificada a nivel mundial. Nada impide, sin embargo, usar en los cuerpos de texto que acompañen a este software (uy) la más culta y técnica “aplicación”.
    Gracias. 🙂
    Saludos
    EMJH
    PD: Por estar dado de alta en tu lista de correo, esta entrada me llegó por “correo-e” sin ajuste de texto. Por eso he venido aquí al blog a leerla.

    • Hola, Erik:

      Vaya, ¡qué raro que no te llegara con formato la entrada por correo! Lo he mirado y en principio está todo bien. :S Pero bueno, así ves los comentarios, je, je.

      Suscribo básicamente todo lo que dices. Al final, como comentas, todo tiene su momento. 🙂

      ¡Me alegro de verte por aquí!

      Pablo

  5. Eso de “apli” me suena a niños pequeños peleándose a ver quien es “prime” y quien “segun”. Me quedo con “app”, pronunciado “ap”, que es lo que más escucho en mi entorno.

  6. mmarques78 dice:

    Por echarle un poco de inventiva y barrer para casa… ¿Qué tal «ap»? Quitando la última letra acortamos y lo hacemos ES. 🙂

  7. Carlos Hoyos dice:

    La abreviatura app, fruto del lenguaje sms, se debe al hecho de que escribir en un teléfono móvil es harto incómodo. Hay restricción de carácteres en el hecho de que hay que hacer más esfuerzo del que vale la pena, por lo que la gente toma atajos. Algo similar originó el sistema de numeración romana, diseñado para minimizar el número de trazos que había que tallar en piedra o en hueso para representar un número.

    La traducción más obvia y correcta sería “aplicación”, seguida de “utilidad” y “programa”. Ya si nos ponemos a rebuscar una palabra más corta, sugeriría “útil”, o “usable”.

  8. Hola, Pablo: estoy de acuerdo con usar “aplicación” cuando el espacio lo permite y “app” cuando el espacio es reducido. Trabajo para un cliente final (a través de una agencia de traducción) que produce dispositivos móviles y traduzco entre otras cosas la interfaz de usuario de dichos dispositivos. El cliente se niega y se recontra niega a usar “app” pero al mismo tiempo impone restricciones de caracteres súper limitadas, y me encuentro teniendo que recortar la palabra “aplicación” hasta convertirla en algo indescifrable, o teniendo que omitirla por completo. A veces, la lógica del cliente dista mucho del sentido común :(.

    • Gracias por tu comentario, Irene. A mí me pasa igual, que prácticamente siempre debo usar “aplicación”, aunque al menos el cliente es flexible y no pasa nada si hay que usar “app” por motivos de espacio, porque al fin y al cabo el uso está extendido también en español y eso, a nivel de comunicación, es importante, pues el usuario sabrá a qué nos referimos. Mejor eso que poner algo que no se entienda, pero sí, eso ya depende de la flexibilidad del cliente… :S

  9. Hola, Pablo:

    Hace tiempo que te sigo y tus entradas son muy interesantes. Felicidades por el blog.
    La verdad es que me he encontrado muchas veces ante este dilema de escribir “app” o “aplicación” y siempre me he decantado, siguiendo mi instinto y sentido común, por escribir “aplicación” cuando el texto lo permitía y no había limitación de caracteres y a utilizar “app” cuando no queda más remedio. Así que estoy de acuerdo contigo. La propuesta de “apli” de Fundéu me parece irrisoria y personalmente creo no está nada extendida…

    Por otra parte, el TERMCAT, que regula la terminología en catalán pero tiene muchas propuestas para el castellano, recoge el mismo criterio que la Fundéu, pero accepta “app” por su uso extendido y como abreviatura de “aplicación”.
    http://www.termcat.cat/ca/Comentaris_Terminologics/Consultes_Terminologiques/183/

    • ¡Gracias por tu comentario, Naila! Muy chula tu web de presentación, por cierto. 🙂

      Veo que coincidimos en los criterios. No había visto lo que proponía el TERMCAT, así que me alegro de que también acepten “app” como alternativa si vemos en la obligación de abreviar. Pero como “aplicación” no hay nada. 😉

