Algo más que traducir

Blog sobre traducción profesional y toda su vertiente tecnológica

Archivos para Julio, 2007

La gestión de proyectos de traducción

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 28/07/2007

Gestión de proyectosComo muchos habréis leído estos días en diversos medios, el fenómeno Harry Potter es tal que, tras sólo tres días después de la publicación en inglés del último libro, ha aparecido en Internet una versión traducida al español en forma de blog (y ahora disponible en PDF también) de Harry Potter and the Deadly Hallows.

Evidentemente, por muy rápido que se traduzca sería imposible traducir tal ingente cantidad de texto en tan poco tiempo por una sola persona, por lo que la solución por la que se optó fue repartir cada capítulo a un traductor. Se trata, como bien apunta Enrique Dans, del fenómeno crowdsourcing: un proyecto de gran volumen llevado a cabo con éxito gracias a la colaboración sin ánimo de lucro de muchas personas.

Independientemente de la calidad de la traducción —que, por los primeros párrafos que he leído, no es mala como cabría esperar—, hay que reconocer que la hazaña es de alabar. Y eso que no sé la edad ni la formación de los autores de la traducción. Lo único que importa, en este caso, es que han sido capaces de lograr poner en marcha y acabar un gran proyecto de traducción.

Tal y como comenta Eugenia Arrés, se trata de una proeza en cuestión de gestionar proyectos. Y es que es una de las cosas que se echan de menos en una facultad de Traducción e Interpretación, la gestión de proyectos (al menos en Granada, aunque he oído que están detrás de una propuesta para los próximos años).

Lejos de las típicas traducciones de clase de 500 palabras, un traductor profesional tiene que enfrentarse a textos largos, muchas veces repetitivos, con los que lidiar junto a otros compañeros de profesión. En el caso de la traducción técnica o de proyectos grandes, las herramientas de traducción asistida (TAO) nos facilitan mucho la labor.

Pero no todo se reduce a decir «tú haces de este archivo a este otro y yo estos archivos», no al menos cuando se cuenta con 10 traductores y una semana de plazo. En este caso, el gestor de proyectos debería analizar primero el contenido de los archivos para conocer el contenido y usar una herramienta de TAO para ver las repeticiones y el número total de palabras que se debe traducir.

ProjectHay muchas variables en un proyecto de traducción. Por ejemplo, es posible que tengamos que traducir una página web con diversos contenidos y que cada traductor sea especialista en diferentes campos. Por tanto, es importante conocer al equipo con el que se va a trabajar.

Por supuesto, será imposible contar con traductores especializados en todos los aspectos tratados en la web, pero si por ejemplo sabemos que uno de ellos ha traducido muchos contratos y condiciones legales de otras páginas web, lo ideal sería asignarle a ese traductor todo el contenido jurídico que aparezca en la web que hay que traducir.

Es preciso brindarle a todo el equipo cierto material de referencia sobre lo que tienen que traducir siempre que sea posible, así como una guía de estilo con algunas convenciones, como por ejemplo si se ha de usar únicamente la tilde en «solo» cuando haya ambigüedad, escribir «medioambiente» o «medio ambiente», etc. De lo contrario, el proceso de revisión será más arduo.

Las instrucciones que recibirán los traductores (y revisores) deben ser claras y concisas. Si se van a traducir archivos de páginas web en formato HTML, es mejor recomendar un único programa de TAO (TagEditor, SDLX, CatsCradle…) en caso de que no sea necesario usar una memoria de traducción (algo poco probable en estos tiempos) y que los traductores estén familiarizados con los programas para evitar contratiempos.

Es importante que el gestor de proyectos prevea todas las dificultades que se puedan presentar durante el curso del proyecto y que esté disponible para contestar rápidamente a todas las dudas que le planteen los miembros del equipo que dirige. En otras palabras, es mejor prevenir que curar.

GanttPor ello, y siempre que sea posible, conviene dejar tantos días como sea posible de «colchón» para evitar problemas y revisar con más calma todo. Es decir, si la traducción tiene que entregarse el día 28, cabría esperar que esté terminado y revisado para el 26 por lo que pueda ocurrir.

Por supuesto, la informática puede echarnos una mano en la gestión de proyectos, y por ello se han creado programas específicos para agencias de traducción como Translation Office 3000 o Trans-Project Office, aunque es posible utilizar otros programas de gestión de proyectos.

Por último, si estáis interesados en ampliar información sobre la gestión de proyectos, os recomiendo leer el artículo publicado en La linterna del traductor titulado «Y tú, ¿traduces o proyectas?», de Juanjo Arevalillo. ¿Tú con qué te quedas?