  10. Ezequiel dice:

    Hola, Pablo. Es la primera vez que te escribo. Si bien hace algunos meses que leo tu blog, recién hoy me animo a dejar un comentario.
    Soy Ezequiel, y vivo en Latinoamérica. Trabajo en una agencia de localización para una de las principales compañías de tecnología del mundo y traduzco de inglés a es-mx o es-latam, principalmente.
    Con respecto a «app», debo decir que es un término que me trae problemas casi a diario. Si fuese por mí, dejaría «aplicación» y listo. Sin embargo, debemos recordar que muchas veces hay que ajustarse a los parámetros del cliente y, lamentablemente, no queda otra opción.
    Después de tanta discusión con colegas, revisores y el cliente mismo, llegamos al siguiente acuerdo: si en inglés aparece «application», opto por «aplicación» (podría decirse en un aspecto más formal) . De lo contrario, si directamente aparece «app» en el segmento fuente, «dejo app».
    Acá en Latinoamérica estamos un poco más acostumbrados a este término, pero sé que en España no, porque cuando traduzco para español de España sí o sí debo dejar aplicación cada vez que aparezca.
    Espero que mi comentario les haya sido útil, y ¡muchas gracias por los consejos! 🙂

    • ¡Hola, Ezequiel!

      Gracias por tu comentario. Tu criterio parece bastante lógico, aunque hoy en día creo que es ya raro que el inglés use la palabra completa (application) en vez de “app”. Sí que es cierto que quizás allí en Latinoamérica haya algo más de costumbre en usar ese término. Sea como sea, mientras se haya acordado un criterio entre todos, bueno será, pues no es una imposición de una persona nada más. 😛

      Un saludo y gracias,

      Pablo

  11. Hola, Pablo:

    Estoy de acuerdo contigo. Aplicación, sin duda, pero hay algunas grandes empresas muy moden’nas que piden “app”. Luego tendrán clientes no tan moden’nos que se quedarán con la duda, pero pensarán que es una palabra técnica cuando no lo es. Seguramente sería interesante hacer una comparativa del nivel de tecnicismos del lenguaje tecnológico en inglés (que tienden a la transparencia y al “plain English”) y en español (que tendemos a lo contrario, en este caso a través de los calcos).

    Como habéis comentado, “apli” no lo dice nadie y cuando hay restricción de caracteres acabas poniendo “app” si el cliente lo permite o incluso lo pide.

    Un saludo.

    Elisa

    • Hola, Elisa:

      Ja, ja, ja, sí, ¡esa es la clave! Mientras sean usuarios medios, seguro que entienden perfectamente lo de “app”, pero ¿qué pasa con un usuario básico? Claro, que la clave está en que si ese no es su público, pues para qué preocuparse… 😛 Aunque vaya, creo que cuanto más universal, mejor.

      Saludos,

      Pablo

  12. ¡Hola, Pablo! Aquí, otra traductora del otro lado del Atlántico. Te sigo desde SIEMPRE y tus entradas son de lo más interesantes, además de los debates que entre todos nutrimos. Justamente, hace poco traduje todos los textos para una aplicación, y me decanté siempre (inclusive cuando existía la limitación de caracteres) por la palabra por extenso, como recomienda Fundéu. Sin embargo, estuve noches dándole vueltas al asunto y esperando el reclamo del cliente. Sin embargo, no hubo quejas. Así que… comparto contigo. ¡”Aplicación” siempre que podamos!

    • ¡Muchas gracias por tu comentario, Magui! 😀 La verdad es que sí: aunque al escribir la entrada reflexiono conmigo también, siempre es genial poder contar con la opinión de otros profesionales (¡o estudiantes, ojo!) para enriquecer aún más el debate. 🙂 ¡Me alegro de que coincidas conmigo! Y espero que no te siga quitando el sueño, je, je, je.

      Un saludo,

      Pablo

  13. Hola, Pablo:

    Poco más puedo decir que no hayan dicho ya. Me he partido de risa con lo de que los andaluces decimos “AH”. Recuerdo haber tenido alguna conversación en la que intenté decir «APP» y todos los demás dijeron «¿EIN?». 😀

    Definitivamente, me quedo con eso de que lo primero es la comunicación. Y más en casos como este.

    Un abrazo.

  14. El tema ya fue resuelto: apli, forma apocopada de aplicación. Habiendo trabajado con varias empresas de software, sé de las dificultades de tener un número limitado de espacios para los caracteres, pero todo es cuestión de hablar con los programadores y técnicos de software y no aceptar tan a pies juntillas las “limitaciones” que a menudo nos quieren vender o imponer.

  15. ¡Gran entrada Pablo, ya se te extrañaba!

    En las interfaces de los grandes SO comerciales suele verse «aplicación». En Argentina —que es de donde soy—, no obstante, la publicidad y los usuarios de dispositivos van por caminos distintos: los usuarios dicen invariablemente aplicación o programa pero nunca app y, aunque a veces en los anuncios sí nos dicen «Descargá la app», sigue siendo más común «Descargá la aplicación». En definitiva, la forma que gana por mayoría de aplicación es (valga la redundancia) «aplicación».