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Atajos de teclado para traductores

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 24/07/2007

Key shortcutEn el trabajo no paro de alternar entre aplicaciones: la herramienta de TAO que exige determinado proyecto, el diccionario general, el técnico, el conversor de medidas, el navegador y cuantiosos etcétera. Por tanto, no es de extrañar que pierda un valioso tiempo cambiando a la ventana pertinente según lo que quiera hacer.

Lo reconozco, estoy viciado al ratón. Salvo las súper útiles combinaciones de teclas Ctrl + C (copiar), Ctrl + X (cortar), Ctrl + V (pegar) y Ctrl + Z (deshacer), todo lo hago a base de clics. Supongo que las interfaces tan atractivas que hacen ahora son las culpables de que me olvide de las teclas de acceso rápido del teclado; o quizás es que ya tecleo bastante al traducir y busco un respiro en el ratón.

Sin embargo, la productividad y la comodidad son fundamentales en un trabajo de ocho horas delante de un ordenador con pocos descansos. Por suerte, trabajar en una oficina con otros de tu misma condición te aporta muchas cosas, como por ejemplo empezar a usar combinaciones de teclas que desconocías o, dicho de otro modo, otras formas de trabajar.

Por ejemplo, en vez de tener llenos el escritorio y el menú de Inicio de Windows y tardar unos preciados segundos en buscar los iconos de las aplicaciones más utilizadas a diario para ejecutarlas, es posible configurar una combinación de teclas para abrir cualquier aplicación o archivo. Así, si abrimos la carpeta de Mis Documentos constantemente porque la cerramos muchas veces, basta con crear un acceso directo a la carpeta en cuestión (botón derecho -> crear acceso directo) y establecer en las propiedades de dicho atajo una tecla de método abreviado, como por ejemplo Ctrl + Alt + M (con pulsar la ‘m’ es suficiente). De este modo, si pulsamos tal combinación desde cualquier parte, se nos abrirá la carpeta en cuestión.

Alt-tabSi normalmente centramos nuestro trabajo en determinadas aplicaciones, como por ejemplo Word, un diccionario y el navegador, podemos alternar la ventana muy cómodamente mediante la combinación Alt + Tabulador (la tecla que hay encima de Bloq Mayús). De esta forma, aparecerá una pequeña ventana en la que podemos cambiar de aplicación simplemente con mantener pulsada la tecla Alt y darle al tabulador tantas veces sea necesario para finalmente dejar de apretar las teclas y estar ante la ventana que queríamos.

Algunos diccionarios, como el Diccionario técnico inglés-español de Routledge, cuentan con la ventaja de que, al cambiar a la ventana del diccionario, el cursor se sitúa automáticamente en el campo de búsqueda de palabras. Así pues, imaginad lo rápido que se trabaja traduciendo en un programa y, en caso de duda, pulsar Alt + Tabulador para cambiar al Routledge, escribir el término que nos origina dudas, ver su significado, y finalmente pulsar de nuevo Alt + Tabulador para cambiar a la ventana donde estemos traduciendo para seguir con nuestro trabajo.

También es posible que seleccionemos fragmentos de texto para copiarlos en otra aplicación, como puede ser un buscador de Internet como Google. Muchas veces, la solución preferida suele ser hacer una selección con el ratón y pulsar Ctrl + C. En este sentido, si copiamos muchas veces desde Firefox, la extensión AutoCopy se vuelve imprescindible.

Texto_seleccionadoNo obstante, muchas veces tardamos mucho tiempo seleccionando con exactitud el fragmento que deseamos copiar mediante el ratón cuando no hay nada más sencillo que mantener pulsada la tecla Shift (la que tiene una flechita apuntando hacia arriba) y utilizar las teclas de desplazamiento para ajustar nuestra selección. Para seleccionar una gran cantidad de texto, podemos hacer uso también de las teclas Avanzar página y Retroceder página, así como Inicio y Fin, siempre manteniendo pulsada la tecla Shift. Por último, si queremos seleccionar todo el texto del archivo con el que trabajamos, basta con pulsar Ctrl + E.

Como podéis ver, con sólo un par de clics de combinaciones de teclas es posible optimizar nuestro tiempo mientras traducimos. He intentado describir algunas de las combinaciones que más uso cuando traduzco, pero hay muchas más. Si queréis ampliar información, os recomiendo que consultéis este estupendo artículo: Keyboard Shortcuts for Windows and Word for Translators. Y si queréis aún más, podéis echarle un vistazo a Métodos abreviados de teclado para Windows y a Keyboard Shortcuts: 200 productive keyboard hotkeys.

Por supuesto, también os recomiendo que os familiaricéis con las teclas de acceso rápido de vuestros programas más usados. Ah, y si he tardado tanto en escribir esto, es porque aún sigo utilizando demasiado el ratón.

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La potencia de las herramientas de traducción asistida

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 17/07/2007

TradosEn mis dos semanas de trabajo como traductor en plantilla he aprendido a exprimir el jugo de las herramientas de traducción asistida por ordenador (TAO) en casos reales y alejados de lo que se hace en la facultad. Por fin, después de aprender a utilizar Trados y algún que otro programa sin ningún ejemplo práctico, comprendo su utilidad.

Las herramientas de TAO nos facilitan mucho la labor de traducción de textos repetitivos (especialmente los técnicos) y permiten traducir con comodidad archivos de Word, archivos HTML de páginas web y archivos de programas de maquetación como FrameMaker o InDesign. Conforme traducimos, las traducciones se almacenan en una memoria de traducción de forma que, si en el futuro traducimos oraciones (segmentos) idénticos o parecidos, podremos reutilizar nuestro trabajo.

Utilizar memorias de traducción ofrece muchas ventajas. Por un lado, nos aseguramos cierta coherencia en el texto traducido, pues ni siquiera nos hará falta cambiar el estilo (algo innecesario en manuales de instrucciones muy técnicos, donde prima más el contenido que la forma); por otro, nos ahorramos tener que volver a traducir segmentos repetidos.

Como contrapartida, hoy en día los clientes están al tanto de la situación y los segmentos que se repiten los pagan a un precio menor dependiendo del tipo de repetición: total (100% match) o parcial (fuzzy match). Al fin y al cabo, es cierto que muchas veces se trata de texto que no necesita revisión y que no se debería pagar igual.

Hay muchos programas de TAO que utilizan memorias de traducción. Algunas soluciones libres son OmegaT para documentos de Word y OpenOffice principalmente y CatsCradle para archivos HTML de páginas web. Otros programas mucho más complejos y comerciales son Trados, SDLX o Deja Vu.

SDLXLos puntos fuertes de estos programas de TAO, desde el punto de vista del traductor profesional, son especialmente importantes. Por ejemplo, en SDLX puedes ver en todo momento los segmentos originales además de la traducción y permite que varios usuarios se conecten a la vez a una misma memoria de traducción y base de datos terminológica.

Así, podemos ir creando nuestra base de datos terminológica entre los distintos miembros traductores de un proyecto de volumen considerable y reutilizar el trabajo de nuestros compañeros a la vez que nosotros le facilitamos también su labor traductora y de documentación.

En nuestra empresa hemos empezado a utilizar un nuevo programa (aún en fase experimental) llamado Idiom WorldServer con muy buenos resultados. Obviando la parte de gestión de proyectos (que promete muchísimo gracias a los automatismos que permite), esta herramienta de TAO es muy parecida a SDLX, pero aporta numerosas ventajas.

IdiomPor ejemplo, los términos introducidos en la base de datos terminológica aparecen resaltados y facilitan la tarea de traducción. Además, puedes crear un kit de traducción con múltiples archivos y despreocuparte por el número de archivos que hay que abrir, pues el programa se encarga de insertar las traducciones en los archivos que corresponda. Asimismo, al contrario que SDLX, el programa escribe la traducción en los archivos de traducción en tiempo real, lo que facilita la unión de traducciones en proyectos en los que participa más de una persona. ¡Tanto es así que ni siquiera existe el botón de guardar!

También, aunque aún tenemos que hacer pruebas, existe la posibilidad de trabajar con muchos traductores y revisores de cualquier parte del mundo a través de un servidor y, si todo se automatiza como parece factible, puede llegar a ser una auténtica revolución en el mundo de la traducción. Tendremos que seguir experimentando para obtener resultados directos.

En definitiva, utilizar programas de TAO en el ámbito profesional, donde abundan los textos repetitivos, es muy recomendable por las características antes mencionadas. Ojalá en la facultad se enseñara de verdad la potencia de estas herramientas, aunque también es cierto que es difícil dado el presupuesto escaso para adquirir licencias de los programas usados en las empresas.

Evidentemente, es preciso usar herramientas de TAO cuando es necesario, pues de lo contrario puede ser contraproducente. Si traducimos un texto que exige cierta creatividad y que no tiene repeticiones, quizás nos entorpezca mucho el trabajo y no obtengamos beneficios. El volumen de trabajo que tengamos y el tipo de material también influye mucho para decantarnos por su uso. Al fin y al cabo, a la mayoría de autónomos le va bien usando un procesador de textos.

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Guía del Alumnado de la Facultad de Traducción e Interpretación de Granada

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 12/07/2007

BabelSi aún estáis pensando qué carrera elegir y os atrae la Traducción o la Interpretación, puede que os ayude a salir de dudas el echarle un vistazo a la Guía del Alumnado para el curso 2007-2008 de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada.