    En mi afición a traducir siempre opté por poner «aplicación». Confieso que alguna vez se me ocurrió poner «apli» para reproducir ese acortamiento presente en el inglés pero en base a una palabra nuestra que perfectamente puede apocoparse, pero siempre desistí por parecerme antinatural. Aunque, si nos ponemos en «naturalistas», ¿algún hispanohablante dice «tableta»? Yo lo traduzco así por amor a mi idioma, pero no digo sino «tablet».

    Y para mitigar las limitaciones de espacio, pues bien sabemos que no todo es traducir documentación —en que el espacio prácticamente no importa— o interfaces que adaptan su espacio dinámicamente, siempre nos quedarán acortamientos conforme la regla culta como puede ser «aplic.».

    Un saludo, Pablo, ¡y sigue escribiendo que aun sin ser profesional ni estudiante de Traducción e Interpretación leerte es un placer!

    • ¡Hola, Fernando!

      Vaya, ¡pues sí que es curioso el caso de Argentina! Fíjate que creía que allí se usaría más “app” por influencia del inglés… Una cosa más que sé. 🙂

      Un saludín,

      Pablo

  16. Syriana dice:

    Pobre Fundéu, me parece un poco exagerado ese odio visceral hacia «apli» y poco justificado el motivo «es que no lo dice nadie». Pues por eso precisamente es una propuesta de adaptación, señores. Lógicamente el «app» está en boca de todos, pero por el único y vago motivo de no rebajarse a traducir la abreviatura inglesa ni proponer, como ha hecho la Fundéu. Por lo que veo, no han salido ideas mejores. Ellos al menos se han mojado. Además, ¿cómo se pluraliza app? ¿Apps? Yo no soy andaluz, pero si aquí decís que el app se os queda en un «ah» y la s a final de palabra no se suele pronunciar en aquellos lares, ¡pues menudo Cristo! Ya puestos, tiramos mejor con apli (plural «aplis»). Yo ya he puesto mi granito de arena en traducciones para ciertos sitios web. Renunciar a la abreviatura o quedarse con aplicación es de cobardes, amigos. ¡Una solución necesitamos!

    ¿Acaso hay algún informático o ciudadano medio que no diga «soporte» para lo que todos sabemos? Que esté extendido no quiere decir que sea correcto. Y el otro día un familiar (universitario) me dijo que había «aplicado» para una entrevista. La verdad es que en esto de los términos informáticos, al principio las versiones en español generan siempre rechazo («porque yo de toda la vida he dicho…»), pero es una batalla que debemos librar también los traductores. Yo, por ejemplo, soy del bando del enrutador, como el glosario oficial de Windows. Y deseo la extinción de la numerosa facción del router/rúter, término que casi todos dicen y no sé yo cuántos sabrán escribir.

    P. D.: se prohíbe la palabra güisqui en cualquier respuesta.

    • ¡Hola!

      Bueno, tampoco es odio visceral. Simplemente no me convence. 🙂 Sea como sea, el tema es que, aunque se ha hecho una propuesta, parece que no ha calado. Es como cuando se propuso “autofoto” y al final se ha impuesto “selfie” (se recomienda “selfi” y yo también lo prefiero, pero habrá que esperar si al final se queda en otra propuesta que por desgracia no ha servido demasiado).

      Muy de acuerdo también en lo de que, aunque algo esté extendido, no tiene por qué ser correcto. Cada caso es un mundo, y creo que hay algunas batallas por vencer y otras ya vencidas aunque no nos guste. En cualquier caso, sigo creyendo que algo tan simple como “aplicación” es una solución sencilla y eficaz para resolver este problema. Otra cosa es que a los clientes les guste.

      • Syriana dice:

        Gracias por la respuesta. A ver, yo no defiendo un rechazo frontal a los neologismos, solo a los innecesarios. Y la propuesta “aplicación” no es realmente una solución, porque me imagino que se busca una abreviatura de application, ¿no? Lógicamente estoy de acuerdo con aplicación, pero pensaba que nos estábamos poniendo en un contexto de limitación de caracteres.

        También veo innecesario selfi, aunque aquí al menos me place que se opte por la ligera adaptación, para que haya consenso en su plural. Su brevedad lo hace más cómodo, pero autofoto es una buena idea.

        Huelga decir que no podemos esperar que las sugerencias de la Fundéu, que algunos no saben ni que existe, tengan el mismo calado que los Kardashian, los Cyrus o la farándula. Lógicamente una palabra que se pone de moda en ese idioma nos llega tal cual y es mucho menos natural el proceso de ofrecer una alternativa española. No surge de forma espontánea, es algo racional y meditado. No tengo ni idea, pero seguramente “baloncesto” despertó quizás un rechazo similar, y hoy tan contentos. O los términos futbolísticos que se fueron imponiendo poco a poco. De niño yo leía “orsay” en los cómics de Mortadelo y Filemón y no tenía ni pajolera idea de que se refería a un fuera de juego, término por el cual nadie pone el grito en el cielo hoy.

        Para los términos hardware y software en muchos casos se pueden utilizar equipo (informático) y programa, pero su uso es interesante por su antagonía y no los veo superfluos. De todos modos, ya digo que no estoy en contra de ellos, solo vi que nadie apoyaba «apli» y me dije que me tocaba romper una lanza por las propuestas valientes.

        Este tema es muy interesante y a veces solo se puede analizar a posteriori. Por ejemplo, en el caso del voleibol o el fútbol lo que el uso mayoritario impuso fue la adaptación gráfica, que no balompié o balonvolea. Pero no hay mal que por bien no venga, ya que esto nos permite tener más sinónimos a la hora de hablar de estos términos.

        • Hola de nuevo:

          La clave es esa, que se usa “app” en lugar de “application” sin que muchas veces haya problemas de espacio (otras veces lo hay, ojo). Es como decir “tele” o “foto”. Por tanto, aunque justo en esos ejemplos el inglés también abrevia mediante “TV” y “photo”, no sé si siempre tiene que haber un equivalente abreviado porque en un idioma se abrevie un término, como sucede con “application”.

          Respecto a lo de “apli”, si la propuesta fuera de hace una semana, lo entendería. Pero como lleva ya un tiempo y me da la impresión de que no se usa (como el “güisqui” que comentabas), aunque sea una propuesta valiente, creo que al final no ha servido de mucho. Es curioso porque en mi opinión es el mismo caso de los apócopes que he comentado de “tele” y “foto”, pero por alguna razón (marketing) no parece que haya calado. Por tanto, entre usar un apócope que no parece que se use (“apli”) y un apócope que no tiene sentido en español a nivel morfológico (“app”), me quedo con decir simplemente “aplicación”. A día de hoy, creo que es “lo menos malo”, es decir, todo el mundo lo entiende, no es algo que haya pasado de moda y no plantea dudas al escribirlo o pronunciarlo. Otra cosa es que el marketing prefiera usar “app” en ciertos contextos.

          En cualquier caso, te agradezco haber profundizado en el debate, es muy enriquecedor aprender y ver distintos puntos de vista. La idea no es llevar razón con lo que escribo, sino compartir pareceres y saber lo que piensan otros. 🙂

  17. A mí me parece que tampoco hay que apresurarse a juzgar de cobardes, perezosos o incompetentes a los traductores que terminan usando, por el motivo que sea, un término en inglés. Quizás la mayor parte de los traductores tengan la suerte de participar en proyectos en los que su voz es escuchada y respetada, y donde se les ofrece la oportunidad de comunicarse con programadores y técnicos para discutir temas lingüísticos. No todos los proyectos son así, y no todos los clientes son así. Yo he participado en rondas y rondas de cambios y comentarios y justificaciones y enlaces y referencias y consultas… todo para que al final el “revisor del cliente”, un personaje abstracto cuyos méritos o aptitudes para ostentar dicho título se desconocen, decida unilateralmente que tal término se debe traducir de tal manera. Eso por un lado. Por el otro, no siempre podemos obstinarnos en ir en contra de lo que los usuarios del idioma eligen usar. Los préstamos entre idiomas ocurren todo el tiempo, no es necesariamente (repito, no necesariamente) una aberración que eso suceda. ¿O acaso hay alguien que se niegue tan rotundamente a usar la palabra “software”? Creo que hay un contexto para todo, y el lenguaje informático, en mi humilde opinión, es más receptivo a los préstamos del inglés, por varias razones. Claro está, todo dentro de los límites razonables y partiendo de la base de que todos somos profesionales y de que detrás de cada decisión de traducción hay investigación, estudio y justificación lingüística (o un “revisor del cliente” con la pluma fácil) :). Saludos a todos.

    • Hola, Irene:

      No creas, te entiendo perfectamente. Trabajo mucho con marketing y en ese caso hay que usar muchas palabras en inglés porque “venden” más y porque si los traduces la gente hasta te puede mirar raro. ¡Así son las cosas! En mi opinión, la clave está precisamente en eso, en saber distinguir entre “me voy a lo fácil, que es no traducir” y “esto puede traducirse, pero aquí es mejor no traducirlo porque los receptores de la traducción lo van a entender mejor en inglés”.

      ¡Gracias por tu comentario!

      Pablo

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