Por favor, los que queráis entrar por árabe o alemán porque creéis que vais a aprender mucho del idioma en cuestión, tened en cuenta que se os va a presuponer un nivel medio-alto de la lengua de especialidad que escojáis, lo que no significa que no podáis sacaros la carrera con esfuerzo y marchándoos al extranjero, pues conozco a gente que está contenta con su decisión y a la que le va todo muy bien tras un primer año regular. También os recomiendo echarle un vistazo a traduBlog si sois futuros estudiantes.

Bueno, ya me contaréis qué os parece la guía, que he sido el menda que se ha encargado de actualizarla, revisarla y darle un pequeño lavadito de diseño ;)

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La importancia de la traducción técnica

Publicado por Pablo Muñoz Sánchez en 09/07/2007

CircuitoEsta última semana he estado muy liado adaptándome a mi nuevo trabajo en AbroadLink, esta vez de jornada laboral completa y traduciendo, por fin, del inglés al español.

En la escasa semana que llevo, me he dado cuenta de que las empresas de traducción trabajan principalmente con textos técnicos, normalmente nada sencillos, y con una redacción tan concisa que parece estar leyendo indio. Y esto me hace replantearme el hincapié que se le da a la traducción técnica en la facultad, ahora que por fin parece que la abandono.

Las asignaturas de traducción científica y técnica son las que más esfuerzo me han costado con diferencia, pero no ya por dificultad, sino por volumen de trabajo. Jamás se me olvidarán las Navidades de 2006 en que me levantaba exclusivamente para maquetar un proyecto de traducción de 140.000 palabras sobre sostenibilidad para clase en el que participábamos diez compañeros de clase.

En aquella ocasión me tocó el trabajo engorroso de maquetación, aunque dado el tema sobre el que trataba el texto no me quejé ni mucho menos de mi papel en el proyecto. Pensé que me había librado de una buena. Sin embargo, ahora que he visto lo que se cuece en el mercado laboral, me doy cuenta de que es simplemente lo que hay si se quiere cobrar un sueldo medio digno para empezar.

Manuales, instrucciones, guías… que mucha gente nunca hemos leído. Eso es lo que parece que se traduce con más frecuencia. Por tanto, creo que se debe incidir mucho en los conocimientos técnicos y de documentación de un traductor antes de embarcarse en el mundo laboral, pues realmente ha sido muy chocante —y eso que creía que iba medio preparado— encontrarse con frases con cinco adjetivos técnicos que no entendía en inglés y que ni mucho menos sabía traducir con la terminología apropiada. Sin embargo, me lo tomé como un reto y bueno, aunque la revisora luego me sacó unos cuantos fallos graves, quedé contento con el resultado.

TolvaEl problema de traducir manuales es, como digo, que poca gente los lee. O al menos siempre he tenido esa creencia. Pero eso es porque a los jóvenes nos gusta juguetear con los aparatos y averiguar por nosotros mismos los entresijos de un electrodoméstico. Ahora bien, la cosa se complica cuando lo que se tiene entre manos es una máquina gigante productora de cierto material aislante; entonces, es más que probable que un técnico cualificado sí tenga que consultar las instrucciones de uso para conocer el comportamiento de la máquina. Y seguramente no le importará el estilo de lo que lea: lo único que busca es información.

¿Qué hace, pues, un joven traductor de 22 años que desconoce totalmente la terminología empleada en una fábrica de este tipo de máquinas? Sencillamente, no tiene más remedio que aprender a marchas forzadas, a documentarse en el menor tiempo posible y a utilizar diccionarios y glosarios especializados. Al cabo de unas horas, el traductor lego en la materia tendrá ya cierto bagaje técnico.

Se puede argüir que este tipo de cosas técnicas son muy feas y que tiene que ser un horror traducir algo tan complejo que presenta un lenguaje altamente especializado y ciertamente críptico. Y en el fondo es verdad, pero, ¿no es bonito que en dos días alguien que desconocía qué era una tolva (no tomo café), cómo se decía cojinete en inglés o que section también puede significar tramo en una máquina grande, pueda hablar de ello con un mínimo de propiedad?

Eso es lo que me ocurre a mí ahora, que cada día es un mundo nuevo. Lo último que he hecho ha sido traducir un manual de un proyector de cine, mucho más fácil en comparación con el otro manual. Pero lo mejor es que, mientras, han pasado por mis manos también textos sobre pólizas de seguros para motos y cartas comerciales. Lo dicho, todo un mundo nuevo para el traductor novel. Y eso que, como la mayoría, soy de letras.

